La sentencia del Tribunal Supremo refuerza que el exceso sobre la indemnización mínima legal se considera renta y puede impedir cobrar la ayuda asistencial del SEPE.
El acceso al subsidio por desempleo en España está condicionado a un requisito esencial: no superar un determinado límite de rentas. De acuerdo con la doctrina que confirma el Tribunal Supremo, la parte de la indemnización por despido que excede la cuantía mínima legal puede computarse como ingreso y afectar al derecho a percibir las ayudas del Servicio Público de Empleo Estatal.
La indemnización mínima marcada por la ley en función del salario y la antigüedad del trabajador queda fuera del cálculo de rentas. Sin embargo, cuando la empresa abona una cantidad superior, ya sea por acuerdo entre las partes o como mejora voluntaria, ese exceso se considera renta a efectos del subsidio por desempleo.
El límite de rentas del subsidio por desempleo y la indemnización por despido
El llamado criterio de carencia de rentas es técnico, pero tiene efectos muy claros para quienes han agotado la prestación contributiva. El diseño del subsidio es asistencial, pensado para personas en situación económica delicada, no para quienes acaban de recibir ingresos relevantes derivados del despido.
Por este motivo, el importe que supera la indemnización mínima legal se prorratea para comprobar si el trabajador rebasa el tope económico permitido. Ese exceso se distribuye en el tiempo para determinar si, mes a mes, se excede el límite fijado, que se sitúa en el 75 % del Salario Mínimo Interprofesional.
Cuando, tras ese prorrateo, la cuantía calculada supera el umbral establecido, el solicitante puede quedar fuera del subsidio durante el periodo en que se mantenga por encima de dicho tope. Es decir, no se pierde el derecho de forma automática y definitiva, pero sí mientras la renta imputada sea demasiado alta.
Cómo afecta al SEPE y al trabajador que la indemnización supere el mínimo legal
La sentencia obliga al SEPE a tener en cuenta el exceso de indemnización como renta computable. Así, cuando el trabajador solicita el subsidio, el organismo debe valorar no solo el resto de ingresos que pueda tener, sino también la parte de la indemnización que va más allá de lo que marca la normativa laboral como mínimo.
Dado lo anterior, quienes pacten con su empresa una indemnización mejorada pueden ver denegada la ayuda asistencial si el prorrateo de esa mejora hace que se supere el límite del 75 % del SMI. No significa que toda indemnización elevada implique automáticamente quedarse sin subsidio, pero sí que, durante cierto tiempo, esa cantidad recibida puede cerrar la puerta a la prestación.
En este sentido, la planificación económica después del despido cobra especial importancia. Conocer cómo se computan las indemnizaciones y qué parte puede considerarse renta puede marcar la diferencia entre acceder a la protección asistencial o no hacerlo en el momento necesario.
La sentencia del Tribunal Supremo consolida la interpretación sobre el cómputo de rentas
El Tribunal Supremo consolida con esta resolución la interpretación que ya se venía aplicando: la indemnización mínima legal queda protegida y no entra en el cómputo de rentas, pero todo lo que la supere se considera un ingreso más a efectos del subsidio.
El objetivo de esta configuración es evitar que indemnizaciones muy elevadas permitan sortear los filtros económicos del sistema de protección por desempleo. De este modo se preserva el carácter asistencial del subsidio, destinado a quienes realmente carecen de recursos suficientes.
Consecuencias para futuros despidos y solicitudes de subsidio por desempleo
La doctrina que se refuerza con esta sentencia servirá de referencia en futuras solicitudes y reclamaciones. Trabajadores y empresas deben tener presente que las mejoras en la indemnización no son neutras: pueden retrasar o impedir temporalmente el acceso al subsidio por desempleo al computar como renta.
En un entorno laboral en el que los despidos siguen siendo habituales, conocer con detalle los requisitos del subsidio y cómo influyen las indemnizaciones resulta fundamental. Comprender el impacto del límite de rentas ayuda a evitar sorpresas cuando se tramita la ayuda y permite tomar decisiones mejor informadas en un momento tan delicado como la pérdida del empleo.
