Estas prestaciones están dirigidas a quienes han agotado la prestación contributiva o no han cotizado lo suficiente. En algunos casos, además, se pueden renovar o volver a solicitar hasta tres veces si se siguen cumpliendo los requisitos.
Quedarse sin trabajo y no tener derecho a paro no significa, necesariamente, quedarse sin ingresos. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) cuenta con varios subsidios para las personas desempleadas que han agotado la prestación contributiva o que no reúnen la cotización suficiente para cobrarla. De ahí que, según la situación personal y familiar de cada solicitante, estas ayudas puedan convertirse en un apoyo económico de varios meses e incluso superar los 5.280 euros.
Qué subsidios del SEPE pueden alcanzar hasta 5.280 euros en total
Dentro del sistema de protección del SEPE existen varias ayudas pensadas para quienes atraviesan una situación de desempleo y no pueden acceder al paro. Entre las más conocidas están la ayuda familiar, el subsidio para mayores de 45 años, el subsidio para mayores de 52 años y el subsidio por insuficiencia de cotización.
La cuantía mensual de estas prestaciones se sitúa, por lo general, en torno al 80% del IPREM, lo que equivale aproximadamente a 480 euros al mes. Por tanto, cuando se mantienen durante medio año, la suma ya ronda los 2.880 euros.
Ahora bien, la cifra puede ser mucho mayor si la ayuda se prorroga o si la persona vuelve a reunir más adelante las condiciones para solicitar otro subsidio. Ahí está la clave. En consecuencia, la cantidad total percibida puede alcanzar los 5.280 euros e incluso superar esa cifra en determinados casos.
Por qué algunos desempleados pueden pedir estas ayudas del SEPE varias veces
Una de las cuestiones que más dudas genera es esta: ¿se puede cobrar una de estas ayudas más de una vez? La respuesta, según la información facilitada, es que sí en algunos supuestos.
Muchos subsidios se reconocen en periodos de seis meses y pueden renovarse si el beneficiario continúa cumpliendo las condiciones exigidas. Además, si una persona encuentra trabajo durante un tiempo y después vuelve a quedarse en paro, podría reunir otra vez los requisitos para pedir un subsidio.
Esto quiere decir que no se trata siempre de una ayuda puntual y cerrada. Más bien, funciona como un mecanismo de apoyo que puede activarse de nuevo cuando la situación laboral lo justifica. Por otro lado, muchas personas desconocen esta posibilidad y creen que solo pueden cobrarla una vez. Nada más lejos de la realidad.
Por ese motivo, conviene revisar bien qué subsidios existen y comprobar si se ajustan a la situación de cada desempleado. A veces, la diferencia entre no cobrar nada y acceder a una prestación de varios miles de euros está en conocer bien las opciones disponibles. Y claro, en momentos así, no es un asunto menor.
