Un vídeo en plena zona rural de Asturias enseña a un Citroën Saxo transportando troncos de gran tamaño con el maletero abierto. El clip, compartido por @adri_astur95, ha levantado miles de reacciones por lo extremo (y cotidiano) de la escena.
El utilitario, pensado para ciudad, aparece hundido de suspensión por el peso y convertido en herramienta de trabajo para mover madera. Una imagen que vuelve a poner sobre la mesa esa idea tan del campo: adaptarse o quedarse atrás.
Un Citroën Saxo convertido en vehículo de carga en la Asturias rural
En las imágenes, el Saxo va repleto de leña. Los troncos, algunos con cortes recientes y visibles, van encajados en el maletero y parte del habitáculo, con la tapa totalmente abierta.
El autor lo cuenta con un tono entre humorístico y admirativo, rematando con una frase que ha hecho gracia a muchos: «¿Habrá algo más duro en esta vida que un Saxo?».
Qué se ve en el vídeo de @adri_astur95 y por qué sorprende
La escena no deja indiferente porque rompe el guion habitual: un coche urbano usado como si fuera una furgoneta de trabajo. Y sí, es de esas imágenes que te obligan a mirarla dos veces. ¿Te imaginas hacer la compra y, al día siguiente, cargar el coche hasta arriba de troncos? En consecuencia, el vídeo engancha por varios detalles:
- El Saxo, visiblemente al límite, soportando un volumen de carga enorme.
- El contraste con los vehículos rurales de siempre, que aquí no aparecen.
- La naturalidad con la que se muestra una solución improvisada.
Después de verlo, cuesta no pensar lo mismo: cuando toca, se tira de lo que hay.
La recogida de leña en el campo y la necesidad de soluciones improvisadas
Este tipo de situaciones forman parte del día a día en muchas zonas de Asturias, donde recoger leña sigue siendo habitual, ligada al autoconsumo y a la gestión del monte. Además, en caminos estrechos o con accesos complicados, un vehículo pequeño puede resultar más práctico para entrar y salir.
Por otro lado, el uso de la leña mantiene su importancia en muchas viviendas del norte peninsular como fuente de calefacción. Por tanto, no es raro que cualquier medio disponible acabe siendo una herramienta más. Vamos, que si el coche aguanta… se aprovecha.
