Los autobuses de esta ciudad llevan cámaras que pueden acabar en una multa de más de 200 euros por bloquear un carril bici

Smart Streets llegará a toda la ciudad durante 2028. El procedimiento contempla una primera advertencia y exige revisar las imágenes antes de sancionar.

Chicago ampliará a toda la ciudad las cámaras que detectan vehículos estacionados irregularmente en carriles bus, carriles bici y paradas de autobús. El Ayuntamiento aprobó la medida por unanimidad el 14 de octubre de 2026, según su Comité de Seguridad Vial. Smart Streets dejará de ser una prueba temporal y completará su despliegue durante 2028. Las sanciones alcanzan los 250 dólares (unos 223 euros) por bloquear un carril ciclista, pero el procedimiento incluye avisos previos y revisión humana.

Las multas de Chicago dependen del espacio que ocupa el vehículo

El programa utiliza cámaras instaladas en vehículos municipales y autobuses de la Chicago Transit Authority, conocida como CTA. Los equipos documentan coches y camiones estacionados o detenidos irregularmente en los espacios vigilados. Su función se centra en esas conductas, por lo que no debe confundirse con un control de vehículos en movimiento. Tampoco permite presentar cualquier doble fila como una infracción captada por Smart Streets, independientemente de dónde se encuentre el vehículo.

El código municipal fija 90 dólares para la infracción en carril bus y 250 dólares para detenerse o estacionar irregularmente sobre un carril bici. La diferencia entre ambas sanciones es de 160 dólares. La novedad consiste en ampliar territorialmente la vigilancia, sin crear esas cuantías. En España también existen cámaras en carriles reservados, como las del Bus-VAO de la A-2. Sin embargo, allí se comprueban condiciones de circulación, mientras este programa estadounidense controla estacionamientos y detenciones.

Smart Streets se extenderá por fases hasta finales de 2028

El piloto comenzó en 2024 y tenía prevista su finalización en diciembre de 2026. La decisión municipal lo convierte en permanente y amplía progresivamente su cobertura. Entre enero y junio de 2027 llegará al área delimitada por Foster, California y Pershing. Durante el segundo semestre alcanzará Devon, Pulaski y 51st Street. La última fase abarcará el resto de Chicago entre enero y diciembre de 2028. Son periodos de implantación, no una activación simultánea en todas las calles.

La medida busca mantener despejados los recorridos del transporte público y evitar que los ciclistas deban rodear vehículos que ocupan su espacio. Michigan Avenue permite dimensionar su utilidad: la CTA estima que 22.000 viajeros utilizan cada día laborable el tramo de su nuevo carril bus. Ese corredor, anunciado el 30 de septiembre de 2026, está dentro del área vigilada. Sus resultados se evaluarán durante seis meses mediante datos de tiempos de viaje, regularidad del servicio y seguridad.

El primer aviso no lleva multa y las imágenes deben revisarse

El artículo 9-108-040 contempla una advertencia por la primera infracción cubierta por el programa antes de sancionar las posteriores. También establece un periodo de 30 días sin multas tras instalar un nuevo sistema de control. Son dos previsiones diferentes: el plazo corresponde a la instalación y el aviso se vincula a la primera infracción. Por tanto, recibir una advertencia no concede automáticamente a cada conductor 30 días para seguir estacionando de forma irregular sin consecuencias. Según el comité, el 84% de quienes recibieron una advertencia no llegaron a recibir posteriormente una multa del programa.

La captación de una imagen tampoco basta para emitir una denuncia sin comprobaciones. El artículo 9-108-060 exige que un técnico determine si existió una infracción de estacionamiento o detención. Después, esa conclusión debe recibir otra revisión y aprobación por una persona designada. La CTA explica que el Ayuntamiento adopta la decisión final y expide las sanciones. La empresa de transporte aporta los autobuses equipados, pero no participa en la revisión de infracciones ni en la emisión de multas.

Cómo comprobar una sanción y qué motivos permiten impugnarla

Las notificaciones se remiten por correo al titular registrado del vehículo, con previsiones específicas para vehículos arrendados. El afectado puede contrastar la matrícula, el lugar y la conducta atribuida antes de decidir si paga o impugna. El artículo 9-108-050 permite recurrir mediante un procedimiento administrativo. Entre los motivos adicionales de defensa figuran haber recibido ya otra denuncia por el mismo hecho o tratarse de un vehículo de emergencia autorizado. Cada alegación debe corresponderse con las circunstancias del expediente.

Para quienes utilizan un vehículo alquilado en Chicago, conocer este procedimiento ayuda a distinguir una advertencia inicial de una notificación sancionadora. El código prevé enviar avisos al arrendatario cuando la empresa facilita su nombre y dirección conforme al procedimiento establecido. Como sucede con las sanciones municipales en otros países, los importes y las vías de recurso dependen de la jurisdicción. Las reglas españolas sobre carriles reservados siguen su propia normativa.

El calendario de ampliación figura en la información del Comité de Seguridad Vial.

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