Los nuevos préstamos para comprar vivienda ya se encarecen y el cambio afecta de lleno a quienes buscan financiación. La banca endurece condiciones, mientras el precio de la vivienda sigue al alza y complica aún más el acceso a una casa.
No son buenas noticias para quienes estén pensando en firmar una hipoteca este año. Los últimos datos del Banco de España, correspondientes a febrero, muestran que los nuevos préstamos para vivienda se concedieron con un tipo medio del 2,75%, el nivel más alto desde abril del año pasado. En otras palabras: financiar la compra de una casa sale ahora más caro y, como explica bancos valoran otros factores personales, el perfil del solicitante también pesa cada vez más.
Por qué las hipotecas serán más caras en 2026 para quienes buscan vivienda
Detrás de esta subida hay un cambio claro de estrategia en la banca. Las entidades han dejado atrás la guerra de precios de los últimos años y ahora priorizan dos objetivos: mejorar sus márgenes de beneficio y conceder préstamos a clientes con mayor seguridad de pago.
¿En qué se traduce esto para el ciudadano? En un acceso más difícil al crédito, sobre todo para quienes tienen salarios bajos. No es un detalle menor, porque el encarecimiento de las condiciones puede convertirse en un obstáculo añadido para cientos de familias.
Aun así, los bancos no han detectado una caída de la demanda, sino una moderación en el crecimiento de las solicitudes. Entre enero y febrero aprobaron crédito por valor de 5.120 millones de euros, un 2,1% más que en el mismo periodo del año anterior. La diferencia está en que hace justo un año el aumento fue del 22%, lo que refleja una desaceleración evidente.
Cómo influyen el precio de la vivienda y el euríbor en las cuotas
El problema no está solo en los tipos de interés que anuncia el Banco de España. El precio de la vivienda también aprieta, y mucho. El metro cuadrado en España ha pasado de 1.720 euros de media en 2020 a 2.800 euros en febrero de este año. En Madrid, San Sebastián y Barcelona, además, ya supera con claridad los 4.000 euros.
A eso se suma el repunte del euríbor a 12 meses, referencia para la mayoría de hipotecas variables, que ha registrado su primera subida en dos años. De ahí que el mercado se enfrente a una doble presión: cuotas más altas y viviendas más caras. Vamos, que el esfuerzo para comprar casa vuelve a subir.
El impacto se entiende mejor con un ejemplo práctico. Para una hipoteca de 187.000 euros a 25 años, correspondiente a un piso de 150 metros cuadrados, la cuota mensual puede moverse entre 750 y 900 euros. Y todavía hay que añadir entre un 10% y un 12% de ahorro para gastos. Al final del préstamo, los intereses totales pueden superar los 90.000 euros.
