El proyecto Freedom Ship quiere convertirse en una auténtica ciudad en el mar, con viviendas, servicios, ocio y transporte propio. Aunque todavía no tiene fecha de lanzamiento, sus impulsores trabajan para reunir la financiación inicial.
Los cruceros llevan años creciendo en tamaño, pero el Freedom Ship juega en otra liga. Este proyecto aspira a levantar una comunidad flotante de una milla de longitud capaz de acoger hasta 80.000 personas entre residentes, visitantes y tripulación mientras da la vuelta al mundo de forma continua.
No sería solo un barco enorme. La idea es que funcione como una metrópolis oceánica, con escuelas, parques, tiendas, hoteles, hospital, estadio deportivo y espacios pensados para vivir a bordo de forma permanente.
Cómo será Freedom Ship, la ciudad flotante con colegios, parques y estadio deportivo
El buque, planteado por Freedom Cruise Line International, fue propuesto por primera vez a finales de los años 90. Si finalmente sale adelante, tendrá unos 800 pies de ancho, 30 cubiertas y un peso estimado de 2,3 millones de toneladas.
Su construcción costaría alrededor de 12.000 millones de libras, unos 13.870 millones de euros. Además, se espera que funcione con combustible nuclear y que sea el hogar permanente de 50.000 residentes, junto a 10.000 visitantes temporales y 20.000 tripulantes.
¿Y qué tendría dentro una ciudad así? Mucho más que camarotes. El proyecto contempla un estadio para 15.000 espectadores, dos museos, un centro de congresos, una sala sinfónica, un parque acuático, bancos, tiendas, discoteca y un mercado gastronómico de dos plantas. Vamos, casi nada.
También habría dos hoteles de gran altura, ocho helipuertos y centros educativos desde primaria hasta nivel universitario. Incluso los aficionados al buceo podrían nadar en un acuario a bordo.
Por qué este megabarco no podría atracar en ningún puerto convencional
Por su tamaño, el Freedom Ship sería demasiado grande para atracar en un puerto. Por ello, tendría que permanecer en aguas internacionales, y quienes quisieran visitarlo deberían llegar mediante ferris desde puertos cercanos.
El barco también contaría con un sistema de tranvía para mover a los pasajeros, además de 15 millas de paseos y unos tres acres de parques. Según el planteamiento del proyecto, daría la vuelta al mundo cada dos años a una velocidad aproximada de siete nudos.
Cuándo podría zarpar la ciudad flotante y qué falta todavía
Freedom Cruise Line International, con sede en Florida, ha encargado el diseño a Schopfer Associates, que trabajará junto a expertos navales, marítimos y arquitectos internacionales.
Por ahora, no hay fecha oficial para que el barco zarpe. El equipo está tratando de reunir los fondos iniciales, aunque Roger Gooch, director ejecutivo de la compañía, asegura que el interés es alto: “Podríamos casi justificar la construcción de tres barcos”.
Una vez asegurada la financiación, la construcción se llevaría a cabo en Indonesia y podría prolongarse hasta cuatro años. Incluso se contempla que los primeros residentes puedan mudarse mientras continúan las obras. Cuando esté operativo, el mantenimiento se realizará en el mar, ya que no tendría puerto base.
