Con la que está cayendo en Andalucía, no hace falta ser meteorólogo para notar que el suelo está al límite. En municipios como Grazalema, donde varios vecinos hablan de temblores y hasta explosiones subterráneas, la lluvia ya no solo cae: parece que también empuja desde abajo. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado esta semana una docena de seísmos pequeños, con magnitudes entre 2 y 2,7, justo en algunas de las zonas más castigadas por el temporal.
Desde el pasado miércoles, con la llegada de la borrasca Leonardo, Grazalema acumula más de 500 litros por metro cuadrado y ha tenido que ser evacuada por inundaciones. En este contexto aparece un término poco común: los hidroseísmos, terremotos de muy baja magnitud relacionados con cambios bruscos de presión del agua subterránea. Aún es pronto para saber si todos los temblores tienen esa causa, pero los registros y la saturación del terreno encajan con esa explicación.
¿Qué es un hidroseísmo y por qué puede aparecer con lluvias torrenciales?
Un hidroseísmo (también llamado hidrosismo) es un terremoto de muy baja magnitud que se origina cuando cambia de golpe la presión del agua subterránea, algo que puede ocurrir tras episodios de lluvias intensas como los de esta semana. Dicho de forma sencilla: si el subsuelo se empapa hasta el extremo, el agua empieza a “meter presión” en profundidad y el terreno puede reajustarse con pequeñas vibraciones, como las que se han detectado con magnitudes de entre 2 y 2,7.
¿Cómo se produce el temblor bajo tierra, explicado sin tecnicismos? Según la explicación recogida, la lluvia se infiltra por grietas y fallas de la roca, eleva la presión en los poros del subsuelo y, cuando esa presión supera la resistencia de las fracturas, se producen pequeños rompimientos o reajustes. Esa energía se libera en forma de vibración del terreno, lo que cuadra con microseísmos como los que el IGN ha ido registrando a lo largo de la semana en Andalucía.
¿Qué seísmos ha registrado el IGN esta semana en Andalucía y de qué magnitud fueron?
Los registros del Instituto Geográfico Nacional apuntan a una docena de seísmos de pequeña magnitud durante esta semana de lluvias intensas. Como ejemplo, el miércoles se reportaron hasta tres microseísmos en un solo día en Gaucín, y en jornadas posteriores se observaron terremotos en varios municipios, con picos de magnitud de hasta 2,6 y 2,7. A continuación se resume lo que se menciona en los registros descritos:
| Día (esta semana) | Municipios mencionados | Magnitud indicada |
|---|---|---|
| Miércoles | Gaucín (hasta 3 microseísmos en un solo día) | 2,4 |
| Jueves | Casares, Jimena de la Frontera, Genalguacil y Algar | hasta 2,6 |
| Viernes | Benadalid y Cortes de la Frontera (2 seísmos; el más intenso) | hasta 2,7 |
Aunque todavía no se conoce la causa exacta de estos terremotos, en algunos casos se sospecha que podrían estar relacionados con la fuerza de las aguas, entre otras cosas porque varios de ellos coinciden con zonas especialmente castigadas por el temporal. En las últimas horas, además, se habla de hasta tres episodios de este tipo en la provincia de Málaga y de varios más en localidades de Cádiz.
¿Qué está pasando en Grazalema con la borrasca Leonardo y por qué hay vecinos que notan temblores?
Grazalema aparece como el caso más llamativo porque, además de estar entre las localidades más azotadas por el temporal, ha tenido que ser evacuada por las inundaciones y por el riesgo de que la situación escale en las próximas horas. Desde el pasado miércoles, con la llegada de la borrasca Leonardo, el municipio ha acumulado más de 500 litros por metro cuadrado, una cifra que ayuda a entender por qué el terreno está tan saturado que “ya no puede absorber más”.
Y cuando el agua empieza a brotar desde el mismo suelo y a colarse incluso a través de las baldosas de las viviendas, la idea de que algo se está moviendo debajo deja de sonar a cuento. En paralelo a los informes oficiales, varios vecinos afirman haber sentido temblores de tierra y hasta explosiones subterráneas durante este episodio de lluvias torrenciales, un relato que se suma a los microseísmos detectados en otras zonas de Andalucía esta misma semana.
¿Pueden causar daños los hidroseísmos y qué es eso del “riesgo kárstico”?
Por el momento no se reportan daños significativos asociados a los hidroseísmos detectados en Andalucía. Aun así, el balance definitivo se hará una vez pase el temporal y se pueda inspeccionar con calma qué ha ocurrido sobre el terreno, porque no es lo mismo medir un temblor pequeño que ver cómo ha respondido un suelo empapado.
Según se explica, el principal riesgo de estos fenómenos no suele venir tanto de la magnitud (entre 2 y 2,7 en los registros mencionados), sino del tipo de terreno: en suelos muy saturados o con alta porosidad, esos pequeños reajustes pueden agravar inestabilidades previas y provocar hundimientos locales. En ese punto entra lo que el hidrogeólogo Santiago García, director del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz (UCA), encuadra en un contexto de “riesgo kárstico”, es decir, el riesgo ligado a un relieve kárstico (terreno, a menudo en rocas calizas, que se va disolviendo y puede crear huecos y zonas de debilidad). En una entrevista con El Correo de Andalucía, el especialista lo resume así: «La combinación de agua y karst, un relieve modelado por disolución en rocas calizas, puede generar huecos, conductos y zonas de debilidad que, ante una recarga súbita, reaccionan. Es un proceso natural».
Qué puedes hacer si estás en una zona muy afectada por la lluvia y notas temblores en el suelo
Con municipios evacuados por inundaciones y el terreno saturado tras días de lluvia intensa, lo más útil es actuar con cabeza y con prudencia. No se trata de alarmarse por cada vibración, pero tampoco de mirar para otro lado si el suelo da señales raras, sobre todo si ya hay agua entrando o saliendo por donde no debería. Aquí van algunas pautas prácticas, basadas en lo que describe la situación actual (lluvias torrenciales, suelos saturados, evacuaciones y posibilidad de hundimientos locales):
- Si hay evacuación en tu municipio por inundaciones, dale prioridad: cuando el agua manda, discutirle suele salir caro.
- Si notas temblores y además ves agua brotar del suelo o aparecen zonas inestables, evita esas áreas y no te la juegues moviéndote por puntos claramente saturados.
- Ten presente que se han detectado seísmos pequeños (entre 2 y 2,7), pero el riesgo puede estar en cómo responde el terreno empapado, especialmente si ya había inestabilidades.
- Si quieres contrastar lo que has sentido con datos, puedes seguir los registros del IGN y anotar cuándo y dónde has notado los temblores, porque esa información puede ayudar a entender el patrón cuando se revise todo tras el temporal.
A partir de ahí, la clave es esperar a que pase el episodio de lluvias y se pueda inspeccionar el terreno con detalle. De hecho, si algo deja claro esta semana es que, cuando el suelo se satura, no solo se inunda: también puede “hablar”
