Interior solicita a Bruselas que el mayor patrullero de la Guardia Civil permanezca en aguas nacionales durante todo 2027. Puede navegar 30 días sin tocar puerto y rastrear fondos de hasta 1.000 metros.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido a la Comisión Europea que el buque oceánico Duque de Ahumada permanezca en aguas españolas durante 2027. La solicitud fue enviada el 28 de agosto y forma parte del refuerzo reclamado a Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea. El patrullero, con base en Cádiz, es el mayor y más avanzado incorporado hasta ahora al Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
Interior pide más agentes europeos y apoyo para tramitar los expedientes
Grande-Marlaska dirigió la petición a Beate Gminder, directora general de Migración y Asuntos Internos de la Comisión Europea. Interior solicita diez agentes adicionales de Frontex para acelerar la identificación y recogida de datos de quienes siguen sin ser filiados. También reclama asistencia para entrevistas e interpretación, además de cooperación con Europol contra las redes de tráfico. La operación Minerva debería prolongarse más allá del 2 de septiembre. La carta pide conservar los servicios satelitales de EUROSUR y recuerda la solicitud de 32 millones en ayuda europea de emergencia.
El Gobierno vincula estas medidas con las entradas masivas registradas en Ceuta los días 30 y 31 de julio. España revisó después la estimación hasta unos 80.000 cruces, una cifra que no equivale al número de personas todavía presentes. El Ejecutivo calcula que alrededor de 5.000 migrantes siguen en la ciudad, pendientes de identificación, protección internacional o retorno. El refuerzo europeo no sustituye los procedimientos individuales. Cada expediente deberá determinar si procede asilo, traslado o devolución. La petición se suma a las actuaciones sobre las expulsiones en Ceuta.
El Duque de Ahumada puede pasar un mes entero sin entrar en puerto
El barco fue construido por Armón en Vigo y entregado oficialmente a la Guardia Civil el 18 de septiembre de 2025. Mide 82,15 metros de eslora, registra 2.751 toneladas brutas y dispone de cinco cubiertas. Su autonomía supera las 11.000 millas náuticas, lo que permite navegar hasta 30 días sin tocar puerto. Alcanza 18 nudos de velocidad máxima y mantiene una velocidad de patrulla superior a 11 nudos. La nave sustituye al Río Miño y se integra en el Grupo Marítimo del Estrecho, con base en Cádiz.
El alojamiento está preparado para 44 tripulantes y otras 12 personas. Dispone de espacios hospitalarios, enfermería y una zona capaz de acoger al menos a cien náufragos. Las áreas de rescate incluyen dependencias separadas para mujeres y menores, además de una morgue y dos celdas para detenidos. También incorpora zonas de descanso, lavandería e instalaciones deportivas que pueden utilizarse como gimnasio durante las campañas prolongadas. Esa capacidad complementa la atención humanitaria en Ceuta desarrollada durante la emergencia.
Helipuerto, lanchas rápidas y un robot capaz de bajar hasta 1.000 metros
En la popa se encuentra el helipuerto, que permite aproximaciones de aeronaves y operaciones de reabastecimiento sin regresar a tierra. El patrullero transporta dos embarcaciones rápidas para rescate, interceptación, inspección y abordaje. Una puede alcanzar 60 nudos y la otra supera los 40. Además, lleva un vehículo submarino operado remotamente, conocido como ROV, para inspeccionar fondos de hasta 1.000 metros. La cubierta admite cuatro contenedores de veinte pies y dispone de grúas para desplazar equipos, suministros y repuestos.
Este equipo no es un submarino tripulado, aunque algunos titulares utilicen esa palabra para describirlo. Se trata de un robot conectado y controlado desde el barco, destinado al rastreo y la inspección subacuática. Estas capacidades permiten combinar vigilancia fronteriza, lucha contra el narcotráfico, rescates, protección ambiental y apoyo a otras unidades. El despliegue marítimo tampoco sustituye las actuaciones policiales, administrativas y humanitarias desarrolladas en tierra. Los posibles retornos deberán ajustarse al marco europeo de expulsiones y a los acuerdos con los países de origen.
La documentación oficial no coincide sobre los meses asignados a Frontex
La financiación europea cubrió el 90% de una inversión cercana a 35 millones de euros. Interior explicó en septiembre de 2025 que esa aportación obligaba a desplegar el buque cuatro meses anuales en operaciones coordinadas por Frontex. Sin embargo, la nota oficial publicada el 28 de agosto de 2026 habla de seis meses cada año. Los documentos consultados no explican por qué aparece esa diferencia. Por este motivo, resulta más preciso hablar de los periodos asignados a Frontex sin fijar una duración única.
La petición pretende que el Duque de Ahumada permanezca en aguas españolas durante todo 2027, incluidos los periodos coordinados por Frontex. Bruselas todavía debe responder, por lo que la permanencia no puede darse por aprobada. Tampoco significa que el buque quede inmóvil en el Estrecho, ya que puede operar en diferentes zonas marítimas españolas. La Comisión Europea y Frontex deberán acordar el marco operativo, los destinos y la coordinación del patrullero.
La nota oficial del Ministerio del Interior recoge la solicitud remitida a Bruselas.
