La nueva orden de cotización publicada por el BOE obliga a corregir nóminas y cuotas ya abonadas en 2026

La nueva orden de cotización para 2026 ha llegado tarde y con efectos retroactivos desde el 1 de enero. El resultado es un problema para empresas, despachos y trabajadores, que tendrán que revisar nóminas y cotizaciones en pleno cierre del trimestre.

El Boletín Oficial del Estado ha publicado la Orden PJC/297/2026, de 30 de marzo, con las normas de cotización a la Seguridad Social, desempleo, cese de actividad, Fondo de Garantía Salarial y formación profesional para 2026. Aunque entró en vigor el 1 de abril, sus efectos se aplican desde el 1 de enero. Dicho de forma sencilla, todo el primer trimestre se ha gestionado sin conocer las reglas definitivas.

Por qué las empresas tendrán que rehacer las nóminas del primer trimestre de 2026

La consecuencia más inmediata afecta de lleno a las cotizaciones de enero y febrero, que ya fueron abonadas. Según el Consejo General de Graduados Sociales de España, esas cuotas deberán corregirse. La Seguridad Social, eso sí, se ha comprometido a regularizarlas de oficio, tal y como ha comunicado en el Boletín RED 2026/05.

Pero hay un punto que complica todavía más la situación. ¿Qué pasa con marzo? Las cotizaciones de ese mes, que deben pagarse en abril, se quedan fuera de esa regularización automática. Por tanto, los despachos tendrán que adaptarse en cuestión de días a la nueva norma y sin apenas margen de maniobra. Vamos, un auténtico quebradero de cabeza. Antes de ver cómo se ha repetido esta situación en los últimos años, conviene repasar las fechas clave:

Año de cotizaciónFecha de publicación de la orden
202231 de enero de 2023
202328 de marzo de 2024
202426 de febrero de 2025
202531 de marzo de 2026

Este retraso, además, no llega en cualquier momento, ya que coincide con cierres fiscales en las sociedades y multiplica la carga de trabajo.

El malestar de los graduados sociales por la retroactividad de la norma

El presidente del Consejo General de Graduados Sociales de España, Joaquín Merchán, ha trasladado su malestar a la Seguridad Social. Según ha señalado, publicar esta orden a finales de marzo con efectos desde el 1 de enero no es admisible, porque los profesionales han trabajado durante todo el trimestre sin la información necesaria para hacerlo correctamente.

¿La consecuencia directa? Empresas obligadas a rehacer nóminas y trabajadores que no tendrán sus recibos actualizados a tiempo. Merchán también reclama seguridad jurídica para empresas y personas trabajadoras, de forma que sepan desde el 1 de enero qué van a cobrar y por qué van a cotizar. Las principales consecuencias que denuncia el colectivo son estas:

  • Corrección de cotizaciones ya abonadas en enero y febrero.
  • Liquidación complementaria por los cambios aplicados.
  • Rehacer nóminas en tiempo récord.
  • Falta de actualización inmediata en las nóminas de los trabajadores.
  • Más presión para pymes, empresas y despachos profesionales.

En consecuencia, el problema no es solo técnico. También afecta a la organización diaria de miles de empresas y a la tranquilidad de los trabajadores, que ven cómo sus nóminas quedan pendientes de ajustes en pleno arranque del año.

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