Nueva Zelanda prepara la erradicación de unos cerdos liberados en 1807 cuya estirpe se ha usado en investigación médica

El Departamento de Conservación mantiene en 2026 el proyecto Maukahuka para eliminar cerdos, gatos y ratones de Auckland Island. En 1999 se retiraron 17 ejemplares de la población para conservar una estirpe utilizada después en estudios biomédicos.

Los cerdos de Auckland Island llegaron en 1807 como reserva de alimento para marineros y posibles náufragos. Más de dos siglos después, Nueva Zelanda prepara su eliminación por los daños causados a aves, suelos y vegetación. Al mismo tiempo, una población conservada fuera de la isla adquirió un inesperado interés científico. El contraste sigue vigente en 2026, cuando el país continúa preparando uno de sus proyectos de restauración ecológica más ambiciosos.

Los cerdos llegaron en 1807 y acabaron convirtiéndose en una amenaza ecológica

El capitán ballenero Abraham Bristow fue el primer europeo documentado en visitar las islas Auckland, en 1806. Regresó al año siguiente y liberó cerdos en la isla principal. Su finalidad era proporcionar alimento a balleneros, cazadores de focas y personas atrapadas después de un naufragio. El Departamento de Conservación neozelandés confirma esa liberación de 1807. Décadas después, los animales llegaron a ser utilizados por náufragos.

El caso del General Grant muestra para qué podían servir. El barco naufragó en 1866 con 83 personas a bordo y 15 lograron alcanzar tierra. Diez fueron rescatadas 18 meses después. Te Ara, la enciclopedia oficial de Nueva Zelanda, documenta que los supervivientes capturaron y domesticaron cerdos durante su estancia. No significa que sobrevivieran exclusivamente gracias a ellos, una simplificación habitual al contar esta historia.

La población tampoco procedía necesariamente de una única liberación. Un estudio genético publicado en 2003 documentó al menos tres introducciones durante la primera mitad del siglo XIX. La primera ocurrió en 1807 y la tercera se situó probablemente en 1842. Los animales permanecieron después aislados durante generaciones y formaron una población feral adaptada al medio subantártico.

Ese aislamiento conservó características singulares, pero dejó a los cerdos sin los controles propios de una explotación ganadera. Su expansión terminó causando daños parecidos a los observados con otras especies exóticas invasoras. El problema es especialmente delicado en ecosistemas insulares, donde numerosas especies evolucionaron sin grandes mamíferos terrestres depredadores.

Por qué Nueva Zelanda quiere eliminarlos de una isla de 46.000 hectáreas

Auckland Island alberga más de 500 especies autóctonas de plantas y animales, con más de 100 exclusivas de la zona. Sin embargo, los mamíferos introducidos han transformado el ecosistema. El DOC señala que 32 especies de aves ya no están presentes en la isla principal. Los cerdos destruyen vegetación, remueven el suelo, consumen invertebrados y atacan aves que anidan en el suelo.

El proyecto Maukahuka busca retirar cerdos, gatos ferales y ratones de las 46.000 hectáreas de Auckland Island. Durante 2026 han continuado los trabajos de preparación y recopilación de datos. Equipos del DOC han estudiado, entre otros factores, la distribución de gatos, ratones, invertebrados y aves. Una de las campañas empleó una red de más de 70 cámaras para mejorar el diseño de la futura operación.

El programa completo está diseñado para desarrollarse durante ocho años una vez asegurada la financiación. En febrero de 2025, el DOC estimó un coste de unos 78 millones de dólares neozelandeses. Los cerdos serían la primera especie eliminada porque su presencia dificultaría la posterior operación contra los ratones.

El diseño contempla dividir temporalmente la isla en tres bloques. Después se combinarían helicópteros y cámaras térmicas, trampas cebadas con maíz y equipos terrestres acompañados por perros. El tamaño de la isla convierte la operación en uno de los mayores proyectos de eliminación de cerdos ferales planteados hasta ahora. La dificultad recuerda cómo el control de una especie invasora puede complicarse cuando lleva décadas integrada en un ecosistema.

Los 17 cerdos retirados en 1999 abrieron una vía inesperada para la xenotrasplantación

La posible desaparición de los animales de Auckland Island no implicaba perder una población formada durante casi dos siglos. En 1999, la Rare Breeds Conservation Society of New Zealand retiró 17 ejemplares para conservar lo que podía representar una raza rara. Cinco fueron estudiados posteriormente mediante ADN mitocondrial. Los cinco compartían la misma secuencia en los 394 pares de bases analizados y mostraban mayor proximidad con razas porcinas europeas.

La población conservada también terminó vinculada a la xenotrasplantación, una línea médica que estudia el uso de células, tejidos u órganos animales en seres humanos. Un ensayo neozelandés iniciado en 2009 empleó islotes pancreáticos porcinos encapsulados en 14 pacientes con diabetes tipo 1 e hipoglucemia grave inadvertida. Los animales donantes pertenecían a la estirpe de Auckland Island.

Antes del procedimiento, los cerdos y las preparaciones celulares fueron examinados frente a 26 microorganismos. Los pacientes fueron controlados durante 52 semanas. El estudio de seguridad microbiológica no detectó transmisión de los retrovirus porcinos estudiados ni de los demás microorganismos porcinos analizados mediante sus métodos. Ese resultado aportó información de seguridad para aquella investigación concreta, pero no permite presentar la técnica como una cura para la diabetes.

La historia deja así dos destinos diferentes para una misma población. Los ejemplares que permanecen libres en Auckland Island son considerados una amenaza para un ecosistema protegido. La estirpe conservada fuera de la isla, en cambio, permitió mantener un patrimonio genético poco común y desarrollar investigaciones biomédicas. El proyecto de 2026 pretende resolver esa contradicción sin conservar los daños ambientales que comenzaron con una liberación realizada hace 219 años.

Deja un comentario