Alerta grave por E. coli en marisco procedente de España: detectados durante controles de seguridad

Vas al súper, metes algo para la cena y, sin pensarlo mucho, acabas con una bandeja de mejillones en la bolsa. Es de esas cosas que suelen caer porque son fáciles y quedan bien. Esta vez, sin embargo, la Unión Europea ha lanzado una alerta alimentaria calificada como «grave» por la presencia de una bacteria en mejillones procedentes de España.

La notificación del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) se publicó el 13 de febrero y la voz de alarma la dio Italia. El lote se detectó en un control fronterizo tras los controles de seguridad alimentaria y se ordenó retirarlo para que no llegara a venderse en supermercados y fruterías. El informe también confirma que el producto ya se ha retirado del mercado.

¿Qué significa la alerta «grave» por Escherichia coli en mejillones procedentes de España?

La alerta se debe a la presencia de la bacteria Escherichia coli en mejillones procedentes de España. Según la información disponible, este microbio puede causar una infección y provocar problemas de salud como diarreas, dolor al orinar o fiebre si afecta a los riñones.

En el aviso publicado el 13 de febrero, la alerta aparece catalogada como «grave». Aun así, el informe no entra en más detalle sobre el lote afectado, más allá de confirmar la contaminación bacteriana y que el producto ya ha sido retirado del mercado.

¿Por qué Italia avisó y qué pasó en el control fronterizo?

El país que dio la voz de alarma fue Italia, según la notificación del RASFF publicada el 13 de febrero. La detección se produjo en un control fronterizo, después de realizar los controles de seguridad alimentaria correspondientes, donde se identificó la contaminación bacteriana.

A partir de ahí, las autoridades determinaron la retirada del producto para que no se vendiera finalmente en supermercados y fruterías. Dicho de otra forma: la burocracia, cuando se pone seria, sirve justo para esto, para cortar el problema antes de que llegue al carro de la compra.

Cómo funciona el sistema RASFF de la UE y qué papel tiene España a través de la AESAN

El Sistema de Alertas Europeas de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea emite avisos sanitarios de mayor o menor importancia. Y todo esto se articula con la Red de Alerta Rápida Nacional de Piensos, que funciona como un sistema de intercambio de información entre los países miembros, de manera que los informes publicados se remiten a los correspondientes ministerios de sanidad.

Fue creado en 1979 y está integrado por todos los países de la Unión Europea a través de sus agencias alimentarias, como la AESAN en el caso de España. Para aterrizarlo mejor, estos son los datos concretos que sí recoge el aviso:

DatoInformación
Tipo de alerta«grave»
ProductoMejillones
ProcedenciaEspaña
Bacteria detectadaEscherichia coli
País que notificó el casoItalia
Fecha de publicación de la notificación13 de febrero
Dónde se detectóControl fronterizo
Medida adoptadaRetirada del producto del mercado

El objetivo principal de este sistema es evitar que productos alimentarios en mal estado lleguen al consumo humano y, por tanto, evitar riesgos graves para la salud. Por eso, cuando salta una notificación, la información circula entre países y termina en las autoridades sanitarias que corresponda.

Qué hacer como consumidor si te preocupa esta alerta alimentaria

Como el informe no aporta más detalles del lote afectado, la clave aquí es quedarse con lo que sí está confirmado: la alerta del 13 de febrero habla de Escherichia coli, el producto se interceptó en un control fronterizo y se ordenó retirarlo para que no se vendiera. Con eso en mente, hay algunas acciones prácticas que puedes aplicar sin volverte loco. Para orientarte, estos son los pasos más útiles con lo que se sabe hasta ahora:

  1. Ten presente que, según el informe, el producto se interceptó en el control fronterizo y se retiró para evitar su venta en supermercados y fruterías, así que en teoría ya no debería estar en el mercado.
  2. Si te encuentras mal y notas síntomas como diarreas o dolor al orinar, o incluso fiebre si afecta a los riñones, toma en serio esas señales y actúa en consecuencia.
  3. Sigue la información que se canaliza por el sistema de alertas, que se remite a los ministerios de sanidad, y en España pasa por su agencia alimentaria (AESAN).
  4. Si necesitas ubicar el contexto, recuerda que esta comunicación parte de una alerta de la Unión Europea registrada en el RASFF y publicada el 13 de febrero, con Italia como país notificador.

En resumen, el aviso confirma retirada y origen del aviso, pero no da más datos del lote. Por eso, lo más sensato es quedarse con lo verificable, estar atento a cómo evoluciona la información oficial y no quitarle importancia a los síntomas que el propio informe menciona.

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