Hay cosas que solo echamos de menos cuando fallan. La electricidad es una de ellas: basta recordar el apagón nacional de abril de 2025 para entender hasta qué punto dependemos de enchufes, cables y suministro constante. Desde calentar comida hasta mantener servicios básicos, casi todo pasa por esa energía que damos por hecha.
En ese sistema, el cobre ha sido una pieza clave porque permite transportar electricidad desde la red hasta las casas. Pero el ser humano, que rara vez se queda quieto, lleva años buscando alternativas. Y ahora el proyecto Persistent Optical Wireless Energy Relay (POWER), de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de Estados Unidos (DARPA), ha dado un paso que parece sacado de una película de ciencia ficción.
Por qué la electricidad inalámbrica de DARPA puede cambiar la forma de enviar energía
La idea central es tan sencilla de contar como complicada de lograr: enviar electricidad sin cables. Hasta ahora, el cobre ha sido el material estrella para transportar esta energía, pero el proyecto POWER busca demostrar que existe otra vía posible usando luz.
El avance llega de la mano de DARPA, una agencia de Estados Unidos vinculada a proyectos de investigación avanzada en defensa. Su experimento no implica que mañana desaparezcan los cables de casa, tranquilidad para quien ya estaba mirando la instalación eléctrica con cara de despedida, pero sí marca un camino nuevo para mover energía a distancia.
Cómo funciona el envío de electricidad a través del aire con un láser
La clave está en usar luz para transportar energía por el aire y convertirla después en electricidad. En este caso, se emplea un láser infrarrojo, es decir, un haz de luz dirigido que no funciona como un cable físico, sino como una vía para trasladar esa energía hasta un receptor.
El sistema apunta el láser hacia un espejo, que redirige la luz hacia unas células solares. Estas células solares son dispositivos capaces de transformar la luz en electricidad, una explicación sencilla para una tecnología que, vista desde fuera, tiene bastante de truco futurista.
Qué ocurrió en White Sands y cuánta energía logró transmitir el proyecto POWER
La prueba se realizó en el Campo de Pruebas de Misiles White Sands, en Nuevo México. Allí, los investigadores demostraron que era posible enviar electricidad sin cables a una distancia considerable.
El dato clave es muy concreto: lograron enviar más de 800 vatios a un receptor situado a 8,6 kilómetros de distancia mediante un rayo láser. Esa cantidad de energía permitiría que un microondas funcionara con normalidad, que no es poca cosa cuando hablamos de mandar electricidad por el aire y no por el clásico cable de toda la vida.
Por qué este avance aún está lejos de llegar al mundo real
Aunque el experimento es importante, el propio desarrollo se encuentra todavía en una primera fase. Esto quiere decir que no estamos ante una tecnología lista para instalarse de forma inmediata en hogares, empresas o redes eléctricas convencionales.
Por tanto, conviene leer el avance con entusiasmo, pero también con los pies en el suelo. El logro apunta a una posible revolución en el envío de electricidad, aunque todavía queda camino antes de que pueda aplicarse de forma práctica fuera de pruebas controladas.
Para qué serviría llevar electricidad sin cables a zonas remotas o afectadas por desastres
Uno de los objetivos del proyecto es reducir la dependencia de grandes cadenas de suministro de combustible. Dicho de forma sencilla: evitar que llevar energía a determinados lugares dependa siempre de transportar combustible o de montar infraestructuras muy costosas.
También busca disminuir la necesidad de tendidos eléctricos caros para llevar energía a zonas de combate, regiones remotas o lugares afectados por desastres naturales. En esos escenarios, poder enviar electricidad sin cables sería una ventaja enorme, especialmente cuando instalar una red tradicional resulta difícil, lento o directamente inviable.
Qué debe tener claro el lector ante este avance en electricidad inalámbrica
Este experimento abre una puerta interesante, pero no conviene confundir una prueba prometedora con una aplicación inmediata. La tecnología ha demostrado que puede enviar energía a distancia, sí, pero todavía está lejos de cambiar el sistema eléctrico cotidiano.
Para entender bien la noticia, hay varios puntos clave que ayudan a no perderse entre tanto láser, célula solar y promesa tecnológica:
- El proyecto se llama Persistent Optical Wireless Energy Relay (POWER) y pertenece a DARPA.
- La prueba se realizó en el Campo de Pruebas de Misiles White Sands, en Nuevo México.
- Se enviaron más de 800 vatios a 8,6 kilómetros de distancia mediante un rayo láser.
- La energía enviada sería suficiente para que un microondas funcionara con normalidad.
- La tecnología todavía está en una primera fase y no tiene aplicación inmediata en el mundo real.
En consecuencia, el avance no significa un adiós inmediato al cobre ni a los cables, pero sí plantea una alternativa que hasta hace poco sonaba a misión imposible. Y en tecnología, a veces lo que empieza como una rareza de laboratorio acaba marcando el camino de lo que vendrá después.
