Si en invierno te levantas, vas a subir la persiana y te encuentras el cristal lleno de gotitas, sabes de lo que va esto. Esa condensación (el agua que se forma y se queda pegada al vidrio) es muy habitual, pero no es solo una “cosilla” estética. Si no haces nada, la casa se vuelve más húmeda y más fría, y el moho (esas manchas que aparecen con la humedad) tiene el camino bastante despejado. La buena noticia es que hay un remedio casero sencillo para aislar el cristal con un plástico transparente y cinta de doble cara. El experto Alberto Rodríguez (@albermaker) lo explica en un vídeo en sus redes sociales y remata el invento tensando el plástico con un secador. Además, también avisa de otro punto típico por donde se cuela el aire: la caja de la persiana.
¿Por qué aparece la condensación en las ventanas y por qué no es solo una molestia?
La condensación en las ventanas no solo te deja el cristal hecho un poema, también cambia cómo se siente la casa por dentro. Según se explica en la información, si no se toman medidas, el interior de la vivienda será más húmedo y más frío, y la aparición de moho se dará de forma asegurada.
Y claro, cuando la vivienda se enfría con más facilidad, el gasto en calefacción puede subir porque toca compensar esa pérdida de confort. Vamos, que al final no solo es “vaho en el cristal”, es humedad en casa y una sensación de frío que no apetece nada.
Cómo aislar el cristal con plástico transparente y cinta de doble cara para frenar la condensación
Aquí la idea es simple: cubrir todo el cristal y crear una barrera que evite la formación de condensación. Para hacerlo, en este caso solo hacen falta dos cosas muy de andar por casa: un plástico transparente y una cinta de doble cara, sin necesidad de conocimientos previos. Una vez tengas el material, los pasos que se describen quedan así:
- Coloca la cinta de doble cara en el marco de la ventana, rodeando el perímetro del cristal.
- Pega el plástico sobre el marco, procurando que quede tenso y que cubra el cristal completamente.
- Con ayuda de un secador, aplica calor para tensar aún más el plástico y reforzar la barrera aislante (esa capa que ayuda a frenar el paso del aire y la humedad).
El objetivo de este apaño es que el cristal quede “protegido” con esa barrera y, con ello, se reduzca la formación de condensación. En otras palabras: menos gotas en la ventana y una casa que no se siente tan húmeda ni tan fría.
¿Se cuela el aire por la caja de la persiana? El truco del rollo térmico reflectivo
No todo el problema tiene que estar en el propio cristal. Según se explica, por la caja de la persiana (el cajón donde se recoge la persiana) también puede haber filtraciones de aire, lo que hace que la casa se enfríe y que acabemos gastando más en calefacción.
Para evitarlo, el experto recomienda retirar la tapa del cajón y colocar entre la persiana y la tapa una barrera aislante. Lo resume así: «Usando un rollo térmico reflectivo conseguiremos que no entre frío ni calor. Mides el ancho de tu caja de persiana por dentro, los cortas a medida y luego lo acomodas haciendo una ‘C'», explica. «Asegúrate de que corre bien la persiana antes de cerrar la tapa», finaliza el experto.
Ese “rollo térmico reflectivo” es, tal como se describe, un material que se coloca a medida dentro del cajón para crear una barrera y frenar la entrada de aire. Y el detalle práctico importante también queda claro: comprobar que la persiana corre bien antes de cerrar la tapa, para no montarte el invento y descubrirlo justo cuando ya está todo cerrado.
Qué más puedes hacer para bajar la humedad en casa y evitar el moho
Estos remedios se describen como efectivos y útiles, pero no conviene tratarlos como la única solución. En muchas ocasiones, se pueden aplicar otras medidas complementarias para disminuir la humedad en el interior de la vivienda y reducir el riesgo de aparición de moho.
Los expertos recuerdan que, aunque sea invierno, es fundamental ventilar a diario: abrir las ventanas durante, al menos, 30 minutos ayuda a disminuir el problema. Y si la humedad es excesiva, se puede recurrir a deshumidificadores, especialmente si tiendes la ropa tras lavarla en un tendedero dentro de casa, porque ese gesto aumenta mucho la humedad y la condensación. Antes de pasar a lo último (cambiar ventanas), aquí tienes un resumen práctico de qué hacer y cuándo:
| Medida | Qué hacer exactamente | Cuándo aplicarla |
|---|---|---|
| Aislar el cristal | Cubrir el cristal con plástico transparente pegado al marco con cinta de doble cara y tensarlo con un secador | Si ves condensación frecuente en el vidrio |
| Aislar la caja de la persiana | Retirar la tapa del cajón y colocar una barrera aislante con un rollo térmico reflectivo ajustado a medida | Si notas filtraciones de aire y enfriamiento de la casa |
| Ventilar a diario | Abrir ventanas durante, al menos, 30 minutos cada día | Incluso en invierno, como hábito fijo |
| Usar deshumidificador | Apoyarte en un deshumidificador cuando la humedad sea excesiva | Especialmente si tiendes ropa en el interior |
Y, por último, hay casos en los que la única solución es un cambio de ventanas: si son demasiado antiguas o están deterioradas, favorecen la condensación y que la vivienda se enfríe con más facilidad. En ese escenario, la inversión se plantea como un ahorro posterior en calefacción y en productos para reducir la humedad. Como apunte adicional incluido en el texto, los caseros tienen derecho a retener la fianza (el dinero que se deja como garantía al alquilar) cuando existan gastos pendientes o reparaciones atribuibles a los inquilinos.
