El fundador de Petroprix vincula el hidrógeno renovable con combustibles más limpios, pero advierte del coste. La compañía acelera además su expansión internacional.
Manuel Santiago, fundador y CEO de Petroprix, sostiene que el hidrógeno verde puede reducir la huella de los combustibles sin abaratar su precio. La afirmación aparece en una entrevista publicada por ABC el 20 de septiembre de 2026, cuando la cadena andaluza refuerza su expansión exterior. Un día después, Petroprix ha comunicado nuevos objetivos internacionales. La Agencia Internacional de la Energía confirma además el sobrecoste del hidrógeno de bajas emisiones.
El hidrógeno verde puede hacer combustibles más limpios, pero sigue teniendo un sobrecoste
La afirmación de Santiago coincide con el diagnóstico más reciente de la Agencia Internacional de la Energía. Su Global Hydrogen Review 2026 señala que este hidrógeno seguirá siendo más caro que el convencional en la mayoría de regiones. En 2025, la demanda mundial superó 100 millones de toneladas, pero la producción de bajas emisiones rondó apenas un millón. España ya cuenta con un proyecto español de hidrógeno verde orientado a fabricar gas renovable.
El hidrógeno verde no sustituye por sí solo a la gasolina o al diésel que llega hoy a un surtidor. Puede utilizarse para fabricar combustibles sintéticos cuando se combina con carbono capturado, entre otras aplicaciones. La normativa europea exige que estos combustibles renovables ganen peso en el transporte antes de 2030. La Comisión Europea fija para ese año una cuota mínima del 1% de la energía del transporte procedente de combustibles renovables no biológicos.
Petroprix supera las 250 estaciones y prepara una red de 300
El crecimiento de Petroprix permite medir cuánto ha cambiado la empresa desde finales de 2024. Entonces cerró con unas 160 estaciones en la Península Ibérica. Su perfil corporativo actual habla de más de 250 estaciones en España, Portugal, Chile, Panamá y Polonia. Son al menos 90 instalaciones adicionales, un incremento superior al 56% frente a aquella base. Ya se vio la evolución de la gasolinera low cost de Jaén cuando rondaba los 800 millones.
La nueva hoja de ruta eleva la ambición hasta 300 estaciones y 1.400 millones de euros de facturación. Petroprix quiere terminar 2027 con 20 estaciones operativas en Polonia y mantiene unos 30 proyectos en desarrollo allí. En Chile aspira a 50 estaciones, con una inversión prevista de 40 millones de dólares. También ha comprado un terreno en Carolina del Sur para probar su modelo en Estados Unidos antes de acabar 2026.
La expansión internacional reduce la dependencia del mercado español
La compañía justifica este despliegue por la madurez del mercado español y el descenso progresivo del consumo de carburantes. Su estrategia busca trasladar a otros países un modelo basado en automatización, tecnología propia y costes operativos reducidos. La primera estación polaca de Cieszyn supone su entrada en Europa fuera de la Península Ibérica. Portugal, Chile y Panamá completan actualmente los principales mercados exteriores de la red.
El crecimiento también tiene una lectura laboral, aunque las fuentes revisadas no detallan una previsión de plantilla asociada a las nuevas aperturas. El BOJA situó a Petroprix en unos 400 trabajadores en febrero de 2026 y cifró su facturación de 2025 cerca de 1.000 millones. Una ampliación de la red no debe confundirse, por tanto, con vacantes inmediatas. Los candidatos pueden seguir también el empleo energético en Jaén y otras provincias.
Qué puede cambiar para el conductor y qué no cambia todavía
Para los conductores, el mensaje sobre el hidrógeno verde apunta a una transición de producto, no a una rebaja automática del repostaje. En las fuentes revisadas no figura una fecha para vender combustibles sintéticos derivados del hidrógeno en la red de Petroprix. Tampoco aparece un precio de venta para ese posible producto. La frase de Santiago plantea una previsión sobre la sostenibilidad futura del combustible y sus costes asociados.
La regulación europea está creando demanda para combustibles renovables, especialmente en sectores difíciles de electrificar. Sin embargo, la Agencia Internacional de la Energía mantiene que el sobrecoste seguirá siendo una barrera durante los próximos años. Esto explica por qué un combustible fabricado con hidrógeno verde puede reducir emisiones sin ser más barato. Su desarrollo dependerá de la electricidad renovable, la escala industrial, las infraestructuras y las políticas que impulsen su consumo.
