En este municipio salmantino de 444 habitantes, el joven lleva seis años al frente de la granja familiar y denuncia que el precio actual apenas cubre lo que cuesta producir. Con 200 vacas (85 en ordeño), cuenta que han pasado de cobrar 52 céntimos por litro a 45 y que, con esos números, es imposible sacar beneficio.
Vender la leche a 45 céntimos en Alaraz deja la granja sin margen
Ismael Bautista Delgado explica que los 45 céntimos por litro coinciden con el coste de producción. “Ahora, la rentabilidad es nula”, resume sobre una situación que califica de insostenible, como ya ocurre en otros lugares de España, donde apenas tienen margen de beneficio.
¿Se puede mantener una explotación trabajando a cero? Él lo explica con una frase muy de campo: producir a 45 y vender a 45 es “lo comido por lo servido”. Para sobrevivir, añade, están vendiendo animales para carne. Estos son los datos clave que aporta sobre su día a día:
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Precio actual por litro | 45 céntimos |
| Precio anterior por litro | 52 céntimos |
| Coste de producción | 43 a 45 céntimos |
| Vacas totales | 200 |
| Vacas en ordeño | 85 |
Una granja familiar con 200 vacas que intenta modernizarse sin margen
Ismael cuenta que se crió ayudando en la granja y que hoy gestiona la explotación con el apoyo de su padre, Miguel Ángel, y su hermano Andrés, que se ocupan de la parte agrícola. La cooperativa se creó en 1995 con el nombre de Bautista Salinero Sociedad Cooperativa y él se considera la cuarta generación de ganaderos.
En estos años, relata, han modernizado la sala de ordeño e incorporado ordenadores y collares de actividad para mejorar la identificación y el control del ganado. Sin embargo, el proyecto de levantar una nueva granja fuera de la actual está, por ahora, parado.
Contratos firmados el 31 de marzo y más costes por combustible y piensos
El ganadero atribuye a la guerra parte del aumento del combustible, los piensos y otros gastos. Además, señala que tuvieron que firmar los contratos para recoger la leche el 31 de marzo y que no contaron con margen para negociar: pedían una bajada de 3,5 céntimos y, finalmente, el recorte habría sido de 7.
Con gastos de alimentación, combustibles, sueldos e impuestos, confiesa que apenas queda beneficio. Y lanza un aviso: muchos profesionales de 50 y 60 años les dicen que, si esto no cambia, acabarán cerrando.
Por eso pide que se haga cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria para que los contratos se firmen por encima del coste de producción. A su juicio, las centrales no les han dado margen de negociación.
