La nueva orden del Gobierno obligará a las empresas a usar el prefijo 400 en las llamadas de venta. La medida busca que cualquier persona identifique al instante este tipo de comunicaciones y tenga más herramientas para evitar fraudes.
El Gobierno de España ha aprobado una nueva orden ministerial que cambiará la forma en la que se hacen las llamadas comerciales. A partir de octubre de 2026, todas deberán realizarse con números que empiecen por 400, una decisión con la que el Ejecutivo quiere poner coto al spam telefónico y a las estafas cada vez más frecuentes.
Qué cambia con el nuevo prefijo 400 en las llamadas comerciales y de spam
La principal novedad es clara: las empresas solo podrán hacer llamadas comerciales desde números con prefijo 400. Así, el usuario sabrá antes de descolgar que está ante una comunicación de venta. ¿La idea? Poner fin a una práctica muy extendida en los últimos años, en la que muchas de estas llamadas llegaban desde números móviles corrientes o incluso con identidades suplantadas.
Además, las operadoras tendrán que bloquear automáticamente todas las llamadas comerciales que no utilicen ese prefijo. Por tanto, se cierra una de las vías que muchas compañías usaban para esquivar controles.
Otro punto importante es que estos números serán unidireccionales. Es decir, se podrán recibir llamadas desde el 400, pero no devolverlas. Según el Gobierno, esta limitación pretende evitar fraudes basados en la devolución de llamadas a números desconocidos. Y ojo, porque esa técnica ha sido habitual en muchas estafas telefónicas.
Cómo podrán protegerse los usuarios y denunciar llamadas fuera de la norma
La normativa no se queda solo en identificar llamadas. También obligará a las compañías telefónicas a ofrecer a sus clientes la posibilidad de bloquear por completo este tipo de comunicaciones comerciales. De este modo, quien no quiera recibirlas podrá cortar este problema de raíz, sin depender de registros externos o aplicaciones adicionales.
En caso de incumplimiento, los usuarios podrán denunciar estas llamadas ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones o ante la CNMC. Ambos organismos serán los encargados de supervisar la aplicación de la medida y, en su caso, sancionar a las empresas que no respeten el nuevo sistema.
Con este cambio, el Ejecutivo da un paso más dentro del ‘Plan Antiestafas’ para reforzar la protección de los consumidores frente a un problema tan cotidiano como molesto.
