La Comisión Europea ha abierto expediente sancionador a España por no trasponer a tiempo la directiva 2020/285, que permite eximir del IVA a los pequeños autónomos, dejando fuera de este beneficio a entre 1,5 y 2 millones de profesionales.
Desde el 1 de enero de 2025, España debería haber adaptado su normativa del IVA a la directiva comunitaria 2020/285. Mientras países como Alemania, Francia o Italia ya aplican la exención, el Gobierno mantiene la reforma en pausa, con un posible impacto recaudatorio de entre 3.000 y 5.000 millones de euros que frena el cambio.
La directiva europea 2020/285 de IVA que España sigue sin aplicar
La norma comunitaria 2020/285, pensada para la reforma del IVA, permite que los pequeños autónomos queden exentos de este impuesto hasta un límite máximo de facturación de 85.000 euros al año. Sin embargo, cada Estado miembro puede fijar su propio umbral, hacerlo obligatorio o voluntario y excluir determinados sectores en función de su estructura económica.
España debía haber traspuesto esta directiva el 1 de enero de 2025. Al no hacerlo, la Comisión Europea abrió a finales del año pasado un expediente sancionador. Si no hay una reacción rápida, el incumplimiento podría acabar ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con la correspondiente sanción.
Desde el despacho Navas & Cusí insisten en que no se trata solo de evitar una multa. Su socio-director, Juan Ignacio Navas, recuerda que también está en juego la lealtad institucional y el apoyo al tejido productivo más vulnerable. La situación, desde luego, tiene miga.
Cómo afectaría la exención de IVA a millones de pequeños autónomos españoles
Según los cálculos de Navas & Cusí, entre 1,5 y 2 millones de pequeños autónomos se están quedando sin la exención que permite la directiva. ¿Qué supondría para este colectivo quedar exento de IVA? En primer lugar, una simplificación evidente de la burocracia y de las obligaciones formales.
El Gobierno teme un impacto inmediato de entre 3.000 y 5.000 millones de euros menos de recaudación por IVA. No obstante, Juan Ignacio Navas sostiene que, en los países que ya aplican la directiva, no se han apreciado recortes sustanciales en los ingresos y apunta a que, al simplificar trámites, parte de la economía sumergida podría aflorar.
A partir de las ideas que expone Navas, pueden resumirse sus principales argumentos en favor de la trasposición en la siguiente lista:
- El primer impacto en los ingresos por IVA puede ser negativo, pero la experiencia de otros países no muestra caídas sustanciales de recaudación.
- La simplificación de la burocracia puede hacer aflorar economía sumergida y ampliar bases imponibles.
- La medida supone un apoyo directo al tejido productivo más vulnerable, formado por pequeños autónomos y microempresarios.
- En un entorno de enorme competitividad internacional, España no puede quedarse atrás castigando a sus pequeños empresarios.
Navas lamenta, además, que el Ejecutivo se escude en figuras ya existentes, como el régimen especial, el recargo de equivalencia o la exención exclusiva para quienes importan o exportan a la Unión Europea menos de 100.000 euros, en lugar de aplicar la directiva pensada específicamente para los pequeños autónomos.
Diferencias entre España, Alemania, Francia e Italia en la exención del IVA
Mientras España mantiene la directiva en el baúl de los recuerdos, otros países del entorno han dado pasos claros. ¿No es una desventaja evidente para los pequeños autónomos españoles frente a sus vecinos europeos?
A continuación se recoge de forma resumida cómo se aplica la exención del IVA en distintos países, en función de la información disponible:
| País | Límite de facturación anual para exención de IVA | Condiciones destacadas |
|---|---|---|
| Alemania | Menos de 22.000 euros | Exención general para pequeños autónomos dentro de ese umbral |
| Francia | Menos de 33.800 euros en el sector servicios | Aplicación limitada al sector servicios |
| Italia | Hasta 85.000 euros | Aprovecha el máximo umbral permitido por la directiva 2020/285 |
| España | Sin exención general por no trasponer la directiva | Se apoya en regímenes especiales y en exención para operaciones UE <100.000€ |
De acuerdo con Juan Ignacio Navas, España es el único país que no ha traspuesto la directiva, lo que coloca a los pequeños autónomos en una posición de desventaja competitiva. A su juicio, el problema no es que el país no pueda permitirse la medida, sino que el Estado prefiere una recaudación fácil a costa de la productividad del microempresario.
En consecuencia, Navas anima al Gobierno a trasponer cuanto antes la directiva para evitar la sanción europea y, sobre todo, para no seguir castigando a quienes sostienen buena parte del tejido productivo de proximidad.

Porque la exención del IVA, si es un compuesto que paga el consumidor final. El autónomo de la cadena económica solo es un recaudador.