Rafael Cebrián recibe a los 92 años la Medalla al Mérito Artesano y su familia continúa el oficio

Rafael Cebrián volvió al barro con motivo del homenaje. El taller familiar de La Roda combina la tradición con trofeos y piezas personalizadas.

Rafael Cebrián, alfarero de La Roda (Albacete), recibió el 9 de octubre de 2026 la Medalla al Mérito Artesano de Castilla-La Mancha. Tiene 92 años y pertenece a una familia cuya actividad alcanza cinco generaciones. Su entrevista del 24 de octubre en El Digital de Albacete recupera esa trayectoria. La documentación oficial permite seguir también la evolución del negocio familiar, desde los utensilios domésticos hasta los trofeos y las piezas personalizadas.

El taller familiar adapta la alfarería a nuevos clientes

La continuidad de los Cebrián tiene un nombre y unos productos concretos. Turismo de Castilla-La Mancha identifica a Juan Luis Cebrián Villodre como representante de la quinta generación, vinculado al taller Cebrián Artesanos. Su ficha recoge trofeos deportivos, regalos de empresa, figuras decorativas y creaciones inspiradas en Don Quijote. La comparación con las cazuelas y los pucheros que recuerda Rafael permite apreciar cómo han cambiado los encargos sin abandonar la elaboración artesanal del barro.

Esa diversificación ya aparece en el catálogo oficial de artesanos alojado en la web regional desde 2023. Por tanto, precede al homenaje recibido este octubre. La familia ofrece un ejemplo concreto de continuidad frente a otros testimonios sobre el relevo generacional en los oficios. El marmolista Juan José Martínez, cuyo testimonio recoge Talent24h, describe dificultades para encontrar jóvenes interesados pese a conservar los pedidos. Son experiencias diferentes que muestran por qué tener clientes y conseguir sucesores constituyen retos distintos.

Rafael Cebrián aprendió entre tornos y utensilios de cocina

En la entrevista publicada por El Digital de Albacete, Rafael sitúa a los 12 años el comienzo formal de su trabajo. Antes ya se acercaba al torno con su primo. Recuerda las ruedas accionadas con el pie y las dificultades que tenían, siendo pequeños, para alcanzar el mecanismo. Su aprendizaje transcurrió entre familiares: el oficio estaba presente en generaciones anteriores y también lo han continuado sus hijos. El taller era, además del lugar de producción, el espacio donde aprendían.

Aquellas piezas respondían a necesidades cotidianas de las casas y del campo. Rafael menciona pucheros, cazuelas y lebrillos, junto a recipientes utilizados para extraer agua de los pozos. La transmisión directa también aparece en otros negocios familiares. El carpintero José Javier Rutia destaca el aprendizaje junto a profesionales veteranos para avanzar en su oficio. La comparación permite identificar un elemento compartido: los conocimientos adquiridos trabajando con otros profesionales, aunque cada actividad utilice materiales y técnicas propios.

Su regreso al barro estuvo ligado al homenaje

La crónica de Europa Press sobre la entrega del premio añade una precisión importante sobre su relación actual con el torno. Según el relato de su intervención, Rafael desarrolló el oficio hasta los 75 años. Con motivo del reconocimiento volvió a elaborar unas piezas y comprobó que conservaba los conocimientos. También reconoció que le faltaba fuerza para manejar el barro. Ese regreso está documentado; no acredita por sí mismo que mantenga una jornada laboral habitual a los 92 años.

Su deseo de seguir vinculado a la alfarería aparece igualmente en la entrevista posterior de El Digital de Albacete. «Volvería a ser alfarero», asegura al recordar su trayectoria. Sobre el premio, expresa una satisfacción especialmente personal: «Me han dado la alegría en vida». Las declaraciones retratan el apego a una profesión aprendida desde niño. En la ceremonia de Farcama también expresó su deseo de que el oficio perdurase. Sus hijos mantienen esa continuidad, según contó después al diario albaceteño.

Qué reconoce la Medalla al Mérito Artesano

El Consejo de Gobierno aprobó la concesión el 29 de septiembre de 2026, a propuesta de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo. El acuerdo destaca la trayectoria de Rafael y su aportación a conservar, dignificar y promover la cerámica y la alfarería. La entrega tuvo lugar el 9 de octubre en Farcama, en Toledo. Son dos momentos distintos del reconocimiento, anteriores a la entrevista publicada el día 24, que ha vuelto a acercar su historia a los lectores.

La medalla es la máxima distinción de Castilla-La Mancha en este ámbito, según la información oficial sobre méritos artesanos. Reconoce trayectorias relacionadas con la recuperación de tradiciones y con el desarrollo y la promoción de la artesanía. Su carácter es exclusivamente honorífico: la concesión no genera derechos económicos. Esa condición permite distinguir el reconocimiento profesional de una ayuda o subvención para el taller.

Los criterios y características del galardón pueden consultarse en el portal oficial de artesanía.

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