El abogado explica en un vídeo viral que la cotitularidad no protege por sí sola y que ciertos usos del dinero se consideran donación. Compartir una cuenta bancaria entre padres e hijos, pareja, hermanos o abuelos es muy habitual para organizar gastos y gestionar el dinero del día a día. Sin embargo, lo que parece práctico puede acabar en problemas con la Agencia Tributaria, como recuerda el abogado Andrés Millán.
Cuentas bancarias compartidas y cómo Hacienda puede ver donaciones encubiertas
En un vídeo publicado en TikTok que se ha viralizado, Millán lanza un aviso muy claro: «Mucho cuidado si tienes una cuenta compartida con tus hijos, tu pareja, tus padres». Advierte de que, «si mete el dinero una persona, pero lo saca otra, esto se considera una donación».
Insiste en que no basta con aparecer como cotitular para que el saldo sea de todos, porque lo que importa es el origen del dinero. Las donaciones, recuerda, están sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y, cuando no se declaran, pueden acabar en regularizaciones, recargos y sanciones. ¿Puede una simple transferencia ser una donación?
Quién puede usar el dinero de la cuenta compartida sin sustos fiscales
Para explicarlo, pone ejemplos sencillos. Señala que, si el hijo ingresa dinero en la cuenta y es él quien lo saca y lo gasta «en lo que sea», no hay problema, porque coinciden la persona que aporta el dinero y la que lo utiliza.
¿Cuándo empieza el problema con Hacienda? Para Millán, cuando el hijo mete el dinero pero lo usa su pareja o su padre: «esto a efectos fiscales es una donación y debe tributar». Por eso señala estos supuestos habituales:
- Cuando una persona ingresa el dinero en la cuenta y otra distinta lo retira.
- Cuando el hijo mete el dinero y es la pareja quien finalmente lo usa.
- Cuando el hijo ingresa el dinero y es el padre quien gasta esos fondos.
Excepciones de manutención y régimen de gananciales que menciona el abogado
Millán explica que existen pocas excepciones y muy concretas. Una es el dinero que los padres ingresan para que el hijo lo gaste en manutención, como comer o ir a la universidad, pero en estos casos, insiste, «debes poder justificar el destino, porque para Hacienda eres un presunto culpable».
Si ese dinero termina usándose para un coche o un piso, Millán lo resume de forma gráfica: «estás jodido». Aclara que también puede haber excepción cuando se está casado en gananciales y Hacienda entiende que el dinero es de los dos, siempre que no sea dinero privativo procedente de una herencia o similar. Para ordenar estas situaciones, conviene resumir qué escenarios comenta el abogado.
| Situación descrita por Millán | Tratamiento fiscal que destaca |
|---|---|
| Padres ingresan dinero para manutención del hijo, como comer o universidad | Puede ser excepción si se justifica que el destino es manutención |
| Padres ingresan dinero y se usa para comprar coche o piso | La Agencia Tributaria puede verlo como donación encubierta sujeta a impuesto |
| Casados en gananciales y dinero que no procede de herencia privativa | Hacienda entiende que es de los dos, pero el dinero privativo genera problemas |
Millán concluye advirtiendo de que «Hacienda va a controlar cada vez más estas cosas». En definitiva, las cuentas compartidas no son inocuas y conviene pensar bien cada movimiento.
