La previsión de la TUR del gas corresponde a un consumo anual de 9.000 kWh. Los precios de octubre todavía deben confirmarse.
OCU prevé que la TUR del gas podría encarecer la factura anual de un hogar con calefacción en unos 310 euros. La estimación, publicada el 22 de septiembre de 2026, utiliza un consumo de 9.000 kWh anuales y anticipa la revisión de octubre. El gasto calculado pasaría de unos 600 a alrededor de 910 euros al año. Son importes orientativos para ese perfil, pendientes de que se publiquen las tarifas definitivas.
La previsión de la TUR del gas afecta especialmente a la calefacción
El análisis se centra en la TUR.2, destinada a consumos superiores a 5.000 kWh y de hasta 15.000 kWh al año. El BOE sitúa su término variable actual en 4,119908 céntimos por kWh, sin impuestos, desde el 1 de julio. OCU estima que podría acercarse a 6,95 céntimos en octubre, un aumento cercano al 69% en esa parte del suministro. La diferencia corresponde al gas consumido. No significa que todos los conceptos del recibo vayan a subir en idéntica proporción.
El término fijo vigente de la TUR.2 es de 8,11 euros mensuales, también antes de impuestos. A ello se añaden otros conceptos, como el alquiler del contador cuando corresponda. Por eso, el ejemplo anual de OCU incorpora más elementos que una simple multiplicación del consumo por el precio energético. Esa diferencia también importa al comparar gas o electricidad para calentar una vivienda. La potencia del aparato, las horas de utilización y el contrato condicionan el resultado de cada hogar.
Los 310 euros son una comparación anualizada y no un cargo inmediato
Los importes difundidos representan una comparación anual para el mismo consumo de referencia. No anuncian que una compañía vaya a cargar 310 euros adicionales en el primer recibo de octubre. Tampoco aseguran que esos precios se mantengan durante doce meses. La regulación contempla revisiones trimestrales del término variable en enero, abril, julio y octubre, bajo las condiciones establecidas. A 23 de septiembre, la información publicada por OCU es una previsión. El importe aplicable dependerá de la correspondiente resolución y de su fecha de efectos.
OCU relaciona su estimación con el mayor peso del gas estacional durante el último trimestre, cercano al 47% del coste de aprovisionamiento. Las cotizaciones utilizadas para ese componente explican buena parte del repunte previsto. La organización considera limitada la incidencia de otros ajustes regulados frente al encarecimiento de la materia prima. Esa explicación describe el cálculo tarifario, no un aumento obligatorio del consumo doméstico. Una vivienda que utiliza gas únicamente para agua caliente tiene un perfil diferente al ejemplo con calefacción.
La factura permite comprobar si el contrato pertenece al mercado regulado
Antes de comparar ofertas, hay que identificar la comercializadora que aparece en el recibo y la modalidad contratada. La CNMC distingue entre las empresas del mercado libre y las comercializadoras de último recurso autorizadas para ofrecer la TUR. Un mismo grupo puede operar mediante sociedades diferentes, por lo que el nombre comercial más conocido no basta. La información sobre cambiar la tarifa del gas debe contrastarse con las condiciones vigentes cuando se formalice el contrato. Un ahorro calculado en otro momento puede cambiar.
El siguiente dato es el consumo anual en kWh, que permite comparar propuestas utilizando una referencia común. El contador mide metros cúbicos, pero la factura incorpora el factor necesario para convertirlos en energía facturada. Mezclar ambas unidades produciría una comparación incorrecta. También deben separarse la cuota fija, el precio por kWh y los servicios adicionales, como mantenimiento o seguros. Un descuento sobre la energía puede quedar compensado por otros cargos. La permanencia y la duración del precio anunciado completan la información económica necesaria.
Qué comprobar cuando se publiquen los precios de octubre
OCU desaconseja abandonar precipitadamente la tarifa regulada y propone esperar a conocer las nuevas condiciones. La comparación posterior puede hacerse mediante el buscador de ofertas de la CNMC, accesible también desde el código QR del recibo. Para valorar una oferta, interesa conservar sus condiciones completas y comprobar cuánto dura cada descuento. No basta con comparar dos mensualidades de estaciones distintas. El uso de la calefacción puede explicar parte de la diferencia, aunque el precio contratado permanezca igual durante ambos periodos.
Si finalmente se decide cambiar, la nueva comercializadora tramita el procedimiento con la distribuidora. La CNMC indica que el cambio es gratuito y debe completarse en un máximo de tres semanas, salvo plazo superior solicitado. Esa gratuidad del trámite no elimina posibles compromisos del contrato anterior, que deben comprobarse. El código CUPS identifica el suministro y figura en la factura.
Las referencias para seguir la revisión son el análisis de OCU y los precios publicados en el BOE.
