El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha declarado procedente el despido disciplinario de un empleado de Carrefour al considerar probado que manipuló el precio de un producto para pagarlo más barato y que, además, faltó a su puesto de trabajo sin justificarlo. La Sala desestimó el recurso del trabajador y confirmó el fallo previo de un juzgado de Barcelona.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha avalado el despido disciplinario de un trabajador de Carrefour tras considerar acreditado que alteró el precio de una caja de berlinas rellenas de bombón para comprarlas por menos dinero y, además, se ausentó de su puesto de trabajo después de acudir a un concierto. La sentencia 1491/2026 concluye que existió una transgresión grave de la buena fe contractual.
El empleado formaba parte de la plantilla desde marzo de 2021 y trabajaba como auxiliar de panadería con contrato a tiempo completo. Percibía un salario bruto mensual de 1.377 euros, con prorrata de pagas extraordinarias. Finalmente, fue despedido en agosto de 2024.
El TSJC confirma el despido de Carrefour por manipular precios y faltar al trabajo sin justificar
Según los hechos probados, el trabajador modificó el etiquetado de una caja de bollería, en concreto unas berlinas rellenas de bombón, rebajando su precio de 3 euros a 1,50 euros. Después, utilizó además su descuento de empleado al pasar por caja.
Para el tribunal, no se trató de una actuación irrelevante pese a la escasa cuantía económica. La Sala entendió que fue una conducta deliberada orientada a obtener un beneficio propio y que, por ello, supuso un abuso de confianza hacia la empresa.
A esta actuación se sumó una segunda conducta que también pesó en la decisión judicial. El trabajador faltó a su puesto de trabajo después de desplazarse a Madrid para asistir a un concierto, pese a que le habían denegado el permiso y tenía asignada jornada al día siguiente.
La falta al puesto tras ir a un concierto reforzó la pérdida de confianza empresarial
Tras esa ausencia, la empresa le pidió explicaciones, pero el trabajador no las dio. A partir de ahí, Carrefour inició el procedimiento disciplinario que terminó con la extinción del contrato en el mes de agosto.
Posteriormente, el empleado sostuvo que el despido debía ser declarado nulo porque coincidió con una baja por ansiedad. Sin embargo, el TSJC rechazó ese argumento al subrayar que la empresa ya había puesto en marcha el procedimiento disciplinario antes de que comenzara la incapacidad temporal.
En este sentido, la sentencia remarca que la coincidencia entre la situación de baja y el despido no basta, por sí sola, para apreciar una vulneración de derechos fundamentales.
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia refuerza la buena fe contractual en Carrefour
El tribunal destacó que en toda relación laboral debe prevalecer la buena fe. Por este motivo, consideró que tanto la manipulación del precio de los productos como la ausencia injustificada al trabajo evidenciaron una quiebra de la confianza suficiente para justificar el despido disciplinario.
Además, la Sala rechazó aplicar criterios de gradualidad en la sanción. Aunque el perjuicio económico fuera limitado, entendió que este tipo de conductas afectan directamente a la integridad de la relación laboral.
Con esta resolución, el TSJC desestima el recurso del trabajador y confirma el fallo previo del juzgado de Barcelona. La sentencia no es firme y todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo para la unificación de doctrina.
