1.374 accesos a una web de apuestas de carreras de caballos en horario laboral y 30 tarjetas emitidas de crédito a nombre de terceros: el despido que confirma el TSJ vasco

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado procedente el despido disciplinario del director de una oficina de BBVA en Euskadi por crear de forma irregular treinta tarjetas de crédito a nombre de terceros, vinculadas a su cuenta, para realizar apuestas hípicas.

El empleado, con 22 años de antigüedad y un salario mensual de 6.625,45 euros, fue despedido el 20 de diciembre de 2024. Tras impugnar la decisión, tanto el Juzgado de lo Social nº 4 de Donostia-San Sebastián como el TSJ vasco respaldaron a la entidad.

El caso del director de oficina de BBVA en Euskadi y las tarjetas

Los hechos se sitúan en un contexto personal muy concreto. El trabajador era aficionado a los caballos y tenía uno bautizado como ‘Ideal Dancer’. Desde su despacho, accedía en horario laboral a una web de información hípica, entre las 10.00 y las 14.00 horas.

Ese acceso no fue puntual: en un periodo de 10 meses y medio, entró en dicha página 1.374 veces. En paralelo, le gustaba apostar por internet en carreras de caballos y, según se expone en el relato del caso, estaba obteniendo cierto éxito.

Así se tramitaron las tarjetas de crédito y el papel de una subordinada

El conflicto se desencadenó cuando la plataforma en la que realizaba las apuestas le bloqueó la tarjeta. A partir de ahí, para poder continuar, contactó con amigos y conocidos con el objetivo de emitir tarjetas a su nombre, aunque vinculadas a su cuenta personal, prometiéndoles una parte de los beneficios.

Para gestionar la creación de esas tarjetas, pidió a una subordinada que le dejara el ordenador encendido con su sesión. Con ese acceso, tramitaba tarjetas a nombre de las personas elegidas, fijando un límite de crédito de 300 euros. Además, solicitaba que esa empleada escaneara el DNI de esas personas y recabara sus firmas.

El sistema fue escalonado. No emitió las treinta tarjetas de una sola vez, sino de manera progresiva, generando nuevas a medida que las anteriores eran bloqueadas. En el momento de mayor actividad, como máximo, estuvieron operativas de forma simultánea dos o tres.

La investigación interna de BBVA tras detectarse una tarjeta vinculada al director

La operativa se destapó tras un episodio aparentemente rutinario: una clienta acudió a una oficina de BBVA para solicitar un duplicado por el robo de una tarjeta. Al revisar los datos, una empleada comprobó que la mujer tenía dos tarjetas, y que una de ellas estaba vinculada a la cuenta del director de la entidad bancaria.

Ese hallazgo dio pie a una investigación interna. En el marco de esas comprobaciones, el banco verificó que existía un gran número de tarjetas vinculadas al director. Con esos elementos, BBVA acordó el despido disciplinario, formalizado el 20 de diciembre de 2024.

El TSJ del País Vasco avala el despido y rechaza la queja de intimidad

El trabajador impugnó su salida. Sin embargo, el Juzgado de lo Social nº 4 de Donostia-San Sebastián desestimó su demanda y declaró procedente el despido. Posteriormente, el director presentó un recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que también lo desestimó, dando la razón a BBVA.

En su defensa, el empleado sostuvo además que el banco había vulnerado su intimidad al acceder a su ordenador y rastrear el uso de internet. El tribunal rechazó ese planteamiento al considerar que el control empresarial se llevó a cabo a raíz de una investigación interna justificada y protocolizada.

Qué implica esta sentencia sobre control empresarial y uso de medios informáticos en el trabajo

La resolución subraya la relevancia que adquiere, en este tipo de conflictos, la trazabilidad de las actuaciones internas cuando se detecta una irregularidad y se abre una investigación dentro de la empresa.

Dado lo anterior, el caso también pone el foco en que el análisis del uso de medios informáticos puede ser validado judicialmente cuando forma parte de una investigación interna justificada y con un procedimiento definido, especialmente si esa investigación desemboca en medidas disciplinarias como el despido.

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