Si haces yoga al aire libre o te apuntas a pilates en el parque, esta noticia te toca de cerca. Formentera acaba de mover ficha para ordenar estas actividades y, trae multas serias. El Consell Insular ha aprobado una ordenanza que pone límites claros a las clases dirigidas en parques y exige permisos previos. El objetivo oficial es garantizar convivencia y seguridad en los espacios públicos, sin cargarse la vida activa de la isla. Eso sí, la broma puede costar entre 100 y 3.000 euros si te saltas las normas. Bien, qué se exige, a quién afecta y cómo cumplir sin dolores de cabeza (ni de cartera).
¿Qué cambia exactamente en Formentera con esta ordenanza?
El Pleno del Consell Insular de Formentera ha aprobado una ordenanza que regula el ejercicio físico dirigido en los parques de la isla. En la práctica, supone que las sesiones como yoga, pilates u otras actividades guiadas pasan a requerir autorización previa y a cumplir condiciones muy concretas.
Según recoge Periódico de Ibiza y Formentera, la norma articula un sistema de permisos antes de impartir la actividad, obliga a contar con un seguro de responsabilidad civil (una póliza para cubrir daños a terceros) y a inscribirse en el Censo de Actividades Físicas y Deportivas (un registro oficial), además de fijar un límite de aforo.
Requisitos y límites clave
A continuación, verás de un vistazo los puntos que la ordenanza deja por escrito. Esta tabla resume lo esencial para no perderse entre trámites.
| Aspecto regulado | Detalle concreto |
|---|---|
| Autorización previa | Sistema de autorizaciones antes de realizar la actividad |
| Seguro de responsabilidad civil | Obligatorio (cubre daños a terceros) |
| Inscripción en el Censo de Actividades Físicas y Deportivas | Obligatoria (registro oficial) |
| Aforo máximo en ejercicios dirigidos | 12 participantes |
| Sanciones por incumplimiento | Entre 100 y 3.000 euros |
Por tanto, si la actividad es dirigida y se realiza en un parque de Formentera, ya no vale improvisar: hay que pedir permiso, tener seguro, estar en el censo y no superar las 12 personas.
¿Cuáles son las multas y a quién se aplican?
La ordenanza contempla sanciones económicas de entre 100 y 3.000 euros para quienes incumplan estas condiciones en los parques de la isla. En otras palabras, el que organice ejercicio físico dirigido sin permiso se expone a pagar, y no precisamente calderilla.
Además, el aforo está fijado en un máximo de 12 participantes. De ahí que, si te animas y conviertes una quedada en una clase multitudinaria, ya no estarías dentro de lo permitido. Por consiguiente, el mensaje es claro: autorización, seguro, censo y aforo no son “opcional”, son la puerta de entrada para evitar sanciones.
¿Hay margen para la convivencia sin prohibir? El Consell sostiene que la idea no es prohibir, sino cuadrar el uso del espacio público con descanso vecinal, juego infantil y actividades libres. En ese equilibrio se apoyan los límites que ves arriba.
¿Cómo evitar la multa? Pasos rápidos si das clases en parques de Formentera
Si organizas o impartes actividades dirigidas, la forma más sencilla de dormir tranquilo es cumplir con lo que pide la ordenanza. No es amor al papeleo, es evitar un susto de hasta 3.000 euros.
- Solicita la autorización previa antes de usar el parque para actividad dirigida.
- Contrata un seguro de responsabilidad civil que te cubra frente a daños a terceros.
- Inscríbete en el Censo de Actividades Físicas y Deportivas.
- Respeta el aforo: máximo 12 participantes por sesión.
Con estos cuatro pasos, la actividad se ajusta a las reglas del juego público. Por consiguiente, reduces al mínimo el riesgo de sanción y contribuyes a esa “convivencia” que la ordenanza quiere proteger.
¿Restringe la práctica deportiva? Lo que dice el Consell
El concejal de deportes y vicepresidente tercero del Consell, Hugo Martínez, afirma que se trata de “una medida necesaria y de sentido común ante el aumento del uso de los parques para actividades dirigidas”. En su explicación, la aprobación busca “garantizar convivencia, seguridad jurídica e igualdad de oportunidades para todos los profesionales y entidades” (seguridad jurídica significa reglas claras que evitan problemas).
Martínez insiste en que la normativa “no restringe la práctica deportiva, sino que la hace compatible con el descanso, el juego infantil y el uso libre de los parques”. De hecho, subraya que “Formentera apuesta por una isla activa y saludable, pero también ordenada y respetuosa con el espacio público”.
¿Habrá cambios en el futuro? La ordenanza se presenta como “viva”
Desde el Consell se recalca que no se trata de poner trabas por deporte (ironía ligera aparte), sino de dar herramientas para que todo conviva. En esa línea, Hugo Martínez señala que es “una ordenanza viva, pensada para dar herramientas y no para poner trabas. Si es necesario mejorarla, lo haremos escuchando al sector y a la ciudadanía”.
En consecuencia, la norma nace con vocación de ajuste fino: si algo no funciona, se retocará. Por otro lado, el mensaje a corto plazo es directo: si organizas clases en parques de Formentera, cumple los cuatro requisitos, respeta el límite de 12 y evita una factura innecesaria. ¿Lista la esterilla? Mejor también los papeles.
