Las familias con hijos menores de 18 años podrán recibir 200 euros al mes por cada menor a cargo, una ayuda directa pensada para aliviar los gastos de crianza.
Se trata de la futura Prestación Universal por Crianza, que garantiza 200 euros mensuales por hijo, es decir, 2.400 euros al año. Pretende ofrecer un apoyo estable a los hogares con menores en un contexto de salarios ajustados, problemas de conciliación y envejecimiento de la población.
Quiénes podrán acceder a la Prestación Universal por Crianza y qué cantidad cobrarán cada año
¿Quiénes pueden beneficiarse de esta ayuda y cuánto se cobra? La prestación se dirige a hogares con hijos menores de 18 años. Por cada menor se prevé el abono de 200 euros al mes, 2.400 euros anuales por hijo, siempre que la medida se apruebe en los términos diseñados por el Ejecutivo.
España arrastra un problema demográfico evidente: nacen menos niños y aumenta la edad media de la población. Jóvenes que se emancipan tarde, sueldos que no siempre acompañan y jornadas difíciles de conciliar hacen que tener hijos no sea precisamente fácil.
Cómo encaja esta ayuda universal de 2.400 euros en la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030
La Prestación Universal por Crianza se integra en las 100 medidas de la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030 y en el Proyecto de Ley de Familias para reforzar el estado del bienestar. Sus metas son apoyar a las familias, impulsar la natalidad, mejorar la conciliación y reducir la pobreza infantil.
Según las estimaciones del Gobierno, su implantación supondría una inversión anual de 19.276 millones de euros, alrededor del 2,76 % del gasto público. A cambio, los estudios elaborados apuntan a que la pobreza extrema infantil podría bajar hasta el 8 % y que el porcentaje de menores en riesgo de pobreza pasaría del 29 % al 21 %.
Nuevos permisos y medidas para facilitar la conciliación familiar y reducir la pobreza infantil
La prestación se suma a otros avances recientes en conciliación. Se ha creado un permiso parental para el cuidado de hijos o menores acogidos de hasta 8 años, con una duración de hasta ocho semanas, que puede disfrutarse de forma continua o fraccionada, a tiempo completo o parcial, y con carácter individual e intransferible.
También se ha ampliado el permiso por nacimiento y cuidado del menor hasta 19 semanas retribuidas por progenitor. En las familias monomarentales y monoparentales, este permiso llega a las 32 semanas, facilitando dedicar más tiempo al cuidado durante los primeros meses de vida del bebé.
Según el Gobierno, estas reformas avanzan «hacia una mayor corresponsabilidad y hacia el reconocimiento del cuidado como un derecho social», aunque admite que su despliegue efectivo y su universalización plena aún deben consolidarse en la práctica.
