Hay pocas cosas que sienten tan familiares como enterarte de una decisión importante cuando ya está tomada y tú ni estabas en la sala. Esa es, más o menos, la foto que dibuja Antonio Garamendi sobre algunos acuerdos entre el Gobierno y los sindicatos. El presidente de la CEOE ha dicho que esos pactos pueden ser “acuerdos”, pero que no son “diálogo social” si no participa la patronal.
Y no lo plantea como una pataleta: asegura que no descarta acudir a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para denunciarlo. Lo ha comentado este jueves en Madrid, durante la entrega del premio Mejor Empresario del Año, según declaraciones recogidas por Europa Press. La información figura con fecha de actualización 27/02/2026 a las 07:44 CET y, de paso, también ha dejado recados para la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
¿Por qué la CEOE sostiene que estos pactos no son diálogo social?
Antonio Garamendi ha marcado una línea bastante clara entre lo que considera un pacto puntual y lo que, en su opinión, debe llamarse diálogo social. Según ha explicado, los acuerdos alcanzados entre el Gobierno y las organizaciones sindicales no encajan en esa idea si dejan fuera a las organizaciones empresariales.
Esto viene a decir que se puede firmar un “acuerdo” entre dos partes, sí, pero llamarlo “diálogo social” ya es otra historia si falta una de las patas que, según él, debe estar en la mesa. Y cuando se habla de mesas, ya se sabe: si te quedas sin silla, la negociación se ve distinta.
Qué significa “tripartito” y “bipartito” en esta pelea
Garamendi ha reivindicado el papel de la patronal en los procesos de negociación y lo ha hecho tirando de conceptos que suenan técnicos, pero que en realidad van de algo muy sencillo: cuántos se sientan a hablar. En sus palabras, “el diálogo social tripartito es con el Gobierno, los sindicatos y los trabajadores y el bipartito, con los empresarios y los trabajadores”.
Dicho de forma llana: “tripartito” significa que participan tres partes y “bipartito” que participan dos. Su queja, básicamente, es que si el Gobierno y los sindicatos pactan sin contar con las organizaciones empresariales, eso podrá ser un acuerdo entre ellos, pero no el “diálogo social” que él defiende.
¿Irá la CEOE a la OIT? Lo que dijo en Madrid, punto por punto
El presidente de la CEOE ha hecho estas declaraciones en Madrid, durante su asistencia a la entrega del premio Mejor Empresario del Año. Y, según Europa Press, dejó caer que el asunto podría acabar en la OIT, que en este contexto actúa como el organismo al que acudir cuando alguien considera que no se están respetando los “términos” del diálogo social.
Para ver rápido qué está poniendo encima de la mesa, aquí queda el resumen con los datos tal y como aparecen en la información facilitada:
| Asunto | Qué sostiene Garamendi | Contexto concreto |
|---|---|---|
| Acuerdos Gobierno y sindicatos | Que pueden ser “acuerdos”, pero no “diálogo social” si no participa la patronal | Declaraciones recogidas por Europa Press |
| Papel de la patronal | Reivindica que las organizaciones empresariales deben estar en los procesos de negociación | Acto en Madrid durante la entrega del premio Mejor Empresario del Año |
| Marco del diálogo social | Distingue entre “tripartito” y “bipartito” y remarca quién debe participar | Explicación realizada en el mismo acto |
| Escenario OIT | No descarta denunciar la situación ante la Organización Internacional del Trabajo | Aviso lanzado este jueves |
| Fecha de la información | Figura con actualización 27/02/2026 a las 07:44 CET | Referencia temporal del texto |
Después de esa puesta en escena, Garamendi insistió en el mensaje con una frase directa: “Lo quiero dejar muy claro. Tendremos que acabar yendo a la Organización Internacional del Trabajo a denunciarlo”. Su planteamiento es que, sin organizaciones empresariales, no se puede hablar de diálogo social en el sentido que, según él, recoge ese organismo.
Qué le reprocha a Yolanda Díaz y por qué habla de “monólogo social”
Más allá del aviso sobre la OIT, Garamendi también se refirió a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Sobre su anuncio de que no será la candidata de izquierdas en las próximas elecciones, dijo respetar esa decisión política, pero dejó claro que su valoración de la gestión en el Ministerio no es precisamente amable.
De hecho, lo expresó así: “Como ministra, lo que está haciendo a nosotros no nos gusta mucho, porque está trabajando en ese monólogo social y está trayendo temas que están rompiendo la confianza”. Y añadió que, a su juicio, Díaz está haciendo afirmaciones que no tienen “ningún sentido”, poniendo como ejemplo alusiones a que los empresarios carecen de sensibilidad ante las muertes de trabajadores o comentarios sobre cuestiones personales. Su conclusión, sin rodeos, fue: “No es el camino”.
Qué puedes hacer si te afecta un acuerdo Gobierno y sindicatos sin la patronal
Si todo esto te pilla de cerca, ya sea porque eres trabajador, porque tienes una empresa o porque simplemente te interesa cómo se negocian estas cosas, lo más útil es separar el ruido del impacto real. Garamendi está discutiendo el formato (quién se sienta a negociar) y el nombre (si puede llamarse o no “diálogo social”), así que conviene seguir la pista de qué acuerdos se anuncian y quién aparece como firmante. Para moverte con algo más de control y menos sorpresa, aquí van pasos prácticos y sencillos:
- Identifica si el acuerdo del que se habla se presenta como “acuerdo” o como “diálogo social”, porque Garamendi está poniendo el foco justo en esa diferencia.
- Comprueba qué partes han participado (Gobierno, sindicatos y, o no, organizaciones empresariales) antes de dar por hecho que es una negociación “a tres bandas”.
- Si te afecta en tu día a día laboral, consulta con tus representantes en el trabajo o con tu asesoría qué cambia exactamente y desde cuándo, sin quedarte solo con el titular.
- Sigue las comunicaciones de las partes implicadas (CEOE, organizaciones sindicales y Gobierno) para entender si hay negociación abierta o si el tema se da por cerrado.
- Mantén por escrito cualquier duda o cambio que te impacte, porque cuando un debate se vuelve institucional (y aparece la OIT en la conversación), la letra pequeña suele importar más de lo que parece.
Y, sobre todo, quédate con la idea central que plantea la CEOE: para Garamendi, no es solo “qué se acuerda”, sino “con quién se acuerda”. Si ese pulso escala a la OIT, el debate ya no irá únicamente de medidas concretas, sino también de cómo se llama y cómo se valida el famoso diálogo social.
