La insolvencia de Ÿnsect cierra de forma abrupta uno de los proyectos más ambiciosos de la industria de proteína alternativa en Europa. La compañía, que llegó a operar la mayor granja de insectos del continente, no ha logrado consolidar un modelo rentable pese a un fuerte respaldo público y privado que incluía casi 200 millones en ayudas.
Durante años, Ÿnsect fue presentada como la gran apuesta para reducir la dependencia de la soja y la harina de pescado mediante proteína de insectos para piensos, especialmente en alimentación animal. Sin embargo, la distancia entre el relato de sostenibilidad y la realidad de un mercado muy sensible al precio ha resultado insalvable. El anuncio de su insolvencia sacude al sector agroalimentario europeo por la magnitud del proyecto, el volumen de dinero público comprometido y su alineación con las políticas climáticas de la Unión Europea.
La quiebra de Ÿnsect y el cierre de la mayor granja de insectos de Europa con ayudas públicas millonarias
¿Supone esta quiebra el fin de la proteína de insectos en Europa? La respuesta, de momento, es no, aunque el golpe reputacional es evidente. Ÿnsect encarnaba la promesa de una nueva industria verde capaz de transformar la producción de proteína, pero no logró traducir el entusiasmo inicial en un negocio sostenible.
La compañía fue creciendo al calor de un potente relato de innovación y sostenibilidad, reforzado por el apoyo institucional. Sin embargo, el proyecto se topó con un mercado donde el coste manda: en el sector de los piensos, la voluntad de pagar más por soluciones “verdes” tiene un límite muy claro.
La situación financiera de Ÿnsect tras captar más de 600 millones de dólares en inversión
Ÿnsect llegó a reunir más de 600 millones de dólares en financiación pública y privada, con el respaldo de fondos de impacto, grandes inversores institucionales y figuras mediáticas. Entre ellas se encontraba la Coalición FootPrint impulsada por Robert Downey Jr., que llegó a promocionar la empresa durante la Super Bowl de 2021.
Ese flujo de capital permitió una expansión industrial muy agresiva, pero los ingresos nunca acompañaron al mismo ritmo. En su mejor ejercicio, en 2021, la facturación apenas llegó a 17,8 millones de euros, insuficiente para sostener una estructura sobredimensionada. Para 2023, las pérdidas acumuladas superaban los 79 millones de euros, evidenciando un fuerte desajuste entre inversión, costes y realidad de mercado. Tabla resumen de las principales magnitudes económicas de Ÿnsect:
| Concepto | Cifra | Detalle |
|---|---|---|
| Financiación total aproximada | > 600 millones de dólares | Capital público y privado |
| Ayudas públicas recibidas | casi 200 millones | Dinero público comprometido |
| Facturación en 2021 | 17,8 millones de euros | Mejor ejercicio de ingresos conocido |
| Pérdidas acumuladas en 2023 | > 79 millones de euros | Muestra el desequilibrio inversión–mercado |
En este sentido, las cifras muestran que la sostenibilidad, en un sector de márgenes estrechos como el de los piensos, no compensa procesos industriales tan caros. Dicho de otra manera: el discurso verde no pudo tapar el agujero económico.
La estrategia oficial de Ÿnsect entre acuicultura, piensos, mascotas y consumo humano
Aunque el debate público se centró a menudo en el rechazo cultural a comer insectos, la alimentación humana nunca fue el corazón del negocio. Desde el inicio, Ÿnsect se movió entre varios mercados: acuicultura, piensos para ganado, comida para mascotas y, de forma mucho más secundaria, consumo humano.
La falta de foco se acentuó en 2021, cuando la empresa compró la neerlandesa Protifarm, especializada en insectos para alimentación humana. El entonces consejero delegado, Antoine Hubert, admitió que este segmento no superaría el 10–15% de los ingresos, justo cuando la compañía necesitaba volumen y estabilidad. Entre las decisiones clave que marcaron el rumbo de Ÿnsect destacan:
- La diversificación simultánea en acuicultura, piensos, mascotas y consumo humano.
- La compra de Protifarm para reforzar el negocio de alimentación humana.
- La construcción de Ÿnfarm, una gigantesca planta industrial en el norte de Francia.
- La posterior adopción de medidas de ajuste con cierres de plantas y despidos.
La apuesta más arriesgada fue Ÿnfarm, presentada como la granja de insectos más grande del mundo. El proyecto absorbió cientos de millones antes de demostrar su viabilidad y terminó convirtiéndose en un lastre definitivo para las cuentas de la empresa.
El análisis de la quiebra de Ÿnsect y lo que revela sobre los proyectos industriales europeos
¿Es el caso Ÿnsect un simple tropiezo o un síntoma de algo más profundo? Para parte del mundo académico, el desplome encaja en un patrón recurrente en Europa.
Los intentos por reconducir la situación llegaron tarde: cambios en la dirección, cierres de instalaciones y despidos no bastaron para salvar una estructura diseñada para un crecimiento que nunca llegó. Finalmente, la empresa entró en liquidación judicial y sus activos han salido a la venta.
Desde el IE Business School, el profesor Joe Haslam interpreta este desenlace como ejemplo de un problema estructural: «Europa financia ideas, pero fracasa sistemáticamente al industrializarlas», en alusión a otros proyectos fallidos como Northvolt, Volocopter o Lilium.
Impacto de la caída de Ÿnsect en la proteína de insectos y el sector agroalimentario europeo
La caída de Ÿnsect no implica necesariamente el final del sector de la proteína de insectos. Otras empresas han optado por crecimientos más graduales y plantas de menor escala, con estrategias menos expuestas a grandes apuestas industriales.
Sin embargo, el mensaje que deja este caso es contundente para inversores y administraciones públicas: ni el dinero público ni un discurso climático ambicioso garantizan el éxito si la economía real no acompaña. Para los actores del sector agroalimentario europeo, la lección es clara: antes de levantar gigantes industriales, conviene asegurarse de que el mercado está dispuesto a sostenerlos. Porque si no, el batacazo puede ser tan sonoro como el de Ÿnsect.
