El empresario compara los ingresos de abogados y electricistas y avisa de que la inteligencia artificial puede cambiar el valor de muchas profesiones.
La discusión sobre si compensa más estudiar una carrera o apostar por un oficio vuelve a primera línea. El empresario José Elías ha lanzado en TikTok una reflexión contundente: un abogado que trabaja muchas horas en un despacho no viviría mejor que un electricista que hace reparaciones muy bien pagadas.
La reflexión de José Elías enfrenta a abogados y electricistas en salarios y horas
“Mientras un abogado trabaja 17 horas al día, un electricista gana 600 euros por un remiendo”. Con esta frase, difundida en el canal de TikTok Dinero en corto, Elías resume el contraste entre dos perfiles profesionales que, sobre el papel, parecen muy distintos.
En otra intervención, insiste al asegurar que un abogado que “curra muchas horas en un despacho” no vive mejor que un electricista. Para el empresario, la clave está en que los oficios técnicos pueden fijar precios más flexibles por cada trabajo.
Cómo la inteligencia artificial puede cambiar las profesiones jurídicas frente a los oficios
El empresario enlaza esta comparación con el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Recuerda que existen herramientas capaces de analizar contratos, redactar documentos legales o buscar jurisprudencia en segundos, lo que podría afectar a tareas que hoy realizan abogados junior o asistentes. En este contexto, la reflexión de Elías se apoya en una idea central:
- Parte del trabajo jurídico puede automatizarse, mientras que muchos oficios manuales siguen exigiendo presencia física.
Por tanto, la balanza no se inclina solo por el número de títulos acumulados, sino por el tipo de tareas que se desempeñan y hasta qué punto pueden ser asumidas por la tecnología.
Los oficios técnicos ganan valor ante la escasez de profesionales cualificados
El ejemplo del electricista refleja una realidad que Elías considera clara: la falta de profesionales en oficios técnicos hace que sus servicios se paguen caros. Sectores como la electricidad o la fontanería tienen dificultades para encontrar mano de obra cualificada, y eso se traduce en mejores ingresos para quienes trabajan ahí.
“Yo no conozco a ningún electricista que no tenga piso”, afirma el empresario para ilustrar cómo estos perfiles están logrando una notable estabilidad económica. También destaca que en reparaciones urgentes, sobre todo en fin de semana, pueden levantarse cantidades elevadas por un simple remiendo. No es precisamente calderilla.
Durante años se ha asociado el éxito profesional casi en exclusiva a las carreras universitarias, pero la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial están transformando muchas profesiones que parecían seguras. En este escenario, oficios especializados con un fuerte componente práctico recuperan protagonismo y muchas familias se preguntan: ¿qué camino ofrece realmente más oportunidades a largo plazo?
