Una notaria avisa de los impuestos que aparecen al poner una vivienda a nombre de los hijos antes del fallecimiento

La experta explica que poner una vivienda a nombre de los hijos antes del fallecimiento no elimina la carga fiscal. Al contrario, puede activar otros tributos y obliga a pasar por escritura pública.

Cada vez circulan más consejos en redes para pagar menos al heredar una vivienda. Uno de los más repetidos propone poner la casa a nombre de los hijos antes de que fallezcan los padres. Pero, según advierte la notaria alicantina María Cristina Clemente Buendía, esa fórmula no borra los impuestos: cambia la tributación y puede salir más cara de lo esperado.

Poner la casa a nombre de los hijos antes de morir no evita el impuesto

La idea parece sencilla: si la vivienda ya está a nombre de los hijos, cuando llegue la herencia no tendrán que pagar el impuesto de sucesiones. Ahora bien, ¿de verdad sale a cuenta?

La notaria explica que no se evita pagar, sino que se sustituye un impuesto por otros. En este caso, los hijos no abonarían sucesiones después del fallecimiento porque ya habrían pagado antes el impuesto de donaciones y la plusvalía municipal al recibir el inmueble en vida.

Por tanto, ese supuesto ahorro fiscal no desaparece por arte de magia. De hecho, cambia de forma y puede traer más gastos de los que muchas familias no habían calculado.

El IRPF del donante puede encarecer aún más la donación de la vivienda

Hay además un tercer coste que suele pasar desapercibido. María Cristina Clemente recuerda que en una donación puede aparecer el IRPF para el donante si existe ganancia patrimonial.

Esto puede ocurrir cuando la vivienda vale más que cuando los padres la compraron. Es decir, además del impuesto de donaciones y de la plusvalía municipal, también podría haber que responder ante Hacienda por esa revalorización. Ojo, no es un detalle menor.

La experta lo resume con claridad: lo que se presenta en redes como un truco para pagar menos puede terminar generando una factura fiscal distinta, y en algunos casos más amplia.

Para donar una vivienda hace falta escritura pública y pagar impuestos

Otro de los puntos clave es que poner una casa a nombre de los hijos se considera legalmente una donación, incluso aunque los padres se reserven el usufructo.

Además, la notaria insiste en una condición imprescindible: «No hay donación sin escritura pública«. Por eso, no basta con un acuerdo verbal ni con un documento privado. Y, como también recuerda, «No hay escritura sin impuesto».

En consecuencia, antes de tomar una decisión sobre la vivienda familiar conviene revisar bien cada caso. La comunidad autónoma, el valor del inmueble y la situación de la familia pueden marcar una diferencia importante.

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