El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria confirma la indemnización de 24 mensualidades por las secuelas en el brazo derecho. El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Social n.º 6 de Santander que reconoce a un operario de taller y montaje de la industria de artes escénicas la incapacidad permanente parcial derivada de un accidente laboral sufrido en 2022.
Accidente en el taller de carrozas y secuelas permanentes en el brazo dominante
El trabajador, con amplia trayectoria en la empresa Francis-2 Construcción y Montaje de Carrozas, dedicada a elaborar carrozas para desfiles y celebraciones públicas, sufrió el 8 de febrero de 2022 una caída en plena jornada, golpeándose con fuerza el codo derecho, su extremidad dominante, que vio afectado también hombro, antebrazo y muñeca.
Tras el accidente fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas en el codo, incluida la implantación de una prótesis de cabeza radial y posteriores artrolisis, además de largos tratamientos de rehabilitación, pero las secuelas quedaron fijadas en forma de dolor, rigidez, pérdida de movimiento y merma de fuerza para manejar herramientas y piezas pesadas. Un panorama nada sencillo, ¿verdad? Para entender la evolución del expediente, estos son los principales hitos recogidos en la resolución.
| Hecho | Detalle |
|---|---|
| 8 de febrero de 2022 | Accidente en el taller de carrozas. |
| Octubre de 2023 | INSS reconoce lesiones permanentes no invalidantes. |
| Mayo de 2025 | El juzgado declara la incapacidad permanente parcial. |
| Posteriormente | El tribunal confirma la sentencia e indemnización. |
El Instituto Nacional de la Seguridad Social solo había concedido inicialmente una indemnización por lesiones permanentes no invalidantes, lo que llevó al trabajador a acudir a la vía judicial.
El tribunal confirma la incapacidad permanente parcial y la indemnización de 24 mensualidades
El Juzgado de lo Social n.º 6 de Santander entendió que la afectación conjunta de varias articulaciones del brazo dominante suponía una disminución relevante del rendimiento en una profesión manual, frente al criterio del INSS y de la Tesorería General de la Seguridad Social, que recurrieron alegando limitaciones insuficientes.
El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria rechaza el recurso y considera que no puede analizarse cada limitación de forma aislada, sino el conjunto de secuelas en un oficio que exige un uso intenso y coordinado del brazo derecho. Confirma así una indemnización a tanto alzado de 24 mensualidades de una base reguladora de 1.671,02 euros, con cargo a la mutua y descuento de lo ya cobrado por lesiones permanentes no invalidantes. La sentencia asume que el accidente ha dejado secuelas que condicionan de manera permanente su desempeño en el taller. Entre ellas destacan:
- Limitación de la movilidad del brazo derecho.
- Dolor, rigidez y pérdida de fuerza.
- Dificultades para manejar herramientas y mover estructuras y piezas pesadas.
La resolución obliga a todas las entidades demandadas a acatar esta declaración y abonar la prestación económica reconocida. Para el trabajador supone que, tras el accidente sufrido construyendo carrozas para las cabalgatas de Reyes Magos, su merma de rendimiento queda oficialmente protegida, y no se queda, como se suele decir, en mera palabrería.
