Richart Sowa terminó su vivienda flotante frente a Isla Mujeres en 2008 y la abrió a visitantes. Las tormentas dañaron la estructura y en enero de 2019 ya constaba como retirada; su proyecto posterior en Brasil continúa presentado como una iniciativa en desarrollo.
El artista británico Richart Sowa sí consiguió transformar botellas de plástico desechadas en una isla habitable frente a Isla Mujeres, en México. Sin embargo, la historia que ha vuelto a circular en septiembre de 2026 no describe una construcción reciente. Joysxee Island —también difundida como Joyxee Island— comenzó a levantarse a finales de 2007, quedó terminada al finalizar 2008 y dejó de existir años después.
La cifra más precisa localizada en una fuente contemporánea aparece en una campaña de Kickstarter de 2011. Allí se describía la isla como una estructura flotante apoyada sobre 125.000 botellas usadas. La iniciativa recaudó 9.559 dólares de 120 patrocinadores para financiar su traslado desde una laguna hasta una bahía protegida.
Sobre aquella base, Sowa construyó una casa de tres plantas y añadió cultivos, dos estanques para bañarse, una cascada, conexión a internet y sistemas que aprovechaban el sol, el viento o el movimiento del agua. Atlas Obscura calculó la superficie en unos 8.000 pies cuadrados, alrededor de 743 metros cuadrados, y señaló que el objetivo de su creador era alcanzar la autosuficiencia.
El proyecto recuerda al invernadero de 2.000 botellas construido en Canberra y a la casa con siete toneladas de plástico de Costa Rica. En Joysxee, sin embargo, los recipientes no se trituraron para producir ladrillos: se conservaron enteros y se utilizaron como elementos de flotación.
Sowa describe una base de hasta cinco metros bajo sus islas flotantes
La web de Bottland Foundation explica que tanto Spiral Island, su primera experiencia, como Joysxee Island se asentaban sobre botellas introducidas en sacos de red reutilizados del transporte de frutas y verduras. Según la descripción de Sowa, la base podía tener entre uno y cinco metros de espesor. Sobre ella se desarrolló una superficie transitable con suelo, vegetación y diferentes construcciones.
Sowa atribuye a las raíces de los manglares parte de la cohesión que la estructura ganó con el tiempo. También sostiene que protegían las botellas de la radiación ultravioleta y ayudaban a limpiar el agua. Son afirmaciones del propio promotor: la documentación publicada en su página no incorpora un estudio técnico independiente que mida esos efectos ni permite presentar el sistema como una solución ambiental validada para reproducirse sin evaluación.
Tampoco está acreditado que la vivienda fuese completamente autónoma. Sí aparecen documentados los paneles solares, el huerto, el aprovechamiento del agua y una lavadora accionada por las olas, pero Atlas Obscura formuló la autosuficiencia como la meta de Sowa, no como un resultado comprobado.
La isla recibió turistas antes de ser retirada tras varias tormentas
Joysxee fue la segunda isla de botellas de Sowa. La primera, Spiral Island, había desaparecido en 2005 tras el paso del huracán Emily. Para la nueva construcción, el artista volvió a recoger envases y diseñó una plataforma mayor frente a Isla Mujeres. Los visitantes podían llegar mediante una barcaza para ocho personas, también hecha con botellas.
El intento de trasladarla en 2011 explica la campaña de Kickstarter y demuestra que la obra fue cambiando durante su existencia. Ese registro fija en 125.000 el número de botellas que sostenían la plataforma entonces, aunque después pudieron añadirse más unidades conforme se ampliaba.
Atlas Obscura actualizó su ficha en enero de 2019 para indicar que la isla ya no existía: había sufrido daños por tormentas y las autoridades locales obligaron a retirarla. Sowa coincide en que una orden terminó con el proyecto, pero añade que el gobierno local la cortó y eliminó mientras él estaba fuera de México. No se ha localizado una resolución municipal que permita confirmar el expediente o su motivo jurídico exacto, por lo que esta parte debe mantenerse atribuida a las fuentes que la relatan.
Por qué aparecen cifras de 100.000, 125.000 y 150.000 botellas
Las cantidades difundidas no proceden de un inventario final único. Atlas Obscura habló de más de 100.000 botellas; Kickstarter concretó 125.000 en 2011; y algunas publicaciones recientes elevan el total a 150.000. Las variaciones podrían responder al crecimiento de la estructura, pero ninguna de las fuentes consultadas aporta un recuento definitivo al final de su vida útil.
La formulación más prudente es afirmar que Joysxee utilizó más de 100.000 botellas y precisar que 125.000 es la cantidad documentada en 2011. Presentar 150.000 como una cifra exacta sin explicar su origen daría una certeza que las fuentes disponibles no ofrecen.
El proyecto de Brasil todavía no consta como una isla terminada
Sowa no abandonó la idea después de perder Joysxee. La página oficial de Trashure Island presenta esta iniciativa como el proyecto actual de Bottland Foundation en Itacaré, Brasil, y sitúa el comienzo de un primer módulo el 19 de diciembre de 2022 en el río de Contas, en la zona de Taboquinhas. El plan contempla alojamiento para entre 15 y 20 personas y hasta 100 visitantes diarios, además de cultivos hidropónicos, recogida de lluvia y sistemas solares.
Esas capacidades figuran como objetivos futuros, no como servicios operativos. La campaña de GoFundMe abierta en 2022 aparece con las donaciones pausadas y 2.749 dólares recaudados de una meta de 50.000. En la comprobación realizada el 2 de septiembre de 2026 no se ha localizado una actualización independiente reciente que confirme que la infraestructura completa esté terminada o reciba público.
La isla mexicana no puede visitarse y debe contarse como una obra histórica desaparecida. El elemento actual es el intento de Sowa de desarrollar otro proyecto en Brasil, cuyo alcance final sigue sin estar verificado.
