La afiliación cae un 17% en el sistema agrario y un 16,5% en el de empleadas del hogar entre 2018 y 2025, con el debate abierto entre el efecto de la subida del SMI, las reformas laborales y la crisis estructural del sector primario.
La Seguridad Social ha registrado una pérdida de más de 200.000 cotizantes en el Sistema Especial Agrario y en el Sistema Especial de Empleados del Hogar entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025. En el campo se han perdido casi 139.000 afiliados medios y en el hogar 67.600, según datos oficiales. La patronal CEOE apunta a la subida del salario mínimo, mientras sindicatos y parte del sector ponen el foco en cambios normativos y problemas estructurales.
Caída de afiliación en el campo: crisis agraria, costes y empleo en la Seguridad Social
El Sistema Especial Agrario cerró 2025 con 672.439 afiliados medios, 19.167 menos que en 2024 y 138.842 menos que en 2018. La CEOE sostiene que el incremento del SMI podría haber contribuido al descenso, al encarecer la contratación en un sector con márgenes ajustados. Entre 2018 y 2025, el SMI subió un 61% y en 2026 se sitúa en 1.221 euros mensuales.
Más allá del salario, el campo arrastra una crisis estructural marcada por el aumento de costes de producción, la baja rentabilidad en parte de las explotaciones, la mecanización y el envejecimiento de la población activa sin relevo suficiente. También influyen los episodios climáticos adversos, como sequías e inundaciones, y la presión de la competencia exterior, que tensiona precios y recorta márgenes.
Menos cotizantes en empleadas del hogar: reforma de 2022, paro y economía sumergida
En el Sistema Especial de Empleados del Hogar, la afiliación media fue de 342.993 personas en 2025, casi 11.000 menos que un año antes y 67.641 menos que en 2018. La patronal destaca que esta caída contrasta con una demanda creciente de cuidados por el envejecimiento de la población.
Los sindicatos atribuyen buena parte del descenso a la pandemia y, sobre todo, a la reforma de 2022, que amplió derechos laborales: acceso a la prestación por desempleo desde octubre de 2022, eliminación del desistimiento sin causa y refuerzo de la obligación de contrato y alta en la Seguridad Social. Algunas organizaciones advierten además de un posible desplazamiento de parte del empleo a la economía sumergida, sin cotización ni protección.
Subida del SMI y empleo: el choque entre patronal y sindicatos por la afiliación
La CEOE defiende que la subida acumulada del SMI desde 2018 ha impactado con más intensidad en sectores con baja productividad y alta dependencia de mano de obra, como el campo y el empleo doméstico. Gobierno y sindicatos mantienen que mejorar salarios y derechos eleva la calidad del empleo y que el reto está en evitar que las nuevas obligaciones empujen a la informalidad.
La evolución de la afiliación en ambos sistemas especiales seguirá siendo un indicador clave para medir si se logra equilibrar salarios dignos, protección social y sostenibilidad del empleo en actividades esenciales.
