La baliza V-16 de la DGT entra en terreno incierto tras el aviso de la Comisión Europea por no comunicar los reales decretos

La Comisión Europea confirma que el Gobierno no notificó la obligación de la luz de emergencia conectada y advierte de posibles consecuencias jurídicas que podrían afectar a multas, fabricantes y a la propia vigencia de la norma.

Desde el 1 de enero de 2026, todos los conductores en España están obligados a llevar en su coche una baliza V-16 conectada a la plataforma DGT 3.0 de la Dirección General de Tráfico (DGT). El dispositivo, que evita tener que bajar del vehículo para señalizar una avería, se implantó con la promesa de reducir atropellos en carretera y sustituir en la práctica a los triángulos de emergencia, aunque estos pueden seguir utilizándose de forma complementaria.

La reciente respuesta de la Comisión Europea a una pregunta parlamentaria ha encendido todas las alarmas: reconoce que los reales decretos españoles que regulan la baliza no se notificaron conforme al procedimiento previsto en la Directiva (UE) 2015/1535, que obliga a comunicar previamente determinados reglamentos técnicos que pueden afectar al mercado interior.

Qué ha dicho la Comisión Europea sobre la baliza V16 obligatoria en España

La polémica nace en Bruselas a raíz de una pregunta escrita de la vicepresidenta del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE), la eurodiputada Dolors Montserrat. En su respuesta, el vicepresidente ejecutivo Stéphane Séjourné admite que los reales decretos españoles que imponen la baliza V-16 conectada “no han sido notificados con arreglo al procedimiento” de la Directiva 2015/1535.

Esa directiva obliga a los Estados miembros a informar a la Comisión de cualquier proyecto de reglamento técnico antes de aprobarlo, para evitar que se convierta en una barrera al mercado único. Si un país no cumple con esa obligación, Bruselas puede iniciar un procedimiento de infracción en virtud del artículo 258 del Tratado de Funcionamiento de la UE, un proceso que puede terminar ante el Tribunal de Justicia y conllevar sanciones económicas.

La propia respuesta comunitaria recuerda además que, según la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, los jueces nacionales deben abstenerse de aplicar reglamentos técnicos que no hayan sido debidamente notificados. Es decir, si un tribunal español considerara que la norma sobre la baliza V-16 encaja en esta categoría, podría dejar de aplicarla en un litigio concreto, lo que abriría la puerta a cuestionar su validez en carretera.

La Comisión añade un aviso adicional: imponer requisitos técnicos muy específicos a nivel nacional, como exigir una baliza conectada con eSIM y geolocalización obligatoria a DGT 3.0, puede ser una restricción a la libre circulación de mercancías si no se justifica adecuadamente frente al derecho de la Unión Europea.

Cómo puede afectar la advertencia de Bruselas a las multas y a la compra de la baliza V16

A día de hoy la obligación de llevar la baliza V-16 sigue en vigor en territorio nacional. El régimen sancionador prevé multas de 80 euros por no disponer del dispositivo, aunque el Ministerio del Interior, encabezado por el titular del Gobierno de España, ha ordenado a la Guardia Civil aplicar un “periodo razonable” de flexibilidad en los primeros meses, priorizando informar al conductor antes que multar.

En paralelo, la DGT ya ha retirado la homologación a varios modelos de baliza que no cumplían los requisitos técnicos exigidos, lo que ha obligado a muchos conductores a revisar sus compras y ha generado más incertidumbre sobre qué dispositivos serán realmente válidos a medio plazo.

La advertencia europea introduce ahora un nuevo factor: si finalmente se abre un procedimiento de infracción o empiezan a llegar sentencias que apliquen la doctrina de los reglamentos no notificados, podrían verse afectadas tanto las multas impuestas como el propio mercado de balizas. Algunos expertos apuntan a que fabricantes de otros países podrían alegar trato discriminatorio al quedar fuera del estándar español de baliza conectada, lo que aumentaría la presión para revisar la norma.

Qué deben hacer ahora los conductores ante la posible revisión de la norma de la baliza V16

La advertencia de Bruselas no suspende automáticamente la obligación: los agentes pueden seguir exigiendo la baliza V-16 conectada y, pasado el periodo de flexibilidad, sancionar su ausencia. De momento no se ha anunciado ningún cambio normativo ni una moratoria general, por lo que conviene actuar como si la regulación fuese plenamente aplicable.

Para quienes aún no han comprado la baliza, los especialistas recomiendan asegurarse de que el modelo esté homologado por la DGT, figure en el listado oficial de dispositivos permitidos y cuente con conectividad garantizada durante los años exigidos por la normativa. Es importante conservar la factura y la documentación de homologación, por si en el futuro hubiera reclamaciones o cambios en los requisitos técnicos.

Los conductores que ya disponen de una baliza conectada deberían seguir llevándola en el vehículo y usarla en caso de avería o accidente, precisamente porque su finalidad es reducir el riesgo de atropello al evitar que haya que caminar por la calzada para colocar los triángulos. Si en los próximos meses el Gobierno modifica la regulación o un tribunal cuestiona su aplicación, habrá que estar atentos a las nuevas instrucciones, pero a día de hoy no es prudente confiar en una eventual anulación para dejar de cumplir con la obligación.

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