La Policía busca a quien colocó una señal falsa de 70 km/h junto a un radar que deja sin sanciones casi 400 capturas

El falso límite apareció en una zona donde solo se permitían 50 km/h. La imposibilidad de determinar con precisión cuándo se colocó llevó a archivar todos los expedientes afectados de aquel fin de semana.

Una señal falsa de 70 km/h colocada en la Magdeburger Straße de Haldensleben, en el estado alemán de Sajonia-Anhalt, ha terminado dejando sin sanción casi 400 capturas realizadas por un radar móvil. En ese tramo el límite real era de 50 km/h. La Policía de Börde confirmó el 23 de septiembre que un desconocido había instalado el cartel sin autorización y que los procedimientos sancionadores iniciados tuvieron que cerrarse.

El dato que explica por qué se archivaron tantos expedientes está en la incertidumbre sobre el momento exacto de la manipulación. MDR señala que entre el 4 y el 6 de septiembre se tomaron casi 400 fotografías y que la ciudad no pudo acreditar con suficiente precisión desde qué instante estaba presente la señal falsa. Por ese motivo, se retiraron los procedimientos correspondientes al fin de semana completo.

Una señal de 70 km/h apareció donde el límite real era de 50

La manipulación se produjo en la Magdeburger Straße, en dirección a la carretera B71. La comunicación oficial del Polizeirevier Börde sitúa la instalación de la señal el 6 de septiembre de 2026 y confirma que el máximo autorizado en ese punto era de 50 km/h. Un radar móvil controlaba además la velocidad en la misma zona.

La Policía considera que el autor pudo colocarla para confundir deliberadamente a los usuarios de la carretera y provocar excesos de velocidad en el lugar donde se realizaban las mediciones. Tras detectarse la alteración, la ciudad retiró la señal. El caso se investiga por una posible usurpación de funciones públicas y el responsable no había sido identificado cuando se difundió la información policial.

El episodio guarda relación con otros casos en los que la señalización y la medición de velocidad resultan determinantes para que una sanción pueda mantenerse. En España, por ejemplo, ya se han producido controversias por errores en radares de velocidad cuando el límite indicado en carretera no coincidía con el configurado en el sistema de control.

Casi 400 fotografías quedaron afectadas por la incertidumbre

MDR sitúa las mediciones entre el viernes 4 y el domingo 6 de septiembre y cifra en casi 400 las fotografías tomadas durante esos días. La ciudad explicó al medio público alemán que todos los procedimientos del periodo se cerraron porque no podía establecerse jurídicamente cuándo había aparecido exactamente la señal falsa.

Ese matiz resulta relevante. La Policía fija el 6 de septiembre como fecha de la instalación en su comunicado, mientras que la información posterior de MDR explica que la Administración no pudo determinar con suficiente seguridad el instante preciso en que empezó la alteración. La consecuencia fue ampliar el archivo a todas las mediciones del fin de semana, no únicamente a las correspondientes a conductores próximos a 70 km/h.

MDR añade que tampoco siguieron adelante los expedientes de quienes circulaban por encima de los 70 km/h señalados falsamente. La decisión evitó distinguir entre unos conductores y otros dentro de un periodo cuya señalización no podía reconstruirse con certeza. La ciudad asumió así la pérdida de los ingresos que habrían generado las sanciones.

La situación es distinta de una multa ordinaria en la que el conductor cuestiona únicamente la medición. En esos casos pueden ser relevantes aspectos como las imágenes aportadas por el cinemómetro o las condiciones de funcionamiento del aparato, cuestiones que también se han analizado al explicar cuándo revisar una multa de radar.

La Policía investiga quién colocó la señal falsa

Las autoridades alemanas no tratan lo ocurrido como una simple modificación informal de la carretera. El Polizeirevier Börde abrió una investigación por sospecha de Amtsanmaßung, figura relacionada con la atribución indebida de funciones reservadas a una autoridad pública. La Policía pidió además la colaboración de posibles testigos para identificar al responsable.

Según MDR, la señal había sido fabricada mediante un disco con el número 70, un soporte y un tubo, una composición que no correspondía a la señalización utilizada normalmente por la Administración. A pesar de ello, su aspecto resultó suficientemente creíble en un tramo urbano con actividad comercial y estaciones de servicio.

La comparación entre el límite real y el falso permite dimensionar el problema. La diferencia era de 20 km/h, un 40% más sobre los 50 km/h autorizados. Por tanto, un conductor que interpretara literalmente el cartel y circulara a 70 km/h podía estar veinte kilómetros por hora por encima del máximo con el que estaba configurado el control.

En España, los radares y las condiciones técnicas de las mediciones también están sujetos a reglas específicas. Ya se ha abordado, entre otros aspectos, el margen de error de los radares y la documentación que puede resultar relevante al revisar una sanción. El caso alemán, sin embargo, no gira principalmente alrededor de la precisión del aparato, sino de la fiabilidad de la señalización que encontraron los conductores.

El radar sigue registrado en una vía con controles frecuentes

La Magdeburger Straße no era un lugar ajeno a los controles. La base de datos especializada Blitzer.de recoge una ubicación de medición móvil en esa calle con límite de 50 km/h y registros de actividad durante los primeros días de septiembre, incluidos el 4 y el 5. Esa información no sustituye a la comunicación oficial, pero aporta contexto sobre el uso recurrente del punto para controles de velocidad.

El episodio muestra además por qué la señalización puede resultar decisiva cuando una Administración tramita una infracción. Aquí no se cuestionó que el aparato hubiera fotografiado vehículos, sino si podía mantenerse una sanción cuando los usuarios pudieron recibir una indicación de velocidad falsa cuya duración exacta no podía reconstruirse.

El comunicado policial del 23 de septiembre mantiene abierta la investigación y solicita información de posibles testigos. Hasta la publicación de la última información consultada, no constaba la identificación de la persona que instaló el falso límite.

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