Cuando una empresa habla de eficiencia, en muchas casas se entiende rápido lo que viene detrás: preocupación. Eso es lo que ha ocurrido este martes con Nestlé España. La compañía ha anunciado un expediente de regulación de empleo (ERE), es decir, un despido colectivo, que afectará a 301 trabajadores en todo el país. El ajuste alcanza a personal de oficinas, equipos de ventas, centros de distribución y algunos centros de producción. UGT, CCOO y CSIF ya han respondido con un rechazo frontal y aseguran que defenderán los puestos de trabajo. Sobre la mesa hay cifras muy concretas, varios centros afectados y una negociación que empezará a tomar forma el próximo 6 de mayo.
¿A cuántos trabajadores afectará el ERE de Nestlé España y en qué centros se aplicará?
Nestlé España cuenta con una plantilla de 4.158 personas en todo el país y el ERE afectará a 301 trabajadores. La medida no se queda en un solo departamento, porque alcanza a oficinas, equipos de ventas, centros de distribución y parte de la actividad industrial. La empresa ha explicado que la decisión ha sido comunicada este martes a sus trabajadores.
En producción, el ajuste se aplicará en los centros de Pontecesures (Pontevedra), Sebares (Asturias), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona. Es decir, el recorte se reparte por varios puntos del mapa y no se concentra en una única planta. Para la plantilla, esa es la parte más delicada del anuncio, porque el impacto baja del comunicado al día a día de muchas familias.
Por qué Nestlé España justifica el despido colectivo pese a sus cifras de negocio
La compañía sostiene que toma esta medida por un contexto de cambio en el sector del gran consumo, marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábito en el consumidor y el avance de la marca de distribución, o sea, las marcas blancas. Según su versión, necesita adaptarse a los retos actuales del mercado y avanzar hacia un modelo más eficiente, ágil y centrado en sus marcas estratégicas. Para ello, pone el foco en la automatización y digitalización de procesos, es decir, en hacer más tareas con sistemas y herramientas tecnológicas. Traducido al lenguaje de siempre: más eficiencia y menos estructura.
Nestlé España asegura que llega a este punto tras un análisis exhaustivo de sus estructuras operativas y después de aplicar diversas medidas previas de contención de costes. También defiende que afrontará el procedimiento con transparencia y respeto, además de una interlocución honesta con la representación legal de los trabajadores. La empresa enmarca este movimiento en la ambición global ya anunciada por su matriz, que comunicó una reducción de 16.000 empleos. En febrero, la multinacional informó de un beneficio neto de 9.033 millones de francos suizos, 9.900 millones de euros, en 2025, un 17 % menos que en 2024. En paralelo, Nestlé España cerró 2025 con una cifra de negocio de 2.894 millones de euros, ventas de 1.619 millones, un 4,8 % más, e inversiones de 96 millones, la más alta de los últimos diez años. No son cifras pequeñas, precisamente, y por ahí viene buena parte del choque con los sindicatos.
Qué dicen UGT, CCOO y CSIF sobre el plan de despidos de Nestlé
UGT ha calificado el ERE de «injustificado, desproporcionado y socialmente inaceptable». El sindicato sostiene que la empresa mantiene una posición de liderazgo en el sector alimentario y que continúa generando beneficios multimillonarios. Por eso, rechaza que la plantilla sea la variable de ajuste de decisiones corporativas que, a su juicio, responden exclusivamente a criterios financieros. Además, exige la retirada inmediata del plan de despidos colectivos y plantea un plan alternativo basado en la reorganización interna sin destrucción de empleo. Su mensaje a los trabajadores ha sido claro: «no estáis solos» y van a defender cada puesto de trabajo, cada derecho y cada familia afectada.
CSIF también considera desproporcionada la cifra de 301 despidos. El sindicato ha avanzado que luchará para reducir ese número y para lograr las mejores condiciones de salida de los trabajadores, mirando siempre por la reincorporación y la continuidad en el mundo laboral. Además, ha señalado que valorará medidas de presión junto al resto de sindicatos. Todo ello se abordará en una mesa negociadora, el espacio formal en el que empresa y sindicatos discutirán el proceso, que se constituirá el próximo 6 de mayo.
CCOO, por su parte, rechaza cualquier recorte de puestos de trabajo cuando la compañía, según sostiene, se encuentra en una muy buena situación económica. El sindicato critica que la empresa convocó ayer una reunión de manera precipitada y urgente con la representación de sus cuatro mil trabajadores. A su juicio, Nestlé ha actuado mal, sin transparencia y sin margen de maniobra. Además, considera que España será el país que más sufrirá entre aquellos que ya conocen el impacto de las medidas de reducción de la multinacional.
Qué pueden hacer ahora los trabajadores y cuál es el próximo paso del ERE
Con lo anunciado hasta ahora, el movimiento más importante pasa por seguir muy de cerca la información oficial del proceso. El ERE no termina con el comunicado de este martes, ni mucho menos. La clave estará en la negociación y en cómo se concrete el alcance real de los 301 afectados. Ahí es donde la letra pequeña, que casi nunca viene sola, empieza a pesar de verdad.
- Revisar la comunicación del ERE que Nestlé España ha trasladado a la plantilla este martes.
- Comprobar si el puesto está dentro de oficinas, equipos de ventas, centros de distribución o alguno de los centros de producción señalados en Pontecesures (Pontevedra), Sebares (Asturias), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona.
- Seguir las indicaciones de la representación legal de los trabajadores y de los sindicatos, que ya han anunciado que defenderán los puestos de trabajo. CSIF, además, ha indicado que formará parte de la mesa negociadora junto al resto de organizaciones sindicales el próximo 6 de mayo.
A partir de esa fecha se verá si la cifra de 301 afectados se mantiene o cambia durante la negociación. Por tanto, el foco inmediato está en la mesa negociadora, en la transparencia del procedimiento y en si el diálogo del que habla la compañía se traduce en hechos. De momento, lo único seguro es que el anuncio ha abierto un proceso laboral muy delicado dentro de Nestlé España.
