El comerciante aseguró en un programa de 2024 que la plataforma vendía productos más baratos de lo que él pagaba al proveedor.
El propietario de un bazar mostró en un reportaje de Equipo de Investigación emitido a finales de 2024 un cable que vendía por 4,95 euros y que, según explicó, podía encontrarse en Temu por entre 1 y 1,50 euros. El comerciante aseguraba que la plataforma llegaba a ofrecer numerosos productos por debajo del precio que él pagaba a su proveedor, una diferencia que estaba afectando a las ventas de su negocio.
El cable de 4,95 euros que podía costar 1 euro en Temu
“Nosotros lo vendemos a 4,95 euros. En Temu puede salir por 1 o 1,50 euros”, explicaba el dueño del establecimiento mientras enseñaba el artículo a las cámaras. El comerciante consideraba que la oferta de la plataforma era muy atractiva para los consumidores.
Tomando como referencia los precios mencionados, la diferencia era de entre 3,45 y 3,95 euros. El importe ofrecido por Temu resultaba aproximadamente entre un 70% y un 80% inferior al precio de venta señalado en el bazar.
Esta comparación permite dimensionar la distancia entre ambos precios, aunque no determina el margen real de ninguno de los negocios. La información aportada no detalla cuánto había pagado el comerciante concretamente por ese cable ni el resto de los costes asociados a su venta.
La búsqueda de productos económicos también ha impulsado otras fórmulas de venta, como los paquetes sorpresa procedentes de devoluciones de Amazon, Shein o Temu, que se comercializan a precios reducidos en determinados establecimientos.
El bazar pasó de esperar dos paquetes a recibir 20 cada día
El reportaje mostró cómo Shein y Temu utilizaban comercios de barrio como puntos de recogida de pedidos. Durante el recorrido aparecían distintos establecimientos que prestaban este servicio, entre ellos un herbolario, una inmobiliaria y el propio bazar.
Su propietario llevaba entre 15 y 20 días recibiendo paquetes y reconocía que el volumen había superado sus previsiones. Inicialmente pensaba que recibiría uno o dos pedidos diarios.
“Todos los días tenemos una recepción de 20 paquetes y luego te entregan otros diez”, relataba. El movimiento generado por las compras online era, por tanto, muy superior al que había previsto cuando comenzó a colaborar como punto de recogida.
La transformación digital también está modificando el funcionamiento de las tiendas tradicionales. Entre los cambios más recientes se encuentra la llegada de nuevas formas de pago móvil a los comercios físicos, que buscan agilizar las compras presenciales.
Los ingresos por recoger pedidos no compensaban la caída de ventas
La recepción de paquetes proporcionaba un ingreso adicional al establecimiento. Sin embargo, el propietario sostenía que esa remuneración no compensaba el efecto que los bajos precios de las plataformas estaban teniendo sobre la actividad principal de su bazar.
El comerciante aseguraba que sus ventas habían disminuido durante los años anteriores y atribuía buena parte de esa caída a la diferencia de precios. La información disponible no concreta cuánto cobraba por cada paquete ni aporta cifras sobre la reducción de su facturación.
Su testimonio refleja la experiencia de este establecimiento concreto, pero no permite cuantificar el impacto general de Temu o Shein sobre todos los pequeños comercios.
Los negocios de proximidad también afrontan otros desafíos derivados de la digitalización. Algunos comerciantes han llegado incluso a cerrar establecimientos tradicionales ante las dificultades para adaptarse a nuevas herramientas informáticas.
El comerciante atribuye la desventaja al intermediario y a los costes
“El proveedor mío es intermediario, no es fabricante directo. Ellos pagan también impuestos y a sus trabajadores”, defendía el dueño del bazar. Su explicación se centraba en la cadena de intermediarios y en los gastos que asumían los negocios locales antes de poner un producto a la venta.
El comerciante contrapuso su modelo de compra mediante un proveedor con la capacidad de las grandes plataformas para ofrecer precios más reducidos. Por este motivo, afirmaba que Temu vendía determinados artículos por debajo de lo que él mismo pagaba para adquirirlos.
La declaración corresponde a un programa emitido en 2024 y no debe presentarse como un testimonio reciente. Tampoco implica que todos los productos comercializados por estas plataformas sean más baratos que los adquiridos por los bazares, ya que el reportaje recoge la experiencia y los ejemplos aportados por este propietario.
