La norma entá en vigor desde este viernes pasado y busca reducir el desperdicio alimentario en todo el país. Afecta a restaurantes, panaderías, supermercados y consumidores, con medidas concretas para aprovechar mejor los alimentos y sanciones para quien no cumpla.
Desde este viernes, España da un paso más contra el desperdicio de comida con la entrada en vigor de una nueva ley que obliga a bares y restaurantes a aplicar medidas para evitar que los alimentos terminen en la basura. La más visible para el cliente será clara y directa: si sobra comida en el plato, el establecimiento deberá ofrecerla para llevar y facilitar gratis el envase.
Qué obliga a hacer la nueva ley contra el desperdicio alimentario en bares y restaurantes
La nueva normativa pone el foco en algo cada vez más habitual en muchos locales: aprovechar la comida sobrante en lugar de tirarla. Por eso, los negocios deberán animar al cliente a llevarse lo que no haya consumido, con una fórmula ya muy reconocible: “¿Se lo pongo para llevar?”.
De hecho, esta práctica ya se ha ido normalizando en muchos restaurantes, donde incluso platos como la paella terminan en un tupper para seguir en casa. Y claro, tiene lógica: lo que no se acaba en el local, puede disfrutarse después sin desperdiciar ni un solo bocado.
La Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, también marca qué debe hacerse con los excedentes de cocina. Primero, se priorizará que los aproveche el propio personal del establecimiento. Después, podrán destinarse a entidades sociales. Y, en último término, se abrirá la puerta a venderlos a precios reducidos o a reutilizarlos mediante canales autorizados.
Multas, descuentos y nuevas fórmulas para aprovechar mejor la comida
Los negocios que incumplan esta normativa podrán enfrentarse a sanciones de entre 2.000 y 500.000 euros. Aun así, el sector ya venía mostrando una implicación creciente para reducir el desperdicio, algo que también se nota entre los consumidores.
¿Y cómo se está aplicando ya esta filosofía en la práctica? En algunos restaurantes de Madrid, por ejemplo, los excedentes se venden a precios más bajos, con ofertas como tres tuppers por 5,99 euros. En panaderías y bollerías también se repite la escena: al final del día, muchos productos se rebajan para evitar que acaben desechados.
En los supermercados, además, gana terreno la venta de alimentos “imperfectos”, ecológicos o próximos a caducar con descuentos de hasta el 30%. A eso se suman aplicaciones como Too Good To Go, que permiten comprar lotes de comida a bajo coste. Por tanto, la ley no llega sola: se apoya en un cambio de hábitos que ya estaba en marcha y que ahora coge más fuerza.
