El nuevo Complemento de Apoyo al Empleo permite seguir cobrando parte del paro mientras se trabaja con contrato por cuenta ajena, incluso a jornada completa, hasta un máximo de 180 días y con cuantías fijas según la prestación.
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha activado el llamado Complemento de Apoyo al Empleo (CAE), una fórmula que permite compatibilizar la prestación contributiva o el subsidio por desempleo con un salario de un trabajo por cuenta ajena. La idea es suavizar el paso del desempleo al empleo: el trabajador empieza a cobrar una nómina sin perder de golpe toda la ayuda, durante un periodo limitado de tiempo y siempre dentro de los topes y requisitos fijados por la normativa.
Quién puede cobrar el nuevo complemento del SEPE para trabajar y seguir en paro
El CAE está pensado para quienes ya están cobrando una prestación contributiva o un subsidio por desempleo y encuentran un empleo por cuenta ajena, tanto a tiempo parcial como, en muchos casos, a jornada completa. No se aplica a quienes inician un trabajo por cuenta propia.
En el caso de la prestación contributiva, se distingue entre prestaciones nacidas antes y después del 1 de abril de 2025. Para las reconocidas a partir de esa fecha, es necesario que la duración concedida sea superior a 12 meses y que se hayan devengado al menos nueve meses de paro antes de poder activar el complemento. Además, la prestación no puede proceder de un ERTE ni del Mecanismo RED.
El contrato que da acceso al CAE debe ser por cuenta ajena y cumplir ciertas condiciones: no puede ser en una empresa con expediente de regulación de empleo vigente, ni en una compañía en la que el trabajador haya estado contratado en los 12 meses anteriores. También se excluyen las contrataciones con familiares directos o con quienes ostenten cargos de dirección en la empresa.
En los subsidios asistenciales, el esquema es similar: el CAE permite mantener una parte del subsidio cuando se empieza a trabajar, pero con límites de duración, de jornada y, de forma muy relevante, de salario y de rentas familiares. En general, el sueldo del nuevo empleo no debe superar un porcentaje del IPREM que se sitúa alrededor del 225 % para subsidios y puede elevarse hasta el 375 % del IPREM en determinadas compatibilidades de prestaciones contributivas, lo que en los últimos ejercicios se ha traducido en cifras aproximadas de 1.350 a 2.250 euros mensuales.
Cuánto se cobra con el complemento de apoyo al empleo y durante cuántos días
El CAE tiene un límite común: solo puede cobrarse durante un máximo de 180 días, tanto si se encadena un único contrato como si se suceden varios empleos compatibles. Cada día en que se percibe el complemento consume un día de la prestación o del subsidio pendiente, de modo que no se trata de una ayuda adicional, sino de una forma distinta de cobrar parte del derecho reconocido.
En la prestación contributiva, la cuantía es fija y depende del mes en el que se empiece a compatibilizar y de la jornada del contrato. Para una jornada completa, la tabla oficial del SEPE establece 480 euros mensuales si se inicia entre los meses 10 y 15 de prestación, bajando después a 360, 240 y 180 euros en tramos sucesivos a medida que avanzan los meses de cobro. En jornadas parciales, las cuantías se reducen a 450, 420 o 360 euros y van descendiendo del mismo modo en función de los tramos de meses y del porcentaje de jornada trabajado.
La duración del CAE contributivo también varía según el momento en que se activa: 30 días si se empieza en el mes 10, 60 días en el 11, 90 días en el 12 y hasta 180 días si se inicia a partir del mes 13, siempre sin exceder los días de prestación que queden por consumir.
Subsidios y CAE del SEPE: cuantías por trimestres, jornada y prórroga obligatoria a los tres meses
Para los subsidios por desempleo, las cuantías se calculan como un porcentaje del IPREM y se organizan por trimestres y tipo de jornada. A jornada completa, el complemento arranca en 480 euros mensuales el primer trimestre, baja a 360 euros el segundo, 240 euros el tercero, 180 euros el cuarto y se queda en 120 euros a partir del quinto, con importes menores para jornadas parciales (450, 420, 360, 300, 270, 240, etcétera, según el tramo). En todos los casos, la duración máxima también es de 180 días y queda limitada por la vigencia del contrato y por los días de subsidio que queden reconocidos.
Además, cuando se trata de subsidios, tras tres meses cobrando el complemento es obligatorio solicitar una prórroga si el trabajador continúa en el mismo empleo y quiere seguir percibiendo el CAE. Si no lo hace, la ayuda pasa a suspenderse y solo puede reanudarse cumpliendo de nuevo los requisitos y dentro de los plazos establecidos.
Cómo puede afectar el complemento de apoyo al empleo al mercado laboral español
El CAE busca corregir un comportamiento muy extendido en el mercado de trabajo de España: el temor a aceptar contratos de corta duración o con sueldos ajustados por miedo a perder el paro y quedarse sin protección si el empleo termina pronto. Al permitir mantener una parte de la prestación mientras se trabaja, el salto entre desempleo y empleo se hace más gradual y previsible.
Según los análisis de la reforma del subsidio, esta compatibilidad puede favorecer la reincorporación laboral en sectores con alta rotación y ayudar a que más personas acepten ofertas que antes rechazaban por inseguridad económica. También introduce un incentivo específico para los parados de larga duración, que son uno de los colectivos más castigados por la precariedad.
Sin embargo, el efecto real dependerá de dos factores: que los potenciales beneficiarios entiendan bien cómo funciona el complemento y que los límites de renta y los requisitos de acceso no dejen fuera a un número elevado de parados con salarios bajos. Diversos expertos subrayan que la letra pequeña del CAE, especialmente en lo relativo a topes salariales y a la duración máxima de 180 días, puede reducir el número de personas que finalmente lo perciban, pese a su potencial como herramienta de transición hacia el empleo estable.
