Los datos de AECA-ITV confirman por qué los autobuses fallan tanto en la inspección técnica

A cualquiera que use el autobús para ir al trabajo, viajar en vacaciones o moverse entre ciudades le interesa que ese vehículo esté en perfecto estado. Y, aunque el transporte en autobús sigue siendo uno de los más seguros, los datos de la ITV dejan una fotografía bastante seria. Según AECA-ITV, solo el 73% de los autobuses y autocares supera la inspección técnica a la primera.

Casi 3 de cada 10 son rechazados inicialmente por defectos graves o muy graves. La antigüedad de la flota y el uso intensivo tienen mucho que ver en este resultado, porque estos vehículos acumulan años, kilómetros y muchas horas de carretera. Y cuando se juntan frenos, alumbrado, emisiones y revisiones pendientes, la ITV deja de ser un simple trámite y se convierte en una especie de examen con cara de pocos amigos.

¿Por qué los autobuses suspenden más la ITV a la primera?

Los datos de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos, AECA-ITV, señalan que solo el 73% de los autobuses y autocares supera la ITV en la primera inspección. Por tanto, el 27% queda rechazado inicialmente, una cifra especialmente llamativa para vehículos que transportan viajeros a diario.

Según cifras del Ministerio de Industria y Turismo analizadas por AECA-ITV, los autocares son el segundo tipo de vehículo en peor estado del parque móvil, solo por detrás de los camiones. Además, en los autobuses y autocares rechazados se detecta una media de 2,7 defectos graves o muy graves por vehículo, la cifra más alta entre todas las categorías.

El experto en motor Alfonso García, conocido como Motorman, explicó en el programa Poniendo las Calles de COPE, presentado por Carlos Moreno El Pulpo, que esta situación se debe principalmente a dos factores: la antigüedad media, situada en torno a 15 años, y el uso intensivo, con muchas horas de conducción. No es un detalle menor: estos vehículos recorren una media de casi 482.000 kilómetros.

Qué defectos graves se detectan más en autobuses y autocares

El análisis de los datos del Ministerio de Industria y Turismo muestra que los fallos no se concentran en un único punto. Hay problemas en sistemas clave como los frenos, el alumbrado, las emisiones contaminantes o los elementos relacionados con ruedas y suspensión. Vamos, que no hablamos de un retrovisor un poco torcido, sino de apartados que afectan directamente a la seguridad.

En el capítulo llamado Otros, que puede sonar a cajón de sastre, se incluyen elementos como el tacógrafo, el limitador de velocidad o reformas no autorizadas. El tacógrafo es el dispositivo que registra tiempos de conducción y descanso, mientras que el limitador de velocidad controla que el vehículo no supere determinados límites.

Defecto detectadoPorcentaje de rechazo
Otros: tacógrafo, limitador de velocidad o reformas no autorizadas17,6%
Frenos15,7%
Acondicionamiento exterior13,6%
Emisiones contaminantes12,7%
Alumbrado y señalización12,68%
Ejes, ruedas, neumáticos y suspensión11,8%

Estos porcentajes explican por qué la ITV tiene un papel tan importante en vehículos de uso profesional e intensivo. Si un autobús falla en frenos, iluminación o neumáticos, el problema no se queda en una simple pegatina pendiente: puede afectar a decenas de pasajeros y al resto de usuarios de la vía.

Cómo influye la antigüedad de los autobuses en la seguridad vial

La antigüedad media de la flota de autobuses y autocares se sitúa en 14,5 años, según datos de 2024. Esa edad pesa, y mucho, porque los vehículos más antiguos acumulan desgaste en piezas clave y suelen presentar más defectos durante las inspecciones.

Un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid, titulado Contribución de la ITV a la seguridad vial y al medio ambiente, corrobora que los vehículos más antiguos presentan más defectos, son menos seguros y también más contaminantes. El informe señala que los vehículos con más de 11 años se ven implicados en un porcentaje mayor de siniestros viales, una cifra que aumenta progresivamente con la edad.

En paralelo, el transporte en autobús y autocar supera en España los 3.570 millones de viajeros anuales. Eso equivale a una media de más de 9,7 millones de desplazamientos diarios, por lo que cualquier fallo técnico tiene una dimensión muy relevante para la movilidad diaria.

¿Han aumentado los siniestros con autobuses implicados?

Los datos de la Dirección General de Tráfico muestran una tendencia al alza en la siniestralidad con autobuses implicados. En 2024 se registraron 2.855 siniestros viales de este tipo, frente a los 2.662 contabilizados en 2023.

Ese mismo año, fallecieron 6 usuarios de autobús, el doble que en 2019. Además, las personas heridas hospitalizadas ascendieron a 77, una cifra que refuerza la necesidad de mantener estos vehículos en buen estado y con las inspecciones técnicas al día.

AECA-ITV insiste en que, aunque el autobús sigue siendo uno de los medios de transporte más seguros, no se puede pasar por alto el impacto que tiene la antigüedad del parque en la seguridad vial y en el medio ambiente. Su director gerente, Guillermo Magaz, defiende la importancia de un mantenimiento adecuado y del cumplimiento riguroso de las inspecciones técnicas periódicas.

Qué ha cambiado en la ITV desde el 1 de enero

Alfonso García Motorman explicó que el manual de ITV se actualizó desde el 1 de enero en dos apartados relacionados con estos vehículos. En concreto, se fijan límites temporales vinculados a los sistemas de alumbrado y señalización.

El manual de ITV es, dicho fácil, el conjunto de criterios que siguen las estaciones para revisar si un vehículo cumple las condiciones necesarias para circular. Por eso, cuando se actualiza, los conductores y empresas deben prestar atención, porque lo que antes podía pasar sin mayor problema puede convertirse ahora en motivo de revisión más estricta.

En vehículos que hacen tantos kilómetros, estos cambios no son una cuestión menor. El alumbrado y la señalización resultan básicos para ver, ser vistos y comunicar maniobras, especialmente en carretera, de noche o en condiciones complicadas.

Qué puede hacer el conductor o la empresa antes de pasar la ITV

Antes de llevar un autobús, autocar o incluso un turismo a la inspección, conviene revisar los puntos más habituales de rechazo. No se trata de ponerse el mono de mecánico a lo loco, sino de comprobar lo básico y acudir al taller cuando haga falta. Estas son las recomendaciones prácticas que se desprenden de los datos aportados:

  • Revisar frenos, alumbrado, señalización, neumáticos, suspensión y emisiones antes de acudir a la ITV.
  • Comprobar que el tacógrafo y el limitador de velocidad funcionan correctamente.
  • Verificar que no hay reformas no autorizadas en el vehículo.
  • Mantener las inspecciones periódicas al día, especialmente en vehículos con uso intensivo.
  • Prestar más atención a los vehículos antiguos, sobre todo si superan los 11 años.
  • Evitar circular con la ITV caducada, ya que las sanciones pueden ir de 200 a 500 euros.

Además, no tener la ITV al día puede salir caro por partida doble: primero por la multa, y después por la propia inspección. Según la información aportada, la actualización de tarifas energéticas ha provocado una subida de entre 8 y 10 euros en el coste de la ITV, otro pellizco más para el bolsillo, que ya bastante entretenimiento tiene.

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