El paraíso escondido de Valencia donde disfrutar de aguas turquesas y un día de desconexión este verano

El Pou Clar, en Ontinyent, reúne seis pozas naturales excavadas por el río Clariano sobre roca caliza. Este paraje de aguas cristalinas se encuentra dentro del Paraje Natural Municipal Serra de l’Ombria – Pou Clar y regula su acceso en verano para proteger el entorno.

El verano invita a buscar lugares cercanos donde refrescarse sin tener que desplazarse hasta la costa. En la provincia de Valencia hay un enclave que cumple con esa idea: el Pou Clar, uno de los parajes fluviales más conocidos de Ontinyent y un espacio muy ligado a la población local por su valor natural, paisajístico e identitario.

Las seis pozas naturales que forman este rincón de aguas cristalinas

El atractivo principal del Pou Clar está en el nacimiento del río Clariano. En sus primeros metros, el agua ha ido moldeando la roca caliza hasta formar un conjunto de pozas de formas redondeadas y aguas transparentes, algunas de ellas con profundidades superiores a los cinco metros.

Cada una de estas piscinas naturales tiene su propio nombre, reflejo de la relación histórica entre el paraje y los vecinos de Ontinyent. De arriba abajo se encuentran el Pou dels Esclaus, Pou Clar, Pou Gelat, Pou de la Reixa, Pou Fosc y Pou dels Cavalls.

El resultado es un paisaje singular para pasar el día, bañarse con precaución y disfrutar de un entorno de ribera rodeado de vegetación mediterránea. El lugar también cuenta con especies de flora y fauna propias de este ecosistema, por lo que las normas de uso son especialmente importantes.

Cómo llegar al Pou Clar desde Ontinyent sin acceder en coche

El Pou Clar está situado a unos 2 kilómetros del núcleo urbano de Ontinyent. La visita puede hacerse a pie, en bicicleta o mediante lanzadera estival, ya que el acceso con vehículo privado queda restringido en el entorno del paraje durante la campaña de verano.

La ruta más habitual parte desde la zona del polideportivo municipal, donde se puede dejar el coche. Desde allí, el camino del Llombo enlaza con el desvío de la senda del Alba, que conduce directamente hasta la entrada del Pou Clar.

En julio y agosto el acceso se regula con reserva previa obligatoria. Para la campaña de verano se mantiene un aforo máximo de 450 personas al día, con control mediante código QR individual, y los fines de semana hay autobús gratuito desde el Polideportivo Municipal para reducir la presión de vehículos.

El Ayuntamiento recuerda además que no está permitido fumar, acceder con animales de compañía, hacer pícnic, abandonar residuos, usar equipos de música, introducir bebidas alcohólicas, botellas de vidrio, mobiliario o neveras rígidas. Estas medidas buscan conservar uno de los espacios naturales más visitados de Ontinyent.

Qué ver en Ontinyent después de bañarse en el río Clariano

La escapada al Pou Clar puede completarse con una visita al casco histórico de Ontinyent, en la comarca de la Vall d’Albaida. El Barrio de la Vila conserva callejuelas empinadas, balcones enrejados, cerámicas decorativas y restos del antiguo recinto amurallado.

Entre sus principales monumentos destaca la iglesia de Santa María, con un campanario de 71 metros considerado una de las grandes referencias patrimoniales de la ciudad. En su interior sobresalen las bóvedas góticas y la Capilla de la Purísima, donde se conservan obras vinculadas a artistas como Ribalta o Mariano Benlliure.

También merecen una parada el Pont Vell, el Palau de la Vila, el Palacio de la Duquesa de Almodóvar, el Museo del Textil Valenciano y los espacios relacionados con las fiestas de Moros y Cristianos. Así, Ontinyent combina baño en aguas naturales, patrimonio medieval y tradición local en una misma escapada de verano.

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