Plantan miles de encinas con fondos europeos en Valencia y 25 años después las arrancan para instalar placas solares

La Asociación Naturalista de Ayora y Valle denuncia la tala de más de 30 hectáreas en Jalance, dentro de una zona Red Natura 2000 y catalogada como ZEPA.

La instalación de una planta fotovoltaica en el interior de Valencia ha desatado una nueva polémica ambiental. La Asociación Naturalista de Ayora y Valle (ANAV) ha denunciado ante la Guardia Civil la tala y trituración de más de 30 hectáreas de encinar en el paraje Campichuelo del Campo, en el término municipal de Jalance, una zona incluida en la Red Natura 2000 y catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves.

El bosque afectado, según el colectivo, fue repoblado en el año 2000 dentro de un programa de reforestación de tierras agrícolas de la Unión Europea. Las encinas tenían unos 25 años, superaban los tres metros de altura y formaban ya una masa forestal acompañada de vegetación mediterránea.

El encinar de Jalance fue repoblado con fondos europeos hace 25 años

La denuncia de ANAV se centra en lo que considera una contradicción ambiental: un terreno que recibió ayudas públicas para ser reforestado acaba siendo eliminado para instalar paneles solares. El colectivo sostiene que la sustitución de una masa forestal consolidada por una planta fotovoltaica genera un fuerte impacto sobre el paisaje, la biodiversidad y los hábitats de la zona.

El proyecto está vinculado a Promonrg Solar Fotovoltaica 1 SL. La documentación oficial publicada en el DOGV recoge la autorización administrativa previa de la instalación solar fotovoltaica Jalance I, situada en parcelas del polígono 4 del municipio valenciano.

El caso ha reabierto el debate sobre el despliegue de energías renovables en suelos rurales y forestales, especialmente cuando afectan a espacios protegidos o con valor ambiental reconocido.

La autorización del proyecto solar llegó tras informes ambientales contradictorios

Uno de los puntos que ha generado mayor controversia es el cambio de criterio durante la tramitación. Según la información publicada, un informe de la Dirección General de Medio Natural y Animal fechado el 30 de noviembre de 2023 advirtió de que la actuación supondría la pérdida de un encinar ya instaurado y pidió excluir las parcelas 13, 14 y 17 del polígono 4 de Jalance por su valor forestal y ambiental.

La promotora presentó alegaciones contra ese criterio y defendió que el proyecto ya había recibido informes ambientales favorables. Tras nuevos trámites, la administración modificó su postura y permitió que esas parcelas quedaran dentro de la actuación, según denuncia la asociación naturalista.

ANAV asegura que son precisamente esas zonas las que han empezado a ser taladas, lo que ha elevado la tensión entre el colectivo, la promotora y la administración autonómica.

La tala en época de nidificación aumenta las críticas de los ecologistas

La asociación también critica el momento elegido para ejecutar los trabajos. Según su denuncia, la tala se está desarrollando en una época sensible para la fauna, coincidiendo con la nidificación de aves y la reproducción de numerosas especies silvestres.

El paraje se encuentra en un entorno de especial valor natural. La Red Natura 2000 tiene como finalidad asegurar la supervivencia a largo plazo de especies y hábitats en Europa, y es el principal instrumento comunitario de conservación de la naturaleza.

En el caso de Jalance, la polémica no se limita a una sola planta solar. ANAV lleva tiempo alertando del impacto acumulado de proyectos renovables en el Valle de Ayora y municipios próximos como Cofrentes, donde denuncia la ocupación progresiva de terrenos agrícolas y forestales.

La entidad insiste en que el conflicto no está en la energía solar, sino en el modelo de implantación elegido. Reclama alternativas que prioricen el autoconsumo, las comunidades energéticas locales y ubicaciones con menor afección ambiental.

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