El “agujero” de la ventana por donde se cuela el aire frío: cómo taparlo sin obras ni líos para que rinda más la calefacción, según este ferretero

¿Tienes la casa helada aunque tus ventanas sean supuestamente “buenas”? Te suena: subes la calefacción, el salón calienta un poco y, aun así, notas esa corriente traicionera. No eres el único. El ferretero Toño Escriv lo resume en TikTok: “Da igual lo buena que sea tu ventana, entra el frío, pero si pones esto, lo solucionas”. Según explica, el frío no entra solo por el cristal, sino por fugas olvidadas, sobre todo en el cajón de la persiana. Su truco es simple y barato: aislar ese hueco para cortar la entrada de aire y ganar confort sin cambiar las ventanas.

¿Por qué sigue entrando el frío aunque tengas ventanas “buenas”?

Aunque una ventana con doble acristalamiento y perfiles con rotura de puente térmico (perfiles pensados para cortar el paso del frío) reduce la pérdida de calor, no cierra al 100% el flujo de aire. Es decir, limita el intercambio, pero siempre quedan pequeñas vías por donde el frío se cuela.

Los puntos débiles suelen estar en marcos, juntas y uniones de las piezas. Y, como remarca Toño, el cajón de la persiana es un coladero habitual porque rara vez está bien sellado o aislado. En viviendas antiguas o con persianas viejas, el efecto se nota más: la calefacción trabaja de más y la factura, por desgracia, también.

Cómo aislar el cajón de la persiana paso a paso (truco barato de ferretería)

Toño Escriv propone retirar la tapa del cajón y colocar dentro un aislante térmico a medida. Puede ser espuma de poliuretano, paneles rígidos o materiales reflectivos de bajo coste que encuentras en ferreterías o tiendas de bricolaje. La idea es sellar el hueco sin interferir el mecanismo de la persiana; tu casa lo agradece y tu cartera respira.

  1. Retira la tapa del cajón de la persiana.
  2. Limpia bien el interior para eliminar polvo y restos.
  3. Mide el hueco y adapta la pieza de aislamiento para que ajuste y selle.
  4. Colócala dentro, evitando que roce o bloquee el movimiento.
  5. Comprueba que la persiana sube y baja correctamente.

Con esa barrera dentro del cajón, se reduce la transmisión de aire frío y el calor interior se mantiene mejor. Por tanto, el confort aumenta y la necesidad de calefacción baja durante los meses fríos.

¿Qué soluciones extra puedes aplicar sin cambiar las ventanas?

Además del cajón, hay medidas sencillas que ayudan a cortar fugas. Los burletes autoadhesivos, tiras de goma o espuma, sellan el aire alrededor de los marcos. Las láminas aislantes o film térmico, colocadas por el interior del vidrio, reducen pérdidas en ventanas sencillas. El sellado de juntas con silicona o espuma impermeabiliza pequeños huecos. Y las cortinas térmicas o contraventanas añaden una capa extra que bloquea el aire cuando la ventana está cerrada.

De hecho, combinar varias de estas soluciones mejora el aislamiento térmico sin meterse en obras. En consecuencia, se reduce la pérdida de calor y el consumo de energía en calefacción, con impacto directo en el confort diario y en la factura. Ahí está la clave: cerrar el camino al frío, empezando por donde más “se cuela por el cajón”.

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