La crisis de Muface empuja a más de 3.000 funcionarios a cambiar la sanidad privada por la pública

Cambiar de médico o esperar una cita que no llega no le gusta a nadie. En Sevilla, esa sensación se ha metido de lleno en Muface y está empujando a miles de funcionarios hacia la sanidad pública. La provincia cerró 2025 con 76.523 mutualistas, es decir, funcionarios acogidos a este sistema, la cifra más alta registrada, pero el dato que realmente marca el giro es otro. A final de año, 17.338 estaban adscritos, es decir, asignados, a la Seguridad Social, frente a los 14.306 de 2024. En solo un año, más de 3.000 funcionarios cambiaron de opción tras la crisis vivida en 2024, la salida de DKV y el retraso del nuevo concierto. Y cuando la burocracia se pone creativa y las citas se eternizan, la confianza suele salir por la puerta.

Por qué más funcionarios de Sevilla están eligiendo la sanidad pública de Muface

El cambio ya no parece algo puntual. Aunque la sanidad concertada, es decir, la asistencia prestada por aseguradoras dentro de Muface, sigue siendo mayoritaria en Sevilla con un 77% de afiliados, la pública ya concentra al 22,7%. Ese avance llegó después de un 2024 marcado por la incertidumbre, y ese factor pesó mucho entre los mutualistas.

Detrás de este giro aparecen motivos muy concretos: falta de especialistas, demoras en las citas médicas y una oferta privada más reducida tras la salida de DKV. Todo eso dejó la sensación de que elegir entidad ya no era un trámite rutinario, sino una decisión bastante más delicada de lo habitual. De ahí que cada vez más funcionarios hayan optado por la Seguridad Social.

Cómo ha crecido la opción pública de Muface en Sevilla desde 2015

La evolución de la opción pública deja una foto bastante clara. En 2015 había 8.013 funcionarios en la sanidad pública de un total de 73.217 mutualistas. Diez años después, con 76.523 mutualistas en la provincia, esa cifra se ha más que duplicado.

AñoMutualistas adscritos a la sanidad pública
20158.013
202414.306
202517.338

El salto de 2024 a 2025 resulta especialmente llamativo: 3.032 mutualistas más en la sanidad pública en solo un año. No es precisamente un retoque menor. Es la prueba de que la crisis de 2024, unida al nuevo escenario de aseguradoras, ha acelerado una tendencia que ya venía creciendo desde hace tiempo.

Qué pasó con Adeslas, Asisa y los mutualistas que estaban en DKV

El movimiento también se dejó notar entre las aseguradoras. Adeslas ganó 6.655 mutualistas sevillanos en un año y alcanzó un récord histórico, mientras Asisa sumó 1.121. La salida de DKV no solo redujo la oferta privada, también obligó a recolocar a miles de funcionarios.

Entre quienes tenían DKV en 2024, un 72% pasó a Adeslas, un 12% a Asisa y un 15% eligió la sanidad pública. El reparto deja una imagen muy concreta: la mayoría siguió en la sanidad concertada, pero una parte relevante aprovechó el cambio para salir del modelo privado. Y eso, en un sistema que vive de generar seguridad, pesa bastante.

Qué cambia con el nuevo concierto de Muface desde el 1 de mayo de 2025

El nuevo concierto de Muface, es decir, el acuerdo que fija qué aseguradoras prestan la asistencia sanitaria y en qué condiciones, se formalizó en mayo de 2025. Llegó cinco meses después de la fecha prevista del 1 de enero, un retraso que disparó las dudas entre muchos mutualistas de Sevilla. No fueron pocos los que temieron verse obligados a pasar a la sanidad pública y tener que asumir el traslado de su historial médico.

El convenio fue adjudicado en marzo y entró en vigor el 1 de mayo de 2025. Su presupuesto total asciende a 4.808,5 millones de euros, 1.276,5 millones más que el contrato previo. Además, las primas, es decir, las cantidades que se pagan por cada asegurado, subirán un 41,2% al finalizar el tercer año respecto al anterior concierto.

La nueva estructura también establece tramos de edad, desde 32,9 euros al mes para asegurados de 5 a 14 años hasta 273,97 euros para mayores de 74. Además, se abre un segundo periodo anual de cambio de entidad en junio, aparte del mes de enero. Sobre el papel, hay más margen para decidir; en la práctica, el retraso anterior ya había dejado bastante tocada la confianza.

Todo coincide, además, con el malestar de las aseguradoras por la financiación del periodo 2022-2024, que superó los 3.500 millones de euros con un incremento de primas del 10%, mientras las compañías situaron sus pérdidas por encima de los 400 millones. Por tanto, el desplazamiento hacia la sanidad pública no solo habla de citas, especialistas o plazos. También refleja un desgaste más profundo del mutualismo administrativo, el sistema que permite a los funcionarios elegir entre asistencia concertada y Seguridad Social.

Qué pueden hacer ahora los mutualistas de Sevilla para decidir mejor

Con este panorama, conviene mirar la elección sanitaria con algo más de calma y bastante menos piloto automático. Para los mutualistas sevillanos, hay varios pasos básicos que ayudan a decidir con más criterio entre seguir en la sanidad concertada o pasarse a la pública.

  1. Revisar qué entidad tienen asignada y si mantiene la oferta de especialistas y los tiempos de cita que necesitan.
  2. Tener presentes los dos periodos de cambio anual, enero y junio, para no dejar pasar el momento de modificar la opción sanitaria.
  3. Valorar si compensa seguir en la sanidad concertada o dar el paso a la Seguridad Social después de la incertidumbre vivida en 2024.
  4. Preparar con antelación la documentación sanitaria y el posible traslado del historial médico si finalmente se cambia de modelo.

La tendencia apunta a que este trasvase puede seguir creciendo en Sevilla. En consecuencia, ya no se trata de un movimiento aislado, sino de un cambio silencioso pero constante en la forma de recibir atención sanitaria dentro de Muface. Y eso afecta de lleno a miles de funcionarios que, al final, solo buscan algo bastante básico: saber dónde les atienden y cuándo.

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