Miles de trabajadores olvidan este plazo en la incapacidad permanente: luego llegan las prisas y los problemas

Los profesionales recuerdan que, tras la primera denegación del INSS, aún hay vías para conseguir la pensión de incapacidad permanente si el expediente está bien preparado. Lograr esta pensión no es sencillo: el Instituto Nacional de la Seguridad Social aplica un control estricto y cualquier fallo en la solicitud puede dejar al trabajador sin la prestación.

Segundo plazo para pelear la incapacidad permanente y no quedarse fuera

Según el bufete CampmanyAbogados, en torno al 80% de las denegaciones de incapacidad permanente se deben a expedientes incompletos o mal presentados. Es decir, muchos trabajadores pierden su primera oportunidad por errores formales.

¿Qué ocurre tras ese primer no? Entra en juego lo que podríamos llamar el segundo plazo para no perder la plaza: la posibilidad de seguir peleando la pensión mediante la Reclamación Previa y, si es necesario, después ante los tribunales. No es ninguna tontería, porque la Ley protege al trabajador que demuestra, con pruebas, que ya no puede desarrollar su actividad habitual.

Lista de espera y expedientes incompletos en la pensión de incapacidad permanente

La Seguridad Social revisa con detalle cada caso y, si la documentación no está clara, el expediente puede alargarse y quedar en una especie de lista de espera administrativa. Mientras tanto, la persona sigue con sus problemas de salud y sin la seguridad de una pensión reconocida. Los abogados especialistas recuerdan que el INSS solo valora aquello que se puede demostrar con documentos.

No basta con contar que se tienen dolores o limitaciones; hay que acreditarlo de forma objetiva con informes y pruebas médicas, porque de lo contrario el expediente suele terminar con una denegación. Para que el expediente de incapacidad permanente tenga más opciones de salir adelante, conviene incluir al menos estos elementos básicos:

  • Informes recientes de médicos especialistas que detallen diagnósticos, pruebas que evidencien la limitación para trabajar y una relación clara entre las dolencias y el puesto de trabajo habitual.

Cómo preparar un expediente de incapacidad permanente sin errores que cuesten la pensión

Muchos solicitantes creen que con un simple informe de atención primaria es suficiente, pero el procedimiento es más exigente. En primer lugar, es recomendable recopilar informes de especialistas, pruebas diagnósticas y seguimientos clínicos que muestren la evolución de la enfermedad y su impacto en el trabajo.

Además, es clave explicar cómo afectan esas patologías al desempeño del empleo: si impiden levantar peso, mantener la atención, estar de pie o realizar movimientos repetitivos. No basta con mencionar la enfermedad; hay que traducirla en limitaciones laborales concretas.

Qué hacer tras la denegación de la incapacidad permanente y cómo seguir luchando

Cuando el INSS deniega la pensión, el proceso no termina ahí. El trabajador tiene derecho a presentar una Reclamación Previa en vía administrativa, explicando por qué considera que sí cumple los requisitos y aportando, si es necesario, nuevos informes médicos y pruebas actualizadas. El porcentaje de solicitudes rechazadas en esa primera fase es muy elevado, cercano al 95%, por lo que los especialistas recomiendan agotar todas las opciones legales, aunque el camino resulte largo.

Si la Reclamación Previa también resulta negativa, todavía queda la vía judicial mediante una demanda contra el INSS. Son numerosos los casos en los que los tribunales han terminado reconociendo la incapacidad permanente, corrigiendo decisiones iniciales de la Administración y demostrando que seguir adelante puede merecer la pena. Para entender mejor los pasos tras una denegación, puede ayudar este resumen:

Paso tras la denegaciónQué supone para el trabajador
Reclamación PreviaPermite pedir al INSS que revise su decisión aportando nuevos argumentos y documentación médica.
Demanda judicialAbre la puerta a que un juez valore las pruebas y pueda reconocer la pensión de incapacidad permanente.

En muchos casos, el problema es que el trabajador se queda a mitad de camino, bien por desconocimiento, bien por el desgaste emocional que supone seguir peleando. Saber que existe ese segundo plazo y que no todo acaba con la primera carta de denegación puede animar a seguir adelante.

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