La duración del paro en 2026 depende de los días cotizados por desempleo en los seis años anteriores a quedarse sin trabajo. Aunque suele decirse que por cada año trabajado corresponden cuatro meses de prestación, el SEPE aplica una tabla por tramos y ahí es donde entran en juego los días sobrantes.
La base del sistema es clara: con 360 días cotizados ya se puede acceder a la prestación contributiva y el máximo legal es de 24 meses. Ahora bien, no todo se reduce a contar años completos. Lo importante, de verdad, es el tramo exacto en el que encajan las cotizaciones acumuladas.
Cuántos meses de paro reconoce el SEPE según los días cotizados acumulados
Para entenderlo mejor, conviene mirar primero la escala general que aplica el SEPE. Porque sí, el titular ayuda, pero la tabla manda.
| Días cotizados | Meses de paro |
|---|---|
| 360 a 539 | 4 |
| 540 a 719 | 6 |
| 720 a 899 | 8 |
| 900 a 1.079 | 10 |
| 1.080 a 1.259 | 12 |
| 1.260 a 1.439 | 14 |
| 1.440 a 1.619 | 16 |
| 1.620 a 1.799 | 18 |
| 1.800 a 1.979 | 20 |
| 1.980 a 2.159 | 22 |
| 2.160 o más | 24 |
De ahí sale la regla práctica: por cada año cotizado, unos cuatro meses de paro. Así, con 360 días se generan 120 días de prestación; con 720, ocho meses; con 1.080, doce meses; y con seis años o más, el máximo de dos años.
Qué ocurre con los días sobrantes al no llegar al siguiente tramo
Aquí aparece la duda más habitual. ¿Qué pasa si no tienes una cifra redonda? Pues que el SEPE no redondea al alza. Si no alcanzas el primer día del siguiente tramo, te quedas en el anterior. Así de sencillo. Para no perderse, estas son las claves básicas del cálculo:
- El paro contributivo exige al menos 360 días cotizados en los últimos seis años.
- La duración se fija por tramos de días, no por años exactos.
- Los días sobrantes no aumentan la prestación si no permiten saltar al siguiente rango.
- La cuantía mensual se calcula con la base reguladora de los últimos 180 días cotizados.
- Se cobra el 70% de esa base durante los primeros 180 días y el 60% desde el día 181.
En consecuencia, esos días sobrantes no desaparecen sin más, pero tampoco se convierten automáticamente en más meses de paro en ese momento. Solo sirven si dentro del periodo de seis años permiten llegar al mínimo del siguiente tramo. ¿Parece un matiz menor? En realidad, cambia mucho el resultado final.
También conviene no confundir el paro contributivo con el subsidio por desempleo. El primero depende de lo cotizado y puede durar hasta 24 meses. El subsidio, en cambio, es asistencial, se reconoce cuando se agota el paro o no se llega al mínimo exigido y, con carácter general, dura seis meses prorrogables hasta 18, aunque hay excepciones para mayores de 45 años.
En definitiva, la idea de cuatro meses de paro por año trabajado sirve como orientación, pero el cálculo real depende de los días exactos cotizados y del tramo que te corresponda. Vamos, que un puñado de días puede marcar la diferencia.
