Un trabajador hondureño explica cuánto se puede ganar en la construcción en España y por qué cada vez hacen falta más albañiles

El trabajador llegó desde Honduras hace tres años y cuenta cómo pasó de empezar como ayudante a mejorar su jornal en la obra. La falta de albañiles y el envejecimiento del sector mantienen la construcción como una salida laboral para muchos migrantes.

La construcción vuelve a ser una de las puertas de entrada al empleo para quienes llegan a España con experiencia en oficios manuales. Es el caso de Luis Alberto, un albañil hondureño que trabaja de lunes a sábado y asegura que, cuando una empresa comprueba que el trabajador responde, el jornal puede subir hasta los 80 o 90 euros diarios.

La construcción en España busca albañiles y paga por encima del SMI

La falta de trabajadores se ha convertido en uno de los principales problemas del sector. La Confederación Nacional de la Construcción avisó de que faltan unos 700.000 empleados para poder atender la actividad prevista y los planes vinculados a la vivienda, una cifra que explica por qué las empresas tienen dificultades para cubrir puestos en obra.

A ese déficit se suma el envejecimiento de las plantillas. BBVA Research señala que algo más del 55% de los trabajadores de la construcción supera los 45 años y que las vacantes sin cubrir en el sector se han multiplicado por cuatro en los últimos ocho años.

Los salarios mínimos del convenio también muestran esa diferencia con otros empleos de baja cualificación. Para 2026, la remuneración mínima bruta anual del nivel más bajo de la construcción queda en 20.298,22 euros, por encima del SMI fijado en 17.094 euros anuales.

Luis Alberto empezó como ayudante antes de cobrar hasta 90 euros al día

Luis Alberto explica que emigró porque en Honduras no veía oportunidades laborales suficientes. Al llegar a España, el principal obstáculo no fue solo encontrar empleo, sino demostrar un oficio que ya conocía.

El trabajador relata que muchos albañiles extranjeros tienen que empezar desde abajo aunque cuenten con experiencia previa. En su caso, el comienzo fue como ayudante, con jornales de unos 50 o 55 euros al día, hasta ganarse la confianza de quienes contrataban su trabajo.

La mejora llega con el tiempo. Según cuenta, cuando los encargados ven que el trabajador cumple, sabe manejarse en la obra y responde al ritmo exigido, el pago puede subir hasta los 80 o 90 euros diarios. Con una jornada de lunes a sábado, esa cantidad puede situarse cerca de los 2.160 euros al mes tomando como referencia cuatro semanas completas.

La obra tira de trabajadores migrantes mientras se jubilan los veteranos

El testimonio de Luis Alberto refleja una realidad cada vez más visible en las obras: la construcción depende de trabajadores extranjeros para cubrir parte del relevo que no llega desde los más jóvenes.

BBVA Research apunta además que el 65% de los albañiles tenía más de 45 años en 2024, un dato que anticipa nuevas salidas por jubilación durante los próximos años.

Para el albañil hondureño, el trabajo compensa económicamente, pero no elimina el coste personal de emigrar. La distancia con la familia sigue siendo la parte más dura de su vida en España. Aun así, su caso muestra por qué la obra se ha convertido en una opción real para quienes buscan empleo, tienen disposición para aprender el oficio y aceptan comenzar desde puestos auxiliares antes de mejorar sus ingresos.

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