Juan José, mecánico, alerta del fallo que pueden causar los baches y que muchos conductores no tienen en cuenta

Pasar por baches puede dañar más partes del coche de las que muchos conductores imaginan. Aunque la suspensión suele ser la primera preocupación, un mecánico advierte de que la electrónica también puede sufrir averías por las vibraciones.

Cualquier conductor intenta evitar los baches cuando circula por carretera. No solo resultan incómodos para los ocupantes del vehículo, sino que también pueden provocar daños en distintos sistemas del coche. Sin embargo, no siempre es posible esquivarlos sin realizar una maniobra brusca que comprometa la seguridad vial.

Lo habitual, después de pasar por un bache fuerte, es pensar en la suspensión. Tiene sentido, ya que este sistema se encarga de mantener las ruedas en contacto con el asfalto y absorber las irregularidades del terreno. Pero no es el único elemento que puede verse afectado.

La suspensión del coche sufre con los baches, pero no es el único problema

Los amortiguadores, las bieletas y otros componentes de la suspensión están entre los elementos que más acusan el mal estado de la carretera. Cuando un vehículo pasa de forma repetida por baches, badenes pronunciados o asfaltos deteriorados, estas piezas trabajan con más esfuerzo y pueden deteriorarse antes de lo previsto.

Una suspensión en mal estado puede provocar pérdida de estabilidad, ruidos extraños, desgaste irregular de los neumáticos o una peor respuesta del coche en frenadas y curvas. Por eso, cuando se nota un golpe seco, una vibración inusual o el vehículo empieza a comportarse de forma diferente, lo recomendable es acudir a un taller.

Aun así, Juan José Ebenezer, mecánico, advierte de que muchos conductores se quedan solo con esa idea y no tienen en cuenta otros daños menos visibles.

Los componentes electrónicos del coche también pueden dañarse por las vibraciones

Según explica el mecánico, “muchos piensan que el principal problema de coger baches es en la suspensión, pero hay otra cosa que afecta mucho al coche”. Se refiere a los componentes electrónicos que quedan ocultos en distintas zonas del vehículo.

Estos sistemas están formados por conexiones, pequeños fusibles, juntas y cableado que pueden sufrir con las vibraciones. Aunque no se vean a simple vista, están presentes en numerosos puntos del coche y resultan esenciales para su funcionamiento.

El problema aparece cuando esas vibraciones se repiten con frecuencia. Al pasar por carreteras en mal estado, los movimientos bruscos pueden forzar conexiones y provocar falsos contactos. Esto puede terminar en averías eléctricas difíciles de detectar al principio, ya que no siempre aparecen justo después del golpe.

Juan José Ebenezer señala que esa es una de las razones por las que muchos coches preparados para uso off-road incorporan una electrónica más sencilla y resistente. Están diseñados para soportar mejor las vibraciones y las exigencias de terrenos irregulares.

Los faros y las bombillas halógenas pueden fundirse antes por los baches

El mecánico también apunta a otro elemento que puede verse afectado: los faros. En concreto, las lámparas halógenas pueden fundirse antes cuando el coche circula de forma habitual por zonas con muchos baches.

Las vibraciones pueden generar picos de tensión y afectar al sistema de alumbrado. Aunque muchas veces se asocia una bombilla fundida al desgaste normal, el estado de la carretera también puede influir en su duración.

Por este motivo, después de circular por una vía muy deteriorada o notar un impacto fuerte, es importante prestar atención a cualquier señal anómala: testigos encendidos, fallos intermitentes, luces que parpadean, ruidos en la suspensión o cambios en la dirección.

Los baches no siempre se pueden evitar, pero reducir la velocidad cuando se detectan a tiempo ayuda a disminuir el golpe y protege tanto la suspensión como la electrónica del coche.

Deja un comentario