Se completa el 92% de un río artificial de 145 kilómetros para combatir la sequía en Brasil

El Cinturão das Águas do Ceará ya permite que el agua recorra unos 100 kilómetros desde la presa de Jati. La entrega completa, prevista anteriormente para 2026, se ha desplazado a 2027.

Brasil ha alcanzado el 92% de ejecución del Cinturão das Águas do Ceará, una infraestructura hidráulica de 145,3 kilómetros iniciada en 2013. El agua procedente del río São Francisco ya está disponible en el kilómetro 100. Este avance llegó tras la entrega de otros 15 kilómetros del lote 3 en Barbalha. La última previsión sitúa la finalización del conjunto en 2027, después de varios cambios en el calendario.

Cómo funciona el canal que transporta el agua sin bombeo

La denominación de “río artificial” describe una red compuesta por canales abiertos, túneles, sifones y grandes conducciones. El primer tramo comienza en la presa de Jati, que recibe agua del Eje Norte del Proyecto de Integración del São Francisco. Desde allí, el caudal avanza hasta las cabeceras del río Cariús. Todo el recorrido aprovecha la diferencia de altura del terreno, por lo que no necesita estaciones de bombeo.

La capacidad máxima proyectada alcanza los 30 metros cúbicos por segundo, equivalentes a 30.000 litros cada segundo. La infraestructura está dividida en cinco lotes. Los lotes 1, 2 y 5 se encuentran terminados, mientras que el lote 4 registraba un avance del 75% en julio. Su escala regional contrasta con soluciones domésticas como la cisterna de placas brasileña, utilizada para almacenar agua de lluvia en zonas rurales.

Una obra iniciada en 2013 que terminará durante 2027

La construcción comenzó en 2013 para reforzar la seguridad hídrica del interior de Ceará, afectado de manera recurrente por periodos secos. Durante los años siguientes entraron en servicio diferentes sectores, aunque varios contratos y frentes de obra acumularon retrasos. En mayo de 2025, el Ministerio de Integración y Desarrollo Regional cifraba la ejecución en el 83,49%. Entonces ya estaban terminados unos 75 kilómetros correspondientes a los primeros lotes.

Las previsiones oficiales también han cambiado. En septiembre de 2025 se contemplaba una posible terminación en diciembre de ese mismo año. Otros documentos desplazaron posteriormente el horizonte hasta mediados de 2026. La actualización difundida el 2 de julio de 2026 elevó el avance al 92%, pero trasladó la entrega total a 2027. El coste acumulado del proyecto ronda los 2.300 millones de reales.

El agua llegará a una población cercana a cinco millones

El Cinturón de las Aguas conectará el caudal del São Francisco con distintos sistemas fluviales y embalses de Ceará. Su trazado permite llevar agua hacia el río Salgado y, posteriormente, al Jaguaribe y al embalse de Castanhão. Este último resulta estratégico para el abastecimiento de la región metropolitana de Fortaleza. También mejorará la disponibilidad hídrica en las regiones de Cariri y Alto Jaguaribe.

Las estimaciones más recientes sitúan la población beneficiada en alrededor de cinco millones de personas. Sin embargo, los 145,3 kilómetros en construcción forman únicamente el primer tramo del proyecto. La planificación completa contempla cerca de 1.300 kilómetros, distribuidos entre tres grandes tramos y cinco ramales. El diseño prevé que casi toda esa red funcione por gravedad y alcance hasta el 80% del territorio de Ceará. Su horizonte de planificación llega hasta 2040.

El canal reforzará el suministro pero no eliminará las sequías

La obra no puede evitar la falta de lluvias ni generar nuevos recursos hídricos. Su función consiste en redistribuir el agua disponible y conectarla con embalses, ríos y redes de abastecimiento. El resultado también dependerá del caudal recibido desde el proyecto del São Francisco, del almacenamiento en los embalses y del mantenimiento de las infraestructuras. Por ello, resulta más preciso hablar de seguridad hídrica que de eliminación definitiva de la sequía. Esta valoración se desprende del funcionamiento descrito por los organismos responsables.

Ceará deberá combinar esta gran infraestructura con medidas de ahorro, almacenamiento local y adaptación agrícola. Entre las alternativas estudiadas en otros territorios figuran tecnologías para mantener húmedos los cultivos durante periodos secos. El Cinturón de las Aguas aporta una respuesta de mayor escala, pero necesita una gestión coordinada para que el caudal llegue a hogares, ciudades y explotaciones.

La ficha de la Secretaría de Recursos Hídricos de Ceará permite consultar las características técnicas del proyecto.

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