Jesús Calleja no fue a la universidad y cuenta cómo se formó hasta hacerse piloto

El aventurero y presentador siguió un recorrido profesional alejado de una carrera universitaria, aunque asegura que posteriormente tuvo que prepararse de forma autodidacta. Antes de llegar a la televisión trabajó como peluquero, mecánico, vendedor de coches y guía de montaña.

Jesús Calleja construyó su carrera profesional sin pasar por la universidad, aunque eso no significó dejar de formarse. El aventurero y presentador explicó que fue retrasando los estudios y posteriormente tuvo que prepararse por su cuenta hasta adquirir conocimientos y cualificaciones que le permitieron, entre otras cosas, convertirse en piloto de aviones y helicópteros.

Las declaraciones proceden de una entrevista publicada por Forbes España en diciembre de 2022 y han vuelto a cobrar actualidad después de que ABC las recuperase. En aquella conversación, Calleja resumió su experiencia afirmando que no había ido a la universidad porque su aprendizaje había estado ligado fundamentalmente a su propia trayectoria vital.

Su caso, sin embargo, dista de ser una historia basada en prescindir de la formación. El propio presentador explicó que empezó a prepararse de manera autodidacta y destacó su interés permanente por aprender, especialmente sobre ciencia, actualidad y economía.

Antes de convertirse en uno de los rostros más conocidos de los programas de aventura en España, Calleja pasó además por empleos muy diferentes. Fue peluquero, mecánico, vendedor de coches y guía de alta montaña, trabajos que fueron formando parte de un recorrido condicionado desde muy joven por su objetivo de viajar y dedicarse profesionalmente a la aventura.

De peluquero a piloto antes de llegar a la televisión

Uno de sus primeros empleos fue el de peluquero, una profesión estrechamente vinculada a su familia. Según relató a Forbes, trabajar en la peluquería le permitía obtener dinero para financiar los viajes que realmente quería realizar.

Eso no significó que se conformara con desempeñar el oficio sin preparación. Calleja contó que se formó, viajó a ciudades como París o Milán para perfeccionarse y llegó a montar su propio negocio. Su trayectoria en este sector alcanzó incluso la competición profesional antes de que decidiera cambiar de rumbo.

La peluquería fue solo una parte de una sucesión de trabajos. También ejerció como mecánico y vendedor de coches, mientras iba orientando progresivamente su vida hacia las expediciones y la montaña.

Su filosofía consistía en intentar mejorar incluso en aquellos trabajos que no eran el objetivo profesional definitivo. Esa estrategia le permitía obtener ingresos mientras desarrollaba capacidades y reunía recursos para continuar viajando.

Posteriormente, su formación se dirigió hacia disciplinas directamente relacionadas con la actividad que quería desarrollar. El propio Calleja asegura que se preparó hasta convertirse en piloto de aviones y helicópteros, además de mantener una intensa formación autodidacta.

Su interés por la lectura también forma parte de esa preparación. En la entrevista explicaba que seguía habitualmente la actualidad general y económica y que se consideraba un consumidor constante de información.

Los cambios de trabajo marcaron la carrera de Jesús Calleja

La trayectoria laboral del presentador tampoco siguió una línea tradicional. Su planteamiento consistió en ir modificando su actividad profesional conforme cambiaban sus objetivos personales.

Calleja reconocía que desde muy joven tenía bastante claro que quería una vida vinculada a los viajes y la aventura. Los diferentes empleos fueron, en muchos casos, el medio con el que podía financiar esa aspiración mientras adquiría experiencia.

Ese recorrido terminó desembocando también en el mundo audiovisual. En 2009 creó junto a la periodista y productora María Ruiz Calzado la productora Zanskar Producciones, especializada en contenidos de no ficción relacionados con viajes, aventuras, cultura, ciencia y actualidad.

La compañía está detrás de formatos vinculados a Calleja como Planeta Calleja o Volando Voy, además de otras producciones audiovisuales.

Su historia profesional muestra así un itinerario en el que la ausencia de una carrera universitaria no supuso una ausencia de aprendizaje. El elemento que Calleja destaca es precisamente la necesidad de continuar preparándose, tanto mediante formación específica como de manera autodidacta.

No se trata, por tanto, de una afirmación general sobre si estudiar o no una carrera universitaria es mejor para encontrar empleo. Es la experiencia personal de un profesional que siguió un recorrido diferente y que fue acumulando conocimientos, oficios y cualificaciones conforme cambiaba de actividad.

Sus palabras también introducen otra cuestión habitual en el mercado laboral: que la primera ocupación de una persona no necesariamente tiene que convertirse en su profesión definitiva. En el caso de Calleja, trabajos como la peluquería o la venta de coches terminaron siendo etapas anteriores a una carrera centrada en la montaña, la televisión y la producción audiovisual.

Años después, sigue vinculado profesionalmente a esa combinación de aventura y comunicación que inicialmente trataba de financiar con sus primeros trabajos.

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