Ir al gimnasio ya no va solo de levantar pesas y aguantar en la cinta de correr. En Tenerife, entrenar también se ha convertido en una forma bastante directa de conocer gente nueva y, quién sabe, encontrar pareja. La cadena de centros deportivos Kraftwerk ha montado un sistema muy sencillo: pulseras de colores que chivan tu situación sentimental sin necesidad de conversación incómoda. Verde si estás soltero, amarillo si la cosa “está en proceso” y rojo si ya tienes pareja o estás casado.
Todo esto se ha probado en una jornada especial que ellos mismos han bautizado como “día especial del amor” dentro del gimnasio. Y, por lo que ha ocurrido en el último evento, el experimento social ha salido francamente bien.
¿Cómo funciona el sistema de pulseras de colores en los gimnasios Kraftwerk?
La mecánica es simple, casi tanto como elegir mancuernas: a la entrada de los centros Kraftwerk, en días concretos, se colocan tres urnas con pulseras de diferentes colores. Antes de empezar la rutina, cada socio elige la pulsera que mejor encaja con su situación sentimental y se la coloca en la muñeca, igual que haría con cualquier pulsera deportiva. Para que se entienda de un vistazo, el “código de colores” que usa la cadena es exactamente este:
| Color de la pulsera | Situación sentimental que indica | Significado práctico en el gimnasio |
|---|---|---|
| Verde | Soltero y totalmente abierto al amor | Da a entender que la persona está disponible y con ganas de conocer a alguien |
| Amarillo | En situación sentimental intermedia, “conociendo a alguien” | Sugiere que hay algo en marcha, pero sin una relación cerrada |
| Rojo | Con pareja o casado | Sirve como aviso claro de que no busca nada romántico ni confusiones |
Este sistema permite que, entre serie y serie, cada uno pueda identificar de forma rápida quién está en su misma situación, sin tener que adivinarlo ni arriesgarse a un malentendido. En consecuencia, se rebaja mucho el miedo al rechazo y la conversación surge de manera más natural y divertida en plena sala de máquinas.
¿En qué gimnasios de Tenerife y Gran Canaria se ha probado este “semáforo sentimental”?
El pasado 9 de febrero, Kraftwerk celebró una jornada especial llamada “Kraft Day” en varios de sus centros. No fue un evento aislado en un solo gimnasio, sino una especie de fiesta coordinada en distintos puntos de las islas, con la misma dinámica de pulseras y ambiente social.
En Tenerife, participaron los centros de Mercatenerife, Las Chafiras y La Orotava, donde se registró una gran afluencia de socios que se animaron a probar el “semáforo sentimental”. Además, el centro de Miller Bajo, en Gran Canaria, también se sumó a la iniciativa, llevando la propuesta más allá de una única isla y extendiendo la fiebre de las pulseras a la vecina.
¿Qué objetivo tiene Kraftwerk con este “día especial del amor” en el gimnasio?
Según la propia cadena, la idea no es convertir el gimnasio en una discoteca con pesas, sino “humanizar” el espacio deportivo y fomentar una comunidad real entre los socios. Dicho de otra forma, que el gimnasio deje de ser solo un sitio donde se entra, se suda y se sale, y pase a ser un lugar donde también se puede socializar con personas afines.
Durante el Kraft Day, el ambiente habitual de entrenamiento se transformó en algo mucho más social: las miradas, las conversaciones y las risas tuvieron casi tanto peso como los discos de las barras. De ahí que la cadena presente esta propuesta como una forma de apostar no solo por la salud física, sino también por la salud emocional y social de sus abonados, en un entorno que se mantiene seguro y distendido.
¿Habrá nuevas fechas para repetir el Kraft Day en los próximos meses?
Tras la buena acogida de esta jornada previa a San Valentín, los responsables de los centros ya están trabajando en el calendario de los próximos meses. La iniciativa está pensada como algo puntual, no como un sistema fijo de todos los días, pero el nivel de interacción que se ha conseguido anima a la cadena a seguir por ese camino.
La intención de Kraftwerk es anunciar nuevas fechas para repetir la experiencia del Kraft Day, manteniendo la fórmula de las pulseras y el enfoque de “día especial del amor” dentro del gimnasio. En consecuencia, todo apunta a que las próximas ediciones volverán a combinar entrenamiento, socialización y ese punto de “buen rollo” que la marca quiere potenciar entre sus socios.
Cómo puedes sacarle partido a las pulseras si entrenas en Kraftwerk
Si eres de los que va al gimnasio de cabeza, auriculares puestos y cero interacción, este sistema puede cambiarte un poco la película. Al final, se trata de aprovechar que ya estás en un sitio donde compartes rutina, horarios e intereses con otras personas, y donde la pulsera hace de “rompehielos” automático sin necesidad de grandes discursos. Para que te resulte más fácil, aquí tienes algunos pasos prácticos para aprovechar estas jornadas cuando se repitan:
- Elige bien tu color de pulsera al entrar, pensando en tu situación real y en lo que te apetece (verde si estás soltero y abierto a conocer a alguien, amarillo si estás en algo intermedio y rojo si ya tienes pareja o estás casado).
- Mantén tu rutina de entrenamiento con normalidad, pero fíjate en las pulseras de quienes entrenan cerca de ti para saber con quién puedes iniciar una conversación sin incomodar.
- Si ves a alguien con tu mismo color, aprovecha momentos naturales (entre series, al cambiar de máquina, al estirar) para iniciar un saludo o un comentario ligero sobre el entrenamiento.
- Respeta siempre lo que indica cada pulsera y el ambiente del gimnasio, recordando que el objetivo es crear “buen rollo” y no presionar a nadie.
En definitiva, Kraftwerk se coloca como un referente en la organización de eventos que van más allá del entrenamiento físico clásico, apostando por experiencias donde también cuenta el factor humano. La cadena combina máquinas, discos y cintas con un sistema sencillo de pulseras de colores que ayuda a que muchos socios se atrevan, por fin, a levantar la mirada del suelo y a conectar con otras personas.
