Cuatro estudiantes cubren un glaciar con lana de oveja y los primeros resultados sorprenden

El ensayo ofrece resultados preliminares, pendientes de análisis. El porcentaje del 50% al 70% citado sobre esta técnica corresponde a estudios sobre geotextiles.

Cuatro estudiantes de la Universidad de Lausana han ensayado lana de oveja para proteger 200 m² de nieve y hielo en Glacier 3000. Las cubiertas se instalaron el 22 de junio de 2026 en Les Diablerets, Suiza, y su seguimiento continuó hasta septiembre. Summit Foundation comunica una protección comparable a las mantas sintéticas. El resultado adquiere relevancia con el balance nacional difundido el 1 de octubre, que confirma otra fuerte pérdida de hielo.

Qué indica el ensayo de lana de oveja frente a los geotextiles

El proyecto Keep It Wool compara materiales utilizados para conservar nieve y hielo durante el verano. CleantechAlps explica que los estudios sobre geotextiles sitúan la reducción del deshielo entre el 50% y el 70% bajo las cubiertas. Un trabajo divulgado por el instituto suizo WSL el 31 de marzo de 2021 calculó aproximadamente un 60% frente a zonas adyacentes. Estas referencias permiten valorar el ensayo, pero corresponden a investigaciones anteriores sobre coberturas convencionales.

La información de Summit describe una eficacia comparable y señala que los datos recogidos todavía deben analizarse. Por tanto, no publica un porcentaje definitivo para cada prototipo de lana. Tampoco permite afirmar que se haya reducido a la mitad el deshielo de todo el glaciar. La protección afecta únicamente a las parcelas cubiertas. El ensayo responde también al interés por reutilizar materias naturales. Otras propuestas emplean lana para proteger el suelo, aunque cada aplicación necesita sus propias pruebas.

Dos mantas de 100 m² y un tercer material de comparación

Cada manta mide diez metros por diez, de modo que las dos piezas suman 200 m². Se instaló al lado una cubierta sintética de idénticas dimensiones. La superficie cubierta por los tres materiales alcanza así 300 m², pero solo 200 corresponden a la lana. Los prototipos, fabricados por Fisolan, tienen gramajes de 400 y 750 gramos por metro cuadrado. Un cálculo sobre sus 100 m² equivale a 40 y 75 kilos de material, respectivamente, sin contar los elementos de sujeción.

Los investigadores utilizaron estacas situadas en el centro de las zonas protegidas y realizaron mediciones cada dos semanas. Las cubiertas quedaron sujetas con sacos de malta reutilizados, rellenos de gravilla. Ese seguimiento permite comparar su comportamiento durante el mismo verano y bajo condiciones de alta montaña. El equipo estudiantil lo forman Maxime Galley, Elliot Gaffiot, Jose Bastidas y Léonard Duloube. Participan el centro de investigación de montaña de la universidad y los especialistas de GLAMOS Mathias Huss y Mauro Fischer.

Sustituir fibras sintéticas y aprovechar una materia prima local

La preocupación por los residuos tiene respaldo en investigaciones anteriores. Un trabajo presentado en el congreso EGU de 2025, firmado por Birgit Sattler y otros investigadores, analiza los geotextiles de polipropileno. Describe la liberación de fibras transportadas por el agua de deshielo y el viento. También señala su presencia aguas abajo y los riesgos para los ecosistemas acuáticos. La contaminación por microplásticos aporta, por ello, otra razón para estudiar materiales alternativos, además de comprobar cuánto hielo conservan.

La lana utilizada procede de Suiza y se presenta como un material renovable, biodegradable y aislante. CleantechAlps recoge estimaciones según las cuales hasta el 70% de la lana suiza puede terminar incinerada o compostada. Se trata de una estimación citada por la entidad, no de una medición realizada durante el ensayo. Darle una salida permitiría aprovechar un subproducto ganadero. Sin embargo, la documentación consultada todavía no ofrece una evaluación ambiental completa ni demuestra su viabilidad para usos prolongados.

El balance de 2026 registra un 5,5% menos de hielo en Suiza

El informe GLAMOS del año hidrológico 2025/2026 estima una pérdida del 5,5% del volumen de hielo de los glaciares suizos. El periodo abarca del 1 de octubre de 2025 al 30 de septiembre de 2026. El cálculo utiliza mediciones en 23 glaciares y extrapola los resultados al conjunto nacional. La comunicación oficial del 1 de octubre añade que la pérdida acumulada en cinco años se aproxima al 20%. El invierno con poca nieve y las olas de calor explican ese deterioro. Este balance mide una evolución nacional, mientras el ensayo compara protección localizada.

El estudio del WSL de 2021 ya mostró el límite económico de extender las cubiertas. Calculó entre 0,60 y 7,90 francos suizos anuales por metro cúbico de hielo conservado, según la ubicación y el tipo de cobertura. Son costes históricos de esa técnica y no un presupuesto de Keep It Wool. Cubrir todos los glaciares suizos superaría los 1.000 millones de francos anuales y solo ralentizaría su retroceso. WSL insiste

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